Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira – Como Ser Salvo, Lição 5 – 3º trimestre – 2014 – 26 de julho a 2 de agosto

Comentário da Lição da Escola Sabatina Ligado na Videira – clique aqui.

Para a Meditação de hoje, clique aqui.

Para as antigas Meditações de Ellen White, clique aqui.

A Menos Que Olvidemos – George Knight – Meditación Matinal/Devoción Matutina agosto 2014 – Lecturas Devocionales – (Ligado na Videira)

1° de agosto – El surgimiento del adventismo negro – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra. Hechos 17:26. El acercamiento adventista a los afroamericanos tuvo un comienzo lento, en parte debido a que el adventismo era una iglesia norteña, en una nación acerbamente dividida por la esclavitud y la raza. Casi toda la gente de raza negra, en las décadas intermedias del siglo XIX, vivían en el sur; y ni siquiera la evangelización de nuestra iglesia entre los blancos de esa región tuvo mucho impulso hasta fines de la década de 1870 y comienzos de la de 1880. No era que el adventismo primitivo no estuviese preocupado por la difícil situación de los afroamericanos; al contrario, la nueva iglesia fue abolicionista desde su nacimiento, al sostener que la esclavitud africana era el mayor pecado estadounidense. Elena de White había aconsejado desobedecer la Ley de Esclavos Fugitivos aprobada en el orden federal, aunque significara ir a prisión. Y dirigentes sabatarios como J. P. Kelogg (padre de John Harvey y Merritt G.) y John Byington (primer presidente de la Asociación General) habían dirigido estaciones del Ferrocarril Subterráneo en sus fincas, con la intención de ayudar a los esclavos a huir del sur y alcanzar la libertad en Canadá. Después de haberse alcanzado la libertad de los esclavos durante la Guerra Civil, la Asociación General, en 1865, reconoció que “ahora hay un campo abierto en el sur para trabajar entre la gente de color, y debería ser penetrado según nuestras capacidades”. Lamentablemente, la capacidad de la iglesia en términos financieros y de personal era muy limitada. Los primeros adventistas del séptimo día de color, probablemente, estaban en el norte, pero tenemos poco conocimiento sobre su identidad. No fue sino hasta que la iglesia comenzó a penetrar en el sur que encontró gente de raza negra en cualquier cantidad y, además, en una situación de segregación. Durante la década de 1870, varios adventistas hicieron esfuerzos para ayudar a los ex esclavos a recibir una educación básica. Se dio un paso importante cuando R. M. Kilgore llegó a Texas con el fin de ayudar a organizar iglesias en una zona racialmente enfervorizada. Varias veces enfrentó amenazas de linchamiento, y en una ocasión alguien quemó su tienda de campaña. Incluso predicar a la gente era problemático en el dividido sur. Una propuesta era hablar a los blancos y a los negros desde una puerta que separaba sus respectivas salas. Los congresos de la Asociación General de 1877 y 1885 debatieron el problema de si crear iglesias separadas para ambas razas o no, siendo que la mayoría de los oradores creía que hacer eso no sería cristiano. Pero, cuando los evangelistas intentaban predicar a grupos mixtos en el sur, los blancos y, a veces, los negros boicoteaban las reuniones. ¿Qué hacer? Señor, los seres humanos hemos hecho un verdadero desastre de la cuestión racial. Ayúdanos a entender que somos un solo pueblo. Y ayúdanos, como cristianos, a ir más al á de los prejuicios de nuestras culturas. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
2 de agosto – Conozcamos a Charles M. Kinny – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Gálatas 3:28.
Charles M. Kinny (o Kinney) se convirtió en el primer pastor afroamericano adventista del séptimo día ordenado. Nacido como esclavo en Virginia en 1855, después de la Guerra Civil, siendo un niño de diez u once años, se desplazó hacia el oeste con un grupo de ex esclavos, con la esperanza de encontrar mejores oportunidades en los territorios recientemente abiertos. Y Kinny hizo exactamente eso. El momento crucial en su vida legó en 1878, cuando asistió a una serie de reuniones evangelizadoras conducidas por J. N. Loughborough en Reno, Nevada. A su término, Kinny, presumiblemente el único negro, llegó a ser uno de los siete miembros fundadores de la nueva congregación de Reno. Mientras la serie de Loughborough todavía estaba en plena marcha, Elena de White visitó Reno, y el 30 de julio predicó ante una multitud de cuatrocientas personas sobre las palabras de Juan: “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él”. Ese texto y el sermón, que satisfacía sus implicaciones, ofreció a Kinny la seguridad y el coraje que le permitieron avanzar en la vida. Su vida como esclavo errante había sido incierta, pero en el adventismo había descubierto a una familia enriquecedora. Los miembros de Reno, al percibir su dedicación, lo eligieron como primer secretario de iglesia. Pero, vendrían cosas mejores. La Asociación de California le ofreció el cargo de secretario de la Sociedad Misionera y de Tratados. Después de triunfar en eso, la Asociación de California llegó a un acuerdo, en 1883, con los miembros de la iglesia de Reno, para becar a Kinny, a fin de que estudiara en el Healdsburg Colege, recientemente fundado. Al final de dos años de estudio, los dirigentes de la iglesia lo enviaron a Topeka, Kansas, en 1885, para iniciar obra entre la creciente población de color de esa ciudad. En 1889, la Asociación General lo trasladó a Louisvil e, Kentucky, y fue ordenado al ministerio ese mismo año. Por más de dos décadas, Kinny trabajó en toda la región superior del sur, organizó iglesias de negros y se convirtió en el primer portavoz adventista importante de las aspiraciones afroamericanas. Como tantas cosas en el adventismo, la década de 1890 fue testigo del gran avance de la obra entre los negros gracias a la inventiva de Edson White y a la creación de una escuela en Oakwood. Señor, estamos impresionados por lo que hiciste con la vida de Charles M. Kinny. Toma nuestra vida hoy, y permite que seamos una bendición para los demás. Amén. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
3 de agosto – Paladines de la temperancia – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencilas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? Para los que se detienen mucho en el vino. Proverbios 23:29, 30.
Una de las grandes cruzadas de los Estados Unidos del siglo XIX fue el movimiento pro temperancia, que tenía como objetivo la ilegalización del uso y la venta de bebidas alcohólicas. Lyman Beecher, uno de los predicadores más influyentes de la Nación, creó el movimiento en 1825. “La intemperancia”, dijo a voz en cuelo, “es el pecado de nuestro país [. .] y si hay algo que frustrará las esperanzas del mundo [. .] es ese río de fuego”. Beecher siguió exigiendo una corrección nacional, mediante la prohibición de bebidas fuertes como artículo comercial. Para cuando el adventismo había llegado a su adolescencia, en la década de 1870, la campaña general de temperancia se había ampliado: incluía la abolición y todas las bebidas alcohólicas. La joven iglesia propugnaba activamente a los candidatos de la temperancia, y Elena de White estaba tan interesada en el asunto que hasta sugirió la medida, sin precedentes, de ir a las urnas y votar en sábado por los proponentes de la temperancia. A lo ancho de los Estados Unidos y finalmente alrededor del mundo, el adventismo ofrecía sus oradores y sus propiedades a fin de ayudar en la cruzada contra el alcohol. En 1874, por ejemplo, los adventistas cedieron sus dos grandes carpas evangelizadoras para una serie de reuniones que propugnaban el cierre de los 135 bares de Oakland, California, sede del programa de publicaciones del adventismo en la costa oeste. Esa cooperación levó a los adventistas a una relación de trabajo con el “alcalde de la ciudad, varios clérigos, uno de los periódicos locales, y varios de los principales ciudadanos y empresarios [. .]. Después de organizarse bien, la comisión ejecutiva planificó una serie de reuniones masivas, que se llevaron a cabo en nuestras espaciosas carpas. Trabajaron día y noche, hasta que toda la ciudad despertó a la acción”. El resultado fue una “gloriosa victoria”, de la que los adventistas recibieron parte del reconocimiento en los titulares de los periódicos. Elena de White estaba al frente de los adventistas en la temperancia y, a menudo, hablaba frente a audiencias no adventistas en los Estados Unidos, Europa y Australia. En 1879, los adventistas del séptimo día habían formado la Asociación Norteamericana de Salud y Temperancia, bajo el liderazgo de John Harvey Kelogg. La cruzada de la temperancia fue un método que Dios usó para abrir el camino con el fin de que la iglesia tuviese un mayor impacto en la cultura de su época. ¿En qué movimientos de reforma deberíamos (o debería) estar involucrados hoy? (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
4 de agosto – El fin de una era – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; mas la palabra del Señor permanece para siempre. 1 Pedro 1:24, 25.
Entre 1872 y 1881, la Iglesia Adventista del Séptimo Día vería pasar al descanso a dos de sus fundadores. El primero fue José Bates, que faleció en el Instituto de Reforma Pro Salud de Battle Creek el 19 de marzo de 1872, poco antes de cumplir ochenta años. El anciano reformador de la salud había seguido un programa intenso casi hasta el fin. El año anterior a su muerte, realizó al menos cien reuniones públicas, además de las de su iglesia local y de las asociaciones a las cuales asistió. El viejo guerrero concurrió a uno de los congresos de la Asociación General un año antes de su muerte. “La reunión anual”, informó eufóricamente, “fue de profundo interés para la causa. Fue alentador escuchar lo que se ha logrado el año anterior, y enterarnos de las amplias oportunidades para la obra misionera, y los lamados urgentes y acuciantes para la tarea ministerial en todo el amplio campo de cosecha”. Desesperadamente, Bates deseaba responder al llamado, pero no podía. Asistió a su último congreso dos meses antes de falecer, y cerró con una oración: “Oh, Señor, en el amado nombre de Jesús, ayúdanos, con este querido pueblo, a cumplir con nuestra sagrada promesa, y que todo tu pueblo remanente que espera también entre en pacto contigo”. Mientras que Bates gozó de buena salud hasta el final, no puede decirse lo mismo de Jaime White. El exceso de trabajo había disparado una serie de ataques debilitantes, que comenzaron a mediados de la década de 1860. Dada la condición de su salud, es absolutamente asombroso todo lo que siguió realizando. Faleció el 6 de agosto de 1881, dos días antes de cumplir sesenta años. Elena estaba destrozada. “Estoy totalmente convencida”, escribió a su hijo Guilermo, “de que mi vida estaba tan entrelazada, o entretejida, con la de mi esposo que me resulta casi imposible sentir que valgo algo sin él” (Carta 17, 1881). Dieciséis años después, escribió: “¡Cuánto lo echo de menos! ¡Cómo anhelo sus palabras de consejo y sabiduría! ¡Cómo anhelo escuchar sus oraciones mezcladas con mis oraciones, para pedir luz y dirección, para pedir sabiduría a fin de saber cómo planificar la obra!” (MS 2: 296). Al í es donde entra en juego la esperanza adventista. Junto con Elena, nosotros también esperamos saludar aquel a mañana de la resurrección no solo a su esposo y a Bates, sino también a nuestros seres queridos. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
5 de agosto – Nuevos comienzos – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová. Lamentaciones 3:40.
El período que va de 1885 a 1900 fue de muchos cambios radicales en la historia adventista. La iglesia enfrentaría cambios enormes en casi cada aspecto de su identidad. Tanto es así que, para comienzos del nuevo siglo, parecía otra cosa, y no lo que había sido antes. A la cabeza de la lista estaba el gran cambio de fondo de la teología adventista que finalmente emanó del Congreso de la Asociación General de Minneápolis, Minnesota, en 1888. Motivó un llamado a una predicación más cristocéntrica, puso a Cristo como el punto focal de la predicación adventista como nunca antes y llevó a un énfasis en la salvación por la gracia mediante la fe, que la iglesia llegó a ver como justificación por la fe. El énfasis anterior en la Ley no desapareció, sino que fue reorientado para ocupar su lugar correcto en el plan de salvación. El nuevo enfoque en Cristo y en su justicia también vio surgir nuevas personalidades al frente del adventismo. De especial importancia fueron Alonzo T. Jones, El et J. Waggoner y W. W. Prescott. Jones y Waggoner llegaron a ser los predicadores adventistas más destacados en la década de 1890, y dominaron, por ejemplo, el púlpito en cada uno de los seis congresos de la Asociación General entre 1889 y 1899. Y, para fines de la década, Jones sería el editor de la Review and Herald, uno de los puestos más influyentes de la iglesia en ese entonces. La década de 1890 también fue testigo del comienzo de una transformación en las creencias adventistas acerca de la Deidad. Al fin y al cabo, cada vez que empezamos a hablar de la salvación a través de Cristo, tenemos que tener un Salvador y un Espíritu Santo adecuados para la tarea. Junto con la reforma en la teología adventista, habría una explosión en el programa misionero de la iglesia, que finalmente la enviaría a “toda” nación. En 1900, la Iglesia Adventista del Séptimo Día verdaderamente era mundial. Otro aspecto del enorme cambio fue el educativo. La reforma teológica y la explosión misionera levaron a la transformación del sistema educativo de la iglesia, en su orientación y en su importancia relativa en ella. El cambio pudo haber sido doloroso, como descubrieron algunos. Pero, también era esencial. Danos mentes abiertas, oh Dios, al vislumbrar las transformaciones del pasado y a medida que nos llevas hacia el futuro. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
6 de agosto – Nuevos temas -1 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. Efesios 2:8.
En 1850, los adventistas sabatarios estaban entusiasmados con las nuevas verdades que habían halado. Nunca dejaron de hablar, de escribir ni de predicar acerca de esas doctrinas que los hicieron resaltar como pueblo distintivo: la Segunda Venida literal, visual y premilenial; el ministerio de Cristo en el Santuario celestial, en dos fases; el día de reposo sabático, en su contexto del tiempo del fin; y la inmortalidad condicional. Al ser vistas a través del prisma del mensaje de los tres ángeles de Apocalipsis 14, esas doctrinas conformaban un poderoso conjunto teológico que valía la pena proclamar. A esta altura, debemos reconocer que los adventistas, en realidad, sustentaban dos conjuntos de creencias. La primera categoría incluía doctrinas que compartían con los demás cristianos, como la salvación por gracia solo mediante la fe, la importancia de la Biblia como el único determinante de la verdad doctrinal, el papel histórico de Jesús como el Salvador del mundo, el poder de la oración intercesora, etc. La segunda categoría doctrinal consistía en aquel as doctrinas que lo hacían un grupo de personas diferentes; creencias que los separaban de los demás cristianos, como el sábado y la enseñanza del Santuario celestial. Dado que los adventistas del siglo XIX vivían básicamente en una cultura cristiana, tendían a no enfatizar lo que compartían con otros cristianos. Al fin y al cabo, ¿por qué predicar la gracia salvífica a los bautistas o la importancia de la oración a los metodistas, cuando el os ya creían en esas enseñanzas? Lo importante, según el os, era presentar esas verdades adventistas distintivas que los demás necesitaban oír y aceptar. Como resultado, cuando entraban en una población o una ciudad nueva, conseguían el mejor lugar de reuniones, a veces el auditorio de una escuela, y luego desafiaban al predicador más destacado de la zona a un debate público acerca de cuál es el día de reposo, o sobre qué es lo que sucede con una persona cuando muere. ¿Alguna vez pensaste en tu sistema de creencias y cómo encajan unas con otras? ¿O, incluso, si es bíblicamente válido? Deberías hacerlo. Cada uno de nosotros es responsable de saber por qué somos cristianos y por qué somos adventistas. Te desafío hoy a profundizar el estudio personal de la Biblia. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
7 de agosto – Nuevos temas -2 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Mateo 16:16.
Ayer vimos que los primeros predicadores adventistas creían que debían concentrarse en aquel os temas que los distinguían, como el día de reposo sabático, y no en aquel as doctrinas que compartían con los demás cristianos. Su método de entrar en una comunidad y desafiar a un pastor destacado a un debate público parecía funcionar; al fin y al cabo, sin televisores, el mejor espectáculo en un pueblo chico tal vez fuese el de dos predicadores discutiendo sobre cómo sufre la gente en el infierno. De todos modos, los evangelistas adventistas no parecían haber tenido ninguna dificultad para reunir a una multitud con el fin de que escuchara su mensaje. Pero, después de cuarenta años de enfatizar las verdades adventistas distintivas en una atmósfera de debate en detrimento de las doctrinas cristianas generales, esto tuvo dos efectos perjudiciales. Primeramente, produjo algunos adventistas bastante combativos; rasgo de la personalidad que inquietó a la iglesia en los acontecimientos relacionados con las reuniones de 1888. Más al á de eso, cuatro décadas de enfatizar demasiado las enseñanzas distintivas y de descuidar las doctrinas compartidas llevó a una disyuntiva entre el adventismo y el cristianismo básico. A mediados de la década de 1880, el tema había alcanzado proporciones problemáticas. La iglesia había hecho un excelente trabajo al predicar lo que era adventista en el adventismo, pero había perdido de vista el conjunto más amplio, que hacía que el adventismo fuese cristiano. El adventismo necesitaba corregir el rumbo. Dos hombres relativamente jóvenes de la parte oeste de los Estados Unidos, A. T. Jones y E. J. Waggoner, comenzaron esa corrección. Al principio, parecía que Jones y Waggoner estaban haciendo un ajuste doctrinal, al dar un lugar mayor a Cristo y la fe dentro de la teología adventista, y un papel menos destacado a la Ley. Pero, los dirigentes de la iglesia G. I. Butler y Urías Smith veían esa “corrección” como un gran terremoto teológico. Consideraban que las nuevas enseñanzas eran un derrocamiento del adventismo histórico, con su énfasis en la Ley y las obras. Como resultado, lucharon contra el a con todas sus fuerzas; que no eran pocas, dado el hecho de que tenían influencia directa sobre los predicadores de la iglesia, que todavía apenas contaba con unos 25.000 miembros en el ámbito mundial. Señor, ayúdanos a aprender de nuestra historia lecciones de equilibrio teológico en nuestro caminar contigo. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
8 de agosto – Nuevos temas -3 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Como el agua fría al alma sedienta, así son las buenas nuevas de lejanas tierras. Proverbios 25:25.
En 1886, los bandos de la lucha teológica adventista que se avecinaba eran bastante visibles. Por un lado, estaban G. I. Butler, el presidente de la Asociación General, y Urías Smith, secretario de la Asociación General. Por el otro, estaban los dos editores recién legados del oeste: A. T. Jones y E. J. Waggoner. Parece que la única participante destacada del conflicto trató de permanecer neutral, para poder trabajar con ambas partes. Sin embargo, a comienzos de 1887, Elena de White comenzó a inferir que los hombres más jóvenes estaban siendo tratados injustamente, en una lucha desigual; pero que el os tenían algo que enseñar, que la Iglesia Adventista del Séptimo Día necesitaba desesperadamente oír. Por lo tanto, para abril de 1887, el a se había dedicado a asegurarse de que Jones y Waggoner consiguiesen una audiencia en el Congreso de la Asociación General de 1888. Después de todo, fue Elena de White la que reveló con mayor claridad la verdadera importancia del mensaje de 1888 de Jones y Waggoner. Su tema principal se centró en la reinterpretación de parte de Apocalipsis 14:12: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”. Ese pasaje es el texto central de la historia adventista. Contiene el último mensaje que daría Dios al mundo antes de la Segunda Venida, que es representado como algo que ocurre en los versículos 14 al 20. Lo interesante es que ambos bandos de la lucha adventista en torno a 1888 se centraban en Apocalipsis 14:12; pero enfatizaban diferentes partes del versículo. Los tradicionalistas ensalzaban “los Mandamientos de Dios”, mientras que los reformadores enfatizaban “la fe de Jesús”. De las reuniones de Minneápolis, surgió una nueva interpretación de Apocalipsis 14:12, que cambiaría para siempre la forma de la teología adventista. Elena de White sufrió por apoyar a Jones y Waggoner. En diciembre de 1888, recordó el Congreso de la Asociación General que hacía poco había concluido y declaró: “Mi testimonio fue ignorado, y nunca en mi vida [. .] me trataron como en ese congreso” ( Carta 7, 1888). Algunos creemos que en los “buenos tiempos de antaño” todo andaba bien en la iglesia. ¡No es así! Ahora tampoco es así. Las personas buenas se enojan unas con otras, y necesitan orar para que Dios las perdone. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
9 de agosto – Nuevos rostros: conozcamos a E. J. Waggoner – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada. Marcos 14:24.
Elet J. Waggoner era el más joven de los participantes más destacados del Congreso de la Asociación General de 1888. Nacido en 1855, era hijo del pastor J. H. Waggoner, a quien ya conocimos. El et obtuvo una maestría en la ciudad de Nueva York en 1878, pero nunca encontró la satisfacción deseada en la práctica médica. Como resultado, entró en el ministerio, y recibió una invitación como asistente editorial de la Signs of the Times en 1884. La crisis teológica más importante en la vida del joven Waggoner ocurrió en una reunión campestre en Healdsburg, California, en octubre de 1882. Durante un sermón, experimentó lo que denominó una “revelación bíblica extra”. “De repente”, informó, “briló una luz a mi alrededor y, para mí, la carpa estaba mucho más iluminada que si estuviese brilando el sol del mediodía, y vi que Cristo pendía de la cruz, crucificado por mí.  En ese momento, tuve mi primer pensamiento positivo, que llegó como un diluvio abrumador: que Dios me amaba, y que Cristo murió por mí”. Waggoner “sabía que esta luz [. .] era una revelación directa del Cielo”. Por lo tanto, resolvió al í mismo que “estudiaría la Biblia a la luz de esa revelación”, para poder “ayudar a otros a ver la misma verdad”. Debido a ese plan, señaló, “cada vez que acudí al Libro Sagrado, hal é a Cristo definido como el poder de Dios para la salvación de las personas, y nunca encontré nada más”. Fue la “visión” de Waggoner la que finalmente lo guió a un estudio en profundidad del libro de Gálatas. Dado su punto de partida, no es de extrañar que encontrara el evangelio en Gálatas. Ese descubrimiento le daría protagonismo en el adventismo durante la última parte de la década de 1880. Esto, también, lo prepararía para la confrontación directa con los dirigentes de la Asociación General, G. I. Butler y Urías Smith, en el Congreso de la Asociación General de 1888. Como veremos, E. J. Waggoner fue el más gentil de los hombres que participaron de los acontecimientos que giraron en torno de las nuevas enseñanzas de la era de 1888. La experiencia de Waggoner le dio forma a su vida. Una “visión” de la justicia de Cristo siempre transforma nuestros pensamientos y nuestra manera de actuar. Cada día necesitamos preguntarnos si nuestro adventismo ha sido bautizado por la luz de la cruz. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
10 de agosto – Nuevos rostros: les presento a A. T. Jones – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón. Salmo 27:3.
“¡Muerto para el mundo, y vivo para ti, oh, mi Señor!” Con esas palabras y con las manos en alto, el sargento Alonzo T. Jones se levantó de la tumba bautismal en Wala Wala, territorio de Wáshington, el 8 de agosto de 1874. Durante semanas había estado “buscando fervientemente al Señor”, y pocos días antes había recibido “pruebas vívidas de los pecados perdonados”. Carismático, enérgico, dramático, apuesto y con tendencia a irse a los extremos, Jones se convirtió en una figura destacada en los círculos adventistas durante la década de 1890. Jones estaba orguloso de su pasado militar. Cualquier título de gloria militar provenía de su participación en la guerra de Modoc, al norte de California, en 1873, durante la cual asegura que él y su pelotón “sirvieron una lluvia de balas” contra el enemigo, en un esfuerzo por proteger a un oficial herido. El intrépido Jones pasaría el resto de su vida sirviendo “una lluvia de balas” a cualquier blanco que percibiera como enemigo. Su personalidad y su estilo de confrontación hicieron mucho para fastidiar a sus oponentes. Elena de White, repetidas veces, le advirtió en contra de sus comentarios duros, pero a Jones se le hacía casi imposible distinguir entre la franqueza y la crudeza. Él aclaró este tema en 1901, cuando algunos desafiaron su candidatura a la presidencia de la Asociación de California porque su “franqueza y crudeza de expresión [. .] lastimaban a la gente”. Jones se confesó culpable; pero señaló: “No puedo arrepentirme de eso, porque es simple cristianismo”. Su aspereza hizo mucho en marcar la pauta para las reuniones de Minneápolis, cuando espetó a la delegación que él no debería hacerse responsable de la ignorancia de Urías Smith de ciertos detal es históricos sobre Daniel 7. Habiendo hecho su tarea, Jones sabía que estaba en lo cierto y subrayó su posición. Si bien esa determinación hacia un patriarca de la iglesia no hizo mucho por su causa, su contundencia intrépida indudablemente lo ayudó en los pasil os del Congreso de los Estados Unidos y en otras partes, al luchar en contra de las inminentes leyes dominicales. Jones era un hombre que prosperaba en el fragor de la batala. ¡Pero, de todos modos, Dios lo usó poderosamente! Aquí encuentro algo importante para mí. Con todas mis faltas, Dios todavía puede usarme a mí (y a ti). Si bien es cierto, él desea cambiarnos si se lo permitimos, comienza con nosotros exactamente donde estamos. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
11 de agosto – Rostros viejos: conozcamos a G. I. Butler – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; mas los impíos caerán en el mal. Proverbios 24:16.
Algunas personas son más duras que otras. Ese era el caso de George I. Butler, presidente de la Asociación General en 1888. En sus mejores momentos, pudo ser muy honesto consigo mismo. Quizás hizo su autoanálisis más preciso y perceptivo en 1886, cuando escribió: “Yo [. .] naturalmente [tengo] [. .] demasiado hierro en mi modo de ser”, y no suficiente cantidad del amor de Jesús. “La escuela en la que he tenido que capacitarme para enfrentar cualquier clase de influencia”, agregó, “ha sido muy favorable para mantener el hierro en mí, y hacerme inflexible”. Ese último comentario quizá nos ayude a entender la “dureza” de muchos de los dirigentes adventistas del siglo XIX. No era fácil conducir a un movimiento pequeño y despreciado, que no brindaba ninguna seguridad terrenal y que prácticamente no tenía instituciones para darle prestigio, en una era en la que el chasco mil erita todavía era un recuerdo vivo entre la población en general. Solo los de fuerte voluntad podían triunfar cuando Butler comenzó con sus primeros cargos administrativos. Un hierro era una necesidad, para la mayoría de los pioneros adventistas, antes de que el adventismo llegase a ser una religión más “cómoda” y respetable. Butler tenía lo que se necesitaba para sobrevivir en una época semejante, pero el precio por pagar había sido el “hierro”. Así, en 1886 se describió como “un poco combativo”. Al percibir, al comienzo de su controversia con Waggoner sobre Gálatas, que era muy beligerante, escribió a Elena de White diciendo que “él quería ser como Jesús: sabio, paciente, amable, de corazón tierno [y] franco”, con “un amor por la justicia y la equidad para todos”. Lamenta el hecho “de que todavía queda demasiada naturaleza humana en mí”, y que “tengo grandes luchas con el viejo hombre”. Butler quería que su naturaleza vieja “muriera, MURIERA TOTALMENTE”. Sin embargo, ese deseo fue de cumplimiento lento. Con él, como con la mayoría de nosotros, el proceso de santificación en realidad era obra de toda una vida. Al escribir a Kelogg en 1905, el anciano Butler señaló: “Soy un tipo bastante duro, pienso para mí. Usted le dio en la tecla al decir: ‘Razonar con el pastor Butler es lo mismo que razonar con un poste, cuando apuesta a algo’ ”. Mi Padre, temo que hay un poco de Butler en mí. Ayúdame hoy a MORIR TOTALMENTE. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
12 de agosto – Rostros viejos: les vuelvo a presentar a Urías Smith – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y halaréis descanso para vuestras almas. Mateo 11:29.
En 1888, Urías Smith, el cómplice de Butler en el poder, había sido secretario de la Asociación General durante todos los años desde 1863, salvo durante tres años. Más al á de eso, Smith había estado relacionado con la revista semioficial del adventismo (la Review and Herald) desde la década de 1850, y para 1888 había trabajado por casi 25 años como jefe editorial. Además, era la autoridad incomparable sobre interpretación profética. Su Thoughts on Daniel and the Revelation [Pensamientos sobre Daniel y el Apocalipsis] era un éxito de ventas adventista, tanto entre los miembros de iglesia como entre los que no lo eran. Uno de los periódicos de Minneápolis-St. Paul señaló, al anunciar su llegada para las reuniones de 1888, que “el pastor Urías Smith [. .] tiene la reputación de ser uno de los redactores y oradores más capaces del congreso; y además es un profundo erudito”. Al igual que Butler, Smith se consideraba guardián de la ortodoxia de la iglesia. Enunció en forma sucinta su política editorial con relación a algunas de las nuevas ideas de A. T. Jones en 1892: “Luego de años de estudio y de observación en la obra, me he decidido por determinados principios, y no estoy preparado para tropezar por sugerencia de cada novicio”. Sin duda, esa había sido su postura frente a la “nueva teología” de Jones y Waggoner en 1888. Ni Smith ni Butler tenían la mínima inclinación a “tropezar” frente a las enseñanzas de los hombres, más jóvenes, de California; de hecho, resultó ser exactamente lo contrario. Como hemos visto, ciertas características de Jones y de Waggoner no facilitaron las cosas. Elena de White les escribió una carta a comienzos de 1887, tratando de bajar el tono a su agresividad: “Al pastor [J. H.] Waggoner”, dijo, “le encantaban las discusiones y las polémicas. Temo que E. J. [Waggoner] haya cultivado ese mismo amor. Ahora necesitamos una religión bien humilde. E. J. W. necesita humildad, mansedumbre; y la influencia del hermano Jones puede hacer mucho bien si constantemente cultiva la piedad práctica” (Carta 37, 1887). ¿No es que todos necesitamos humildad? Una cosa es cantarle al Señor que nos haga humildes y mansos. Pero, otra totalmente diferente es aceptar el don. Señor, ayúdanos. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
13 de agosto – El inicio del año 1888 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón. Apocalipsis 13:11.
“Volvemos la mirada hacia el futuro”, escribió Urías Smith en su editorial de apertura de la Review en 1888. “El panorama, año tras año, se hace cada vez más claro y la evidencia, más segura, de que no hemos seguido fábulas ingeniosamente inventadas para dar a conocer la pronta venida del Señor. Las profecías están convergiendo a su cumplimiento. Los acontecimientos avanzan a una velocidad acelerada. La palabra de Dios está demostrando sus afirmaciones de veracidad y está consolando a todo creyente humilde con el pensamiento de que la esperanza cifrada en el a nunca puede falar”. El presidente de la Asociación General, G. I. Butler, compartía perspectivas similares con Smith. “Tenemos muchas razones para agradecer a Dios y animarnos al entrar en el año 1888”, escribió en enero. Al observar que los adventistas del séptimo día “nunca asumieron una postura sobre la exégesis bíblica a la que se hayan visto obligados a renunciar”, señaló que “cada año tenemos más evidencias de que estamos en lo cierto en nuestra interpretación de los grandes temas proféticos que nos distinguen como pueblo”. En enero de 1888, también A. T. Jones, coeditor de la Signs of the Times, asumió la postura de que los acontecimientos de aquel entonces en relación con la unificación de la religión y el Estado en los Estados Unidos iban en “camino directo al cumplimiento de Apocalipsis 13:11 al 17”, con su enseñanza sobre la formación de la imagen de la bestia. Los adventistas del séptimo día de todas partes estaban entusiasmados por la Segunda Venida a comienzos de 1888, ya que los acontecimientos de todas partes indicaban que pronto verían que la ley dominical nacional, predicha durante tanto tiempo, se convertiría en realidad. La interpretación adventista de Apocalipsis 13 predecía una confrontación, en los últimos días, entre quienes honraran el verdadero día de reposo y los que simbólicamente siguieran a la bestia. Como resultado, los adventistas del séptimo día habían estado prediciendo públicamente, desde fines de la década de 1840, que finalmente sufrirían persecución por causa de su fidelidad al sábado bíblico. En ese contexto histórico y teológico, no es demasiado difícil ver por qué Apocalipsis 14:12 (“Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”) era su texto insignia, impreso en su totalidad debajo del encabezamiento de la Review durante casi un siglo. Dado este énfasis, es fácil comprender por qué eran sensibles a una legislación dominical. Te agradecemos, Señor, por las profecías de Daniel y Apocalipsis. Ayúdame a estudiarlas más plenamente. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
14 de agosto – Persecución dominical por todos lados – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de el os es el reino de los cielos. Mateo 5:10.
Durante la década de 1880, la legislación dominical y la persecución aumentaron en fuerza y magnitud. El problema emergió en forma explosiva en California en 1882, cuando la cuestión del domingo se convirtió en un tema importante en las elecciones de los Estados. Las consecuencias afectaron a los adventistas, cuando las autoridades locales arrestaron a Guilermo C. White por hacer funcionar la Pacific Press en día domingo. Aunque California pronto repelió su ley dominical, la amenaza de leyes similares en toda la Nación impulsó a los adventistas del séptimo día a la acción. Quizá su medida más importante fue establecer lo que llegó a ser el American Sentinel of Religious Liberty [Centinela Norteamericano de Libertad Religiosa] (ahora llamado Liberty [Libertad]) en 1884, con la intención de encabezar la lucha contra la legislación dominical. La escena de acción se trasladó a Arkansas en 1885. Entre 1885 y 1887, el Estado tuvo 21 casos relacionados con la profanación del domingo. Todos los casos, salvo dos, habían incluido a observadores del sábado; y las autoridades habían liberado a los acusados de esos dos casos sin fianza, y desestimaron sus casos. Sin embargo, para los adventistas, la fianza iba de 110 a 500 dólares cada una; una dura multa en una época en que un trabajador ganaba, aproximadamente, un dólar diario. A. T. Jones concluyó que “no podría haber una demostración más clara de que la ley era usada solo como medio de desahogar despechos religiosos contra una clase de ciudadanos inocentes de todo delito, que solo profesaban una religión diferente de la de la mayoría”. A finales de 1885, el eje central de la legislación dominical cambió a Tennessee, donde las autoridades arrestaron a una cantidad de adventistas a fines de la década de 1880 y a comienzos de la de 1890. Algunos, incluyendo pastores, trabajaban en cuadrillas, como delincuentes comunes. El entusiasmo escatológico de los adventistas se intensificó en 1888, cuando el cardenal católico romano James Gibbons se unió a los protestantes, al elevar una petición al Congreso en favor de la legislación dominical nacional. Los protestantes estuvieron más que dispuestos a aceptar esa ayuda. “Cada vez que el os [los católicos romanos] estén dispuestos a cooperar para resistir el progreso del ateísmo político”, proclamó el Christian Statesman [Estadista cristiano], “con gusto nos uniremos a el os”. La libertad religiosa es un don precioso. Debemos apreciarla y usarla, mientras todavía la tenemos. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
15 de agosto – El proyecto de ley dominical nacional – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de el a, y hace que la tierra y los moradores de el a adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. Apocalipsis 13:12.
El apogeo de la cuestión dominical llegó el 21 de mayo de 1888, cuando el senador H. L. Blair, de Nueva Hampshire, presentó en el Senado de los Estados Unidos un proyecto para la promoción de la observancia del “día del Señor” “como el día de adoración religiosa”. El proyecto de ley dominical nacional de Blair fue la primera legislación de este tipo en entrar en el Congreso desde el establecimiento del movimiento adventista en la década de 1840. Cuatro días después, presentó una propuesta de enmienda para la Constitución de los Estados Unidos tendiente a cristianizar el sistema de escuelas públicas nacionales. Los adventistas del séptimo día no pasaron por alto la importancia profética de los proyectos de Blair. El entusiasmo escatológico por causa del movimiento de la ley dominical sirvió como factor que contribuyó al aumento de las tensiones en el período anterior al Congreso de la Asociación General de 1888. Esa crisis escatológica creó una atmósfera emocional directamente relacionada con otras dos cuestiones que surgirían en las reuniones de Minneápolis. La primera tenía que ver con la interpretación de la profecía, especialmente en el libro de Daniel; la segunda estaba relacionada con la clase de justicia necesaria para la salvación. Ese segundo tema se centraría en la función de la Ley de Dios en el plan de salvación, mientras los adventistas luchaban por saber cuál era el papel de esta en el libro de Gálatas. Es imposible comprender el elevado tono de agitación de los participantes en las reuniones de 1888 sin captar el hecho de que los adventistas creían, debido a la crisis dominical, que ya habían afrontado el tiempo del fin. S. N. Haskell escribió, poco antes del comienzo del congreso, que su libertad como observadores del sábado pronto les sería quitada, y que pronto podrían estar dando testimonio en cortes y prisiones. Con eso en mente, no es difícil ver por qué algunos dirigentes adventistas reaccionaron de forma violenta y emocional cuando Jones y Waggoner comenzaron a cuestionar la validez de los aspectos de la interpretación corriente en la iglesia acerca de la profecía y su teología de la Ley. Esas cuestiones, razonaban, amenazaban la misma esencia de la identidad adventista, en un tiempo de crisis extrema. Reaccionar y sobrerreaccionar a los problemas a menudo van de la mano. Que el Señor nos ayude no solo a conocer la diferencia, sino además a practicar una forma más saludable en nuestra vida en la iglesia y en nuestra vida privada. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
16 de agosto – La explosión de los diez cuernos – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
He aquí la cuarta bestia [. .] era muy diferente de todas las bestias que vi antes de el a, y tenía diez cuernos. Daniel 7:7.
Bueno, quizá pienses: Ese no es un gran texto para mi devoción diaria. Tienes razón. Pero, tiene una historia detrás que sacudió al adventismo en la década de 1880. Comenzó cuando el Congreso de la Asociación General de 1884 pidió a A. T. Jones que reuniera información histórica sobre el cumplimiento de la profecía, incluyendo los diez cuernos de Daniel 7. Urías Smith estaba encantado de que Jones tuviese tiempo para hacerlo. Pero, su placer desapareció cuando el hombre más joven se diferenció de él en cuanto a la identidad de uno de los cuernos y, de ese modo, sugería que el listado tradicional estaba equivocado. Las cosas empeoraron cuando Jones publicó sus halazgos en la Signs.  Smith lo refutó en la Review, cuando el “debate” pasó de frío a caliente. Y ¿por qué tanta preocupación por un detal e tan pequeño? Permitamos que Smith responda. Indicó que si cambiaban lo que habían predicado por cuarenta años, la gente lo notaría y diría: “¡Oh! Ahora descubren que están equivocados en lo que consideraban uno de los puntos más claros; y así, si les damos suficiente tiempo, ¡probablemente al final llegarán a reconocer que están errados en todo!” Y, con esa jugada, toda la interpretación profética que incluía la ley dominical nacional se desplomaría. O así razonaba Smith. Jones, además, combatió el fundamento de la cuestión dominical, al observar que “la verdadera batala de la verdad y por la verdad aún no ha comenzado”. Pero, el surgimiento de las leyes dominicales cambiaría todo eso. Las creencias adventistas del séptimo día durante la crisis del tiempo del fin se “convertirían en el principal tema de discusión [. .]. Entonces, nuestras creencias van a ser percibidas por los grandes del país. Luego, cada punto será analizado y desafiado [. .]. Entonces tendremos [. .] que presentar alguna razón mejor para nuestra fe que ‘ha sido predicada por cuarenta años’, o que el obispo Chandler así lo dice”. Fue la crisis dominical lo que hizo que un tema aparentemente sin importancia, como la identidad de uno de los diez cuernos, fuese explosivo. A Smith y a Butler no les parecía de ninguna manera un buen momento para jugar públicamente con una interpretación de la profecía de larga data. Uno de los hechos de la historia adventista es que incluso un pequeño tema puede sentar las bases para grandes pugnas,  cuando la mente y el espíritu de las personas se enardecen durante un enfrentamiento poco edificante. Ayúdanos, Padre, a obtener una perspectiva adecuada al leer tu Palabra y en nuestro trato con los demás. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
17 de agosto – La explosión de la ley en Gálatas -1 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Así que la ley vino a ser nuestro guía, encargado de conducirnos a Cristo, para que fuéramos justificados por la fe. Pero ahora que ha llegado la fe, ya no estamos sujetos al guía. Gálatas 3:24, 25, NVI.
El hecho de que este pasaje pudiera causar una explosión adventista es un poco más fácil de ver que el de los diez cuernos de Daniel 7; especialmente, si leemos que el texto presupone que no había ninguna necesidad de la Ley después de la venida de Cristo, y no que la Ley siempre nos señala los pecados y, más al á de el os, al Salvador. Butler y sus amigos indudablemente temían la primera opción. Y eso sería grave, si la Ley fuese los Diez Mandamientos. Las tropas de Butler consideraban que esa interpretación era una amenaza para la misma esencia de la teología adventista: la continua sacralidad del día de reposo sabático está incrustada en la misma Ley moral. Por lo tanto, los dirigentes de la iglesia percibían que Jones y Waggoner estaban poniendo en peligro uno de los pilares centrales del adventismo. Durante más de treinta años, la iglesia había sostenido la interpretación de la ley ceremonial. Y entonces, en medio de la crisis de la ley dominical, Waggoner tuvo que plantear una enseñanza que, según Butler y Smith, socavaba la misma base de su razón de observar el sábado, y así brindaba “gran ayuda y consuelo” a los enemigos adventistas que estaban en contra de la Ley. Butler consideraba que la nueva enseñanza era “la cuña de entrada” por la que se podría “dejar entrar” un “diluvio” de cambios doctrinales y proféticos en la Iglesia Adventista. Smith era uno en corazón y mente con Butler. Para él, “después de la muerte del hermano White, la mayor calamidad que cayó sobre nuestra causa fue cuando el Dr. Waggoner publicó sus artículos sobre el libro de Gálatas en la Signs”.  Afirmó rotundamente que si la iglesia alguna vez cambiaba su postura sobre Gálatas, “conmigo no cuenten”, porque “aún no estoy preparado para renunciar al adventismo del séptimo día”. A veces, el temor impulsa a nuestra teología a una lectura más cuidadosa de la Biblia. Cuando esto ocurre, a veces reaccionamos y perdemos la capacidad de leer el texto claramente. Padre, ayúdanos a leer tu Palabra con ambos ojos abiertos y nuestras emociones en su lugar. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
18 de agosto – La explosión de la ley en Gálatas -2 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Gálatas 3:26.
El hecho de que Elena de White hubiera tenido una visión en la que había identificado la ley de Gálatas en la década de 1850 complicaba aún más el conflicto. Butler y Smith aseguraban que el a la había especificado como la ley ceremonial. El a respondió que recordaba la visión, pero, como no había registro escrito, no recordaba lo que había dicho, y que debían abandonar el tema porque no era importante. Para el a, era una “mera mota” de un problema. Su preocupación no era la ley, sino “presentar a Jesús y su amor ante mis hermanos, porque vi señaladas evidencias de que muchos no tenían el espíritu de Cristo” (Manuscrito 24, 1888). Esa conversación enardeció aún más a Butler y a Smith, quienes ahora acusaron a Elena de White de cambiar de opinión. E insinuaron que ningún profeta verdadero podría hacer eso; por lo tanto, su don profético también fue objeto de críticas por parte de los dirigentes de la iglesia, en un momento ya tenso. Pero, no era la primera vez, en la década de 1880, que Smith se había disgustado con la profetisa adventista. En 1882 se había alborotado por un testimonio que criticaba su manejo de Goodloe Harper Bel, en el Colegio de Battle Creek. En ese entonces, había llegado a la conclusión de que no todo lo que el a escribía era de Dios: el consejo de el a era inspirado solamente si decía “Vi”. Así que, a menos que dijeran “Vi”, las cartas que el a le enviaba eran buenos consejos, simplemente; o un mal consejo, según Smith, en el caso de Bel. A mediados de la década de 1880, en medio del conflicto de Gálatas, Butler se había unido a Smith en su opinión resentida respecto de los “malos consejos” de Elena de White. Elena de White, por supuesto, tenía su propia opinión al respecto. “Si las opiniones preconcebidas o las ideas particulares de algunos son contradichas al ser reprendidas por los testimonios, el os sienten inmediatamente la necesidad de hacer clara su posición para discriminar entre los testimonios, definiendo lo que es el juicio humano de la hermana White y lo que es la Palabra de Dios. Cualquier cosa que sostenga sus ideas acariciadas es divina, y los testimonios que corrigen sus errores son humanos: son las opiniones de la hermana White. Anulan el efecto del consejo de Dios con su tradición” (Manuscrito 16, 1889). Protégenos, oh Dios, de nosotros mismos. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
19 de agosto – Estruendos de guerra en 1886 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Estruendo de guerra en la tierra. Jeremías 50:22.
Butler salió a resolver los conflictos por la ley de Gálatas y los diez cuernos de Daniel 7 a finales de 1886. Primero, escribió una serie de cartas para que Elena de White se pusiera de su lado. Segundo, preparó un “breve comentario” sobre Gálatas, que en realidad fue un libro de 85 páginas titulado The Law in the Book of Galatians [La ley en el libro de Gálatas], que desafiaba la postura de Waggoner. Tercero, trató de usar el Congreso de la Asociación General de 1886 con el fin de poner en su lugar las “falsas enseñanzas” de Jones y Waggoner, y así hacer que la iglesia retomara el rumbo. El presidente de la Asociación General entregó un ejemplar de su libro a cada asistente. Lo más importante es que organizó una comisión teológica para resolver los temas debatidos, de una vez por todas. Pero, la esperanza de Butler de una declaración de credo que establecería para siempre la verdad sobre los puntos controvertidos se vio frustrada. La comisión de nueve miembros se dividió en cinco a cuatro. “Discutimos durante varias horas”, informó Butler, “pero ninguna de las partes estaba convencida”. La siguiente duda, señaló, “era si debíamos presentarlo ante el Congreso y tener una gran pelea pública al respecto”. Al ser un astuto político, se dio cuenta de que ese accionar únicamente causaría más problemas. Tanto Butler como Elena de White recordarían el Congreso de la Asociación General de 1886 como aquel “congreso terrible”. Si bien él señaló que la reunión fue una de las más tristes a las que hubiese asistido, el a destacó que “Jesús estaba apenado y herido en la persona de sus santos”. Especialmente, se sintió molesta por la “dureza”, la “falta de respeto y de amor compasivo de hermano a hermano” (Carta 21, 1888; Manuscrito 21, 1888). La dinámica de las reuniones de Minneápolis ya estaba establecida. La baja más grave de la reunión de 1886 fue D. M. Canright, un firme defensor de la postura de Butler sobre la Ley. Aparentemente, entendió que la postura tradicional del adventismo tenía problemas. Había reconocido que Butler y sus amigos estaban “exaltando la Ley por encima de Cristo”. Pero, en vez de adoptar la creencia de Waggoner de que los Diez Mandamientos conducen a las personas hacia Cristo, Canright abandonó el adventismo y la Ley, y se transformó en el antagonista más agresivo de la iglesia. No hay ningún tema más importante que la exaltación de Jesús. Guíanos, Señor, mientras meditamos, en la historia adventista, sobre el lugar de Cristo en nuestra vida. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
20 de agosto – Elena de White trata de equilibrar las cosas – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Bienaventurados los mansos, porque el os recibirán la tierra por heredad. Mateo 5:5.
Elena de White estaba cada vez más preocupada por su iglesia y hacia dónde esta se dirigía. Expuso algunos de sus pensamientos y temores en una carta dirigida a Jones y a Waggoner el 18 de febrero de 1887. “Hay peligro de que nuestros ministros se ocupen demasiado de las doctrinas, predicando demasiados discursos acerca de temas debatidos, cuando su propio ser necesita de la piedad práctica [. .]. Las maravilas de la redención se consideran muy livianamente. Necesitamos que estos temas sean presentados más plena y continuamente [. .]. Hay peligro de que los discursos y los artículos sean como la ofrenda de Caín: sin Cristo” (Carta 37, 1887). Parte de su carta era un reprimenda para Jones y Waggoner por hacer públicas varias cuestiones en un tiempo de crisis, y por cierto acerca de sus rasgos de carácter indeseables. Ambos hombres respondieron de forma positiva, y humildemente se disculparon por sus faltas públicas y privadas. Una copia de la carta que reconvenía a Jones y a Waggoner fue enviada a Butler. Enfervorizado por su contenido, erróneamente la interpretó como una confirmación de su postura sobre la Ley. En su euforia, escribió a Elena de White que en realidad había legado a “amar” a esos dos jóvenes, y señaló que sentía pena por el os. “Siempre me compadezco de los que sufren un chasco fuerte”. A pesar de su “compasión”, Butler publicó jubilosamente un artículo agresivo en la  Review del 22 de marzo, promocionando su postura sobre las dos leyes. Por decirlo de alguna manera, el uso que Butler hizo de la carta a Jones y a Waggoner molestó a la señora de White. El 5 de abril de 1887, lanzó una carta a Butler y a Smith, afirmando que la única razón por la cual les envió una copia de su carta a los hombres más jóvenes era que el os necesitaban seguir las mismas advertencias en cuanto a hacer públicas las desavenencias. Pero, ahora que Butler había vuelto a abrir la batala públicamente, era justo dar una oportunidad a Waggoner de presentar su postura. Cuando Elena de White comenzó a ver los problemas con mayor claridad, se volvió más agresiva hacia los métodos prepotentes de los dirigentes de la Asociación General. “Debemos trabajar como cristianos”, escribió. Siempre rindiéndonos a la verdad bíblica, “queremos llenar-nos de la plenitud de Dios, y tener la mansedumbre y la humildad de Cristo” (Carta 13, 1887). Eso necesitamos cada uno de nosotros todavía. Ayúdanos, Señor, a tener tu humildad y tu espíritu, aun en tiempos de conflictos teológicos. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
21 de agosto – El espíritu de los fariseos – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Honra es del hombre dejar la contienda. Proverbios 20:3.
Elena de White declaró: “Noté desde el mismo comienzo de la reunión [en Minneápolis] un espíritu que me preocupó”; una actitud que nunca antes había visto entre sus hermanos líderes y pastores. Le molestó que fuese “tan diferente del espíritu de Cristo, tan contrario al espíritu que debería manifestarse mutuamente, que lenó mi alma de angustia” (MS 3: 184, 198). Llegó a pensar que esa hostilidad era el “espíritu de Minneápolis”, o el “espíritu de los fariseos”. Es esencial comprender la actitud manifestada en Minneápolis, si deseamos entender la dinámica de las reuniones de 1888 y la posterior historia adventista. Una descripción compuesta acerca del espíritu de Minneápolis, según la representó la señora de White, tendría las siguientes características. Primero, mostraba sarcasmo y bromas hacia el componente reformista de la iglesia. Algunos, por ejemplo, se referían a Waggoner como “la mascota de la hermana White”. Segundo, daba lugar a las críticas. Tercero, muchos manifestaban malas sospechas, odio y celos. Cuarto, sus poseedores estaban “embriagados con el espíritu de resistencia” a la voz del Espíritu. Quinto, levaba a quienes lo tenían a hablar de una manera calculada para enardecer a los demás, en relación con aquellos que tenían creencias doctrinales contrarias. Sexto, generaba contención y debate doctrinal, en lugar del espíritu de Jesús. Séptimo, generaba una actitud que llevaba a “juegos de palabras” y a “sutilezas de palabras” en los debates doctrinales. En síntesis, el espíritu manifestado “era descortés, poco cabaleroso y poco cristiano”. Una de las cosas más notables sobre el espíritu de Minneápolis es que fue el resultado de un deseo de proteger los antiguos “hitos” doctrinales. Elena de White deploraba el hecho de que “una diferencia en la aplicación de algunos pasajes bíblicos hace que los hombres se olviden de sus principios religiosos” (Manuscrito 30, 1889). “Dios me libre de sus ideas [. .]”, declaró, “si la recepción de esas ideas me haría tan anticristiana en mi espíritu, palabras y obras” (Manuscrito 55, 1890). La tragedia de Minneápolis fue que, al tratar de conservar la pureza doctrinal del adventismo y sus interpretaciones bíblicas tradicionales, los líderes de Battle Creek habían perdido su cristianismo. Sálvanos, oh Señor, del espíritu de los fariseos. Cólmanos con el espíritu de Jesús en todo lo que hagamos hoy. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
22 de agosto – La mayor necesidad del adventismo – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque el os serán saciados. Mateo 5:6.
“La mayor y más urgente de todas nuestras necesidades”, escribió Elena de White en 1887, “es la de un reavivamiento de la verdadera piedad en nuestro medio. Procurarlo debería ser nuestra primera obra”. Sin embargo, observó que muchos adventistas no estaban preparados para recibir la bendición de Dios, y que muchos necesitaban convertirse. “No hay nada que Satanás tema tanto como que el pueblo de Dios despeje el camino quitando todo impedimento, de modo que el Señor pueda derramar su Espíritu sobre una iglesia decaída y una congregación impenitente” (RH, 22 de marzo de 1887). A fines de la década de 1880, Elena de White había estado profundamente preocupada por la condición del adventismo. Había demasiados dirigentes y miembros que poseían una teoría de la verdad, pero que no comprendían la verdad en sí. Esa preocupación no era nueva en sus escritos. En 1879, había escrito que “sería bueno que dedicásemos una hora de meditación cada día para repasar la vida de Cristo desde el pesebre hasta el Calvario [. .]. Al contemplar así sus enseñanzas y sus sufrimientos, y el sacrificio infinito que hizo para la salvación de la familia humana, podemos fortalecer nuestra fe, vivificar nuestro amor e imbuirnos más profundamente del espíritu que sostuvo a nuestro Salvador. Si queremos ser salvos, todos debemos aprender al pie de la cruz la lección de penitencia y fe”. Siguió diciendo que anhelaba “ver a nuestros ministros espaciándose más en la cruz de Cristo” (TI 4: 367, 368). El mismo énfasis sonó a verdad en el Congreso de la Asociación General de 1883, en el que la hermana White dijo a los pastores reunidos que “debemos aprender en la escuela de Cristo. Solo su justicia puede darnos derecho a una de las bendiciones del pacto de la gracia. Durante mucho tiempo hemos deseado y procurado obtener esas bendiciones, pero no las hemos recibido porque hemos fomentado la idea de que podríamos hacer algo para hacernos dignos de elas. No hemos apartado la vista de nosotros mismos, creyendo que Jesús es un Salvador viviente” (MS  1:412). Una vez más, escribió en vísperas de las reuniones de Minneápolis: “Lo principal de nuestro mensaje debe consistir en la misión y la vida de Jesucristo” (RH, 11 de septiembre de 1888). La mayor carencia del adventismo en la década de 1880 era la de Jesús y su amor. Todavía continúa siendo la mayor necesidad. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
23 de agosto – Hacer notar el problema – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. 2 Timoteo 2:15.
El 5 de agosto de 1888, dos meses antes del inicio de las reuniones de la Asociación General, Elena de White escribió una carta poderosa a los “Queridos hermanos que se reunirán en la Asociación General”, con la que metió el dedo en los problemas viscerales del enfrentamiento teológico. Escucha con atención sus preocupaciones y los temas. “Con humildad de mente, con el Espíritu de Cristo, escudriñen las Escrituras cuidadosamente, para ver cuál es la verdad. La verdad no puede perder nada con una investigación a fondo. Que la Palabra de Dios hable por sí misma, que sea su propio intérprete [. .]. “Hay una maravilosa [es decir, asombrosa] pereza, que es permitida por una gran clase de nuestros pastores que están dispuestos a que otros [es decir, Smith y Butler] escudriñen las Escrituras por el os; y toman la verdad de sus labios como un hecho positivo, pero no saben si es la verdad bíblica por su propia investigación personal ni por las profundas convicciones del Espíritu de Dios sobre su corazón y mente [. .]. “Nuestro pueblo, en forma individual, debe entender la Biblia más a fondo, porque por cierto serán l amados a presentarse ante concilios, serán criticados por mentes agudas y críticas. Una cosa es dar su consentimiento a la verdad, y otra cosa es, mediante un examen minucioso como estudiosos de la Biblia, saber cuál es la verdad [. .]. “Muchos, muchos se perderán porque no han estudiado su Biblia de rodil as, con oración ferviente a Dios para que el ingreso de la Palabra de Dios pueda dar luz a su comprensión [. .]. “Uno de los obstáculos más grandes para nuestro éxito espiritual es la gran falta de amor y respeto demostrado por el otro [. .] es la obra del enemigo crear un espíritu festivo, y tener sentimientos festivos, y algunos creen que están haciendo la obra de Dios al reforzar el prejuicio y los celos entre los hermanos [. .]. “La Palabra de Dios es la gran detectora de errores, ante la cual debemos traer todas las cosas. La Biblia debería ser la norma de cada doctrina y práctica. Deberíamos estudiarla con reverencia. No deberíamos recibir opinión alguna sin antes compararla con las Escrituras. En asuntos de fe, es la autoridad divina y suprema” (Carta 20, 1888). En esos pensamientos halamos nuestras órdenes de marcha para hoy. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
24 de agosto – La “conspiración de California” – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Jesús entonces, conociendo los pensamientos de el os, respondiendo les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones? Lucas 5:22.
Pensar puede ser algo bueno. Pero, no necesariamente es bueno. Esto es especialmente cierto cuando es estimulado por teorías de la conspiración. Fue ese pensamiento el que abrumó a Butler y a sus amigos en vísperas del Congreso de la Asociación General de 1888. El fósforo que inició el fuego de la conspiración fue una carta de California de fines de septiembre, de parte del pastor Wiliam H. Healey para George I. Butler, que sugería que los dirigentes del oeste (Jones, Waggoner, Guilermo C. White y Elena de White) de la iglesia habían fraguado un ardid para cambiar la teología de la iglesia. Antes de recibir la carta de Healey, Butler parece que estaba emocionalmente estable. No le gustaba pensar en los puntos controvertidos de Daniel y Gálatas que se venían en disputa, pero las cartas de agosto de Guilermo y Elena de White lo habían convencido de la necesidad de darles cabida. Sin embargo, el presidente de la Asociación General, que ya estaba tenso, quedó devastado cuando recibió lo que le pareció la noticia de una conspiración, organizada pocos días antes de la inauguración del Congreso de Minneápolis. De repente, los acontecimientos de los últimos dos años parecieron tener sentido para él: la razón de que los White hubiesen presionado tanto para conseguir una audiencia para la nueva teología de Jones y Waggoner era que estaban todos juntos en esto. Sin duda, concluyó Butler, aquí había una conspiración de lo más peligrosa, y una amenaza para las creencias adventistas que pasaron la prueba del tiempo. Ese razonamiento llevó a Butler a un arrebato de frenética actividad a última hora. Organizó a sus tropas para resistir lo que creía que era la coalición occidental, despachando una serie de telegramas y cartas a los delegados, con el objetivo de advertirles de la conspiración e instarlos a “defender los antiguos hitos”. Mientras tanto, los White, Waggoner y Jones, y los demás delegados de California, ignoraban el hecho de que las tropas de Battle Creek los consideraban conspiradores. Como dijo Guilermo White, él era más “inocente que un ganso” en cuanto al malentendido; desconocimiento que pronto hizo que los occidentales, sin saberlo, favorecieran el juego de los defensores de la teoría de la conspiración. Pensar correctamente ya es bastante difícil. Pero, cuando el pensamiento está contaminado con teorías conspirativas, se hace emocionalmente imposible. Todavía debemos ser conscientes de ese pensamiento, y orar para que la gracia de Dios nos libre de eso. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
25 de agosto – Un líder confundido – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas. Santiago 3:16, NVI.
Hablemos de confusión. Esa misma palabra describe la mente del presidente de la Asociación General, George I. Butler, en vísperas del Congreso de la Asociación General de 1888. Influenciado por los pensamientos de la “conspiración de California”, espetó una carta escrita a máquina de 42 páginas a Elena de White el 1° de octubre, pocos días antes de las reuniones, que, en el mejor de los casos, revela un estado mental de total confusión. Después de expresar que estaba sufriendo de “agotamiento nervioso” y que, debido a que su “fuerza nerviosa se había agotado”, “debía abandonar todos los puestos de responsabilidad en la causa”, atacó a Elena de White, diciéndole que el a era la causa de su “condición actual más que ninguna otra cosa”. Butler estaba especialmente indignado por su supuesto revés sobre la naturaleza de la ley en Gálatas. Por decirlo de algún modo, estaba obsesionado con el tema. “El principio de esta duda que ha estado en la costa del Pacífico durante los últimos cuatro años”, escribió, “está cargado de maldad y solo maldad. Creo firmemente que se descubrirá que es la causa del desconcierto en la mente de muchos de nuestro pueblo, que acabará con su fe en la obra como una unidad, y que las almas se perderán y abandonarán la verdad a causa de esto, y que se abrirá una puerta ancha para otras innovaciones venideras que derribarán nuestras antiguas posturas de fe. “Y la forma en que se ha manejado tenderá a truncar la confianza de nuestro pueblo en los mismos Testimonios. Y creo que todo este asunto hará más por acabar con la confianza en su obra que ninguna otra cosa que haya ocurrido desde que existe esta causa [. .]. Acabará con la fe de muchos de nuestros principales obreros, en los Testimonios”. Continuó culpando a Guilermo White por gran parte del problema, y manifestó que Jones y Waggoner debían ser “reprendidos públicamente”. Butler creía que había sido “asesinado en casa de sus amigos”. Mental y físicamente destrozado, no asistiría al congreso de 1888.     Y todo por una cuestión que Elena de White le había dicho que no era importante. Así son los hechos de la historia. Quizá nos hayamos sorprendido con Butler. Pero, cuántos nos hemos amargado por las     aristas teológicas de la Biblia hasta halarnos en un estado similar de enfermedad espiritual y mental. Que tengamos la gracia de Dios no para especializarnos en nimiedades, sino para centrarnos en los grandes temas trascendentes de la Escritura. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
26 de agosto – El mensaje de 1888 -1 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. Juan 12:32.
En estos días escuchamos mucho acerca del mensaje de 1888. ¿Qué fue? ¿Qué es? Quizás el mejor resumen haya aparecido en una carta que Elena de White escribió pocos años después de las reuniones de Minneápolis. Lee y escucha con los oídos de tu corazón. “En su gran misericordia, el Señor envió un preciosísimo mensaje a su pueblo por medio de los pastores Waggoner y Jones. Este mensaje tenía que presentar en forma más destacada ante el mundo al sublime Salvador, el sacrificio por los pecados del mundo entero. Presentaba la justificación por la fe  en el Garante; invitaba a la gente a recibir la  justicia de Cristo, que se manifiesta en la obediencia a todos los mandamientos de Dios.  Muchos habían perdido de vista a Jesús. Necesitaban dirigir sus ojos a su divina Persona, a sus méritos, a su amor inalterable por la familia humana. Todo el poder es colocado en sus manos, y él puede dispensar ricos dones a los hombres, impartiendo el inapreciable don  de su propia  justicia al desvalido agente humano. Este es el mensaje que Dios ordenó que fuera dado al mundo. Es el mensaje del tercer ángel, que ha de ser proclamado en alta voz y acompañado por el abundante derramamiento de su Espíritu. “El exaltado Salvador ha de aparecer en su obra eficaz como el Cordero inmolado, sentado en el Trono, para dispensar las inapreciables bendiciones del Pacto, los beneficios que pagó con su vida en favor de toda alma que había de creer en él. Juan no pudo expresar ese amor en palabras porque era demasiado profundo, demasiado ancho, e invitó a la familia humana a contemplarlo. Cristo está intercediendo por la iglesia en los atrios celestiales, abogando en favor de aquel os por quienes pagó el precio de la redención con su propia sangre. Los siglos y las edades nunca podrán aminorar la eficacia de este sacrificio expiatorio” (TM 91, 92; énfasis añadido). ¡Qué mensaje! Los adventistas habían exaltado el sábado, el Santuario, el estado de los muertos, la Segunda Venida; pero no habían exaltado lo suficiente a la única Persona que hacía que todo lo demás fuese significativo. En pocas palabras, Elena de White se sumó a Jones y a Waggoner en un llamado al adventismo a cambiar su enfoque. Tú ¿ya lo has hecho? Si no, ¿por qué no todavía? (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
27 de agosto – El mensaje de 1888 -2 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. Romanos 3:24.
Continuamos desde donde dejamos ayer, en lo que indudablemente es el mejor resumen de la importancia del mensaje de 1888 de Jones y Waggoner. “El mensaje del evangelio de su gracia  tenía que ser dado a la iglesia con contornos claros y distintos, para que el mundo no siguiera afirmando que los adventistas del séptimo día hablan mucho de la Ley, pero no predican a Cristo ni creen en él. “La eficacia de la sangre de Cristo  tenía que ser presentada al pueblo con poder renovado, para que su fe pudiera echar mano de los méritos de esa sangre. Así como el sumo sacerdote asperjaba la sangre caliente sobre el Propiciatorio, mientras la fragante nube de incienso ascendía delante de Dios, de la misma manera, mientras confesamos nuestros pecados e invocamos la eficacia de la sangre expiatoria de Cristo, nuestras oraciones han de ascender al cielo con la fragancia de los méritos del carácter de nuestro Salvador. A pesar de nuestra indignidad, siempre hemos de tener en cuenta que hay Uno que puede quitar el pecado y salvar al pecador. Cristo quitará todo pecado reconocido delante de Dios con corazón contrito.  Esta creencia es la vida de la iglesia [. .]. “A menos que haga de la contemplación del exaltado Salvador la gran ocupación de su vida, y por la fe acepte los méritos que tiene el privilegio de reclamar, el pecador no tendrá mayores posibilidades de ser salvado que las que Pedro tenía de caminar sobre las aguas sin mirar constantemente a Jesús. Siempre ha sido el firme propósito de Satanás eclipsar la visión de Jesús e inducir a los hombres a mirar al hombre, a confiar en el hombre y a esperar ayuda del hombre. Durante años, la iglesia ha estado mirando al hombre y esperando mucho del hombre,  en lugar de mirar a Jesús, en quien se cifran nuestras esperanzas de vida eterna. Por eso, Dios entregó a sus siervos un testimonio que presentaba con contornos claros y distintos la verdad como es en Jesús, que es el mensaje del tercer ángel [. .]. Este es el testimonio que debe circular por toda la longitud y la anchura del mundo. Presenta la Ley y el evangelio, vinculando ambas cosas en un conjunto perfecto” (TM 92-94). El contundente pensamiento del mensaje de 1888 era exaltar a Jesús. Eso es algo que nunca podremos exagerar. Exáltalo hoy en tu trabajo, en tu familia, en tus juegos… en todo tu ser. Permite que verdaderamente sea el Salvador y el Señor de tu vida. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
28 de agosto – El mensaje de 1888 -3 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. Juan 13:35.
Durante los últimos dos días hemos estado examinando el corazón del mensaje de 1888 a partir de una carta escrita en 1895. Hoy queremos verlo desde una página del diario que Elena de White escribió en febrero de 1891. “Muchos de nuestros predicadores”, reflexionó, “se han contentado con hacer meramente sermones, presentando temas de una manera argumentativa, haciendo escasa mención del poder salvador del Redentor. Su testimonio estaba desprovisto de la sangre salvadora de Cristo. Su ofrenda se parecía a la de Caín [. .]. “¿Por qué no se lo presenta a la gente como el Pan de vida? Porque no habita en el corazón de muchos de los que piensan que es su deber predicar la Ley [. .]. La iglesia ha estado hambrienta del Pan de vida. “De todos los cristianos profesos, los adventistas del séptimo día deberían ser los primeros en exaltar a Cristo ante el mundo [. .]. La Ley y el evangelio, armonizados, convencerán de pecado. La Ley de Dios, si bien condena el pecado, señala al evangelio, revelando a Jesucristo [. .]. En ningún discurso deben divorciarse [la Ley y el evangelio] [. .]. “¿Por qué, entonces, en la iglesia se manifiesta una falta de amor tan grande [. .]? Es porque Cristo no es presentado constantemente delante de la gente. Sus atributos de carácter no son llevados a la vida práctica [. .]. “Existe el peligro de presentar la verdad de manera que se exalte el intelecto, dejando insatisfechas las almas de los oyentes. Quizá se presente una teoría correcta de la verdad, y sin embargo es posible que no se manifieste la calidez del afecto que el Dios de verdad requiere [. .]. “La religión de muchos es muy similar a un carámbano: fría como un glaciar [. .] no pueden tocar el corazón de los demás, porque su corazón no está recargado con el bendito amor que fluye del corazón de Cristo. Hay otros que hablan de religión como una cuestión de voluntad. Se explayan en el deber riguroso, como si fuese un amo que gobierna con un cetro de hierro: un amo severo, inflexible, todopoderoso, desprovisto del amor dulce y fundente, y de la tierna compasión de Cristo” (Manuscrito 21, 1891). Ayúdanos, Padre, a captar la esencia de lo que es el evangelio y de lo que debe hacer en nuestra vida. Amén. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
29 de agosto – En el Congreso de la Asociación General -1 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte, y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar. Proverbios 18:19.
No todas las reuniones de la iglesia son igualmente agradables. Las reuniones de Minneápolis, lamentablemente, tuvieron un balance negativo. El Journal de Minneápolis del 13 de octubre pregonó que los adventistas eran “un pueblo peculiar que guarda el sábado como el domingo, venera a una profetisa y cree que el fin del mundo está cercano”. El Journal del 19 de octubre informó que los adventistas “abordan los problemas difíciles de la teología con casi el mismo afán con que un hombre serio arremete contra un atado de leña”. El periódico podría haber agregado que eran casi igual de amables entre sí, en su diálogo teológico. El espíritu agresivo evidenciado era exactamente lo que Elena de White había temido que podría ocurrir. El Congreso de la Asociación General de 1888 se congregó en el nuevo templo adventista construido en Minneápolis, Minnesota, del 17 de octubre al 4 de noviembre. Un concilio ministerial que duró del 10 al 17 de octubre precedió al congreso formal de la Asociación General. Si bien los asuntos tratados se restringieron a la sesión formal, los debates teológicos se extendieron a través de ambas reuniones. Waggoner señaló, casi al cierre del congreso, que los tres puntos teológicos de la agenda habían sido los diez cuernos de Daniel 7, el Papado y la propuesta de ley dominical, y “la Ley y el evangelio, en sus diversas relaciones, bajo el título de justificación por la fe”. De esos tres, el único que no dividió a las autoridades adventistas en Minneápolis fue el tema de la libertad religiosa. Todos estuvieron de acuerdo en que la propuesta de ley dominical nacional representaba una señal siniestra de la historia profética relacionada con Apocalipsis 13 y 14. Como resultado, nadie cuestionó los sermones de A. T. Jones sobre libertad religiosa. El congreso adoptó tres medidas en cuanto a la cuestión del domingo: publicar los sermones de Jones sobre el tema, patrocinarlo en una gira de conferencias para presentar el tema y pedirle que encabezara una delegación de tres, para dar testimonio ante la comisión correspondiente del Senado de los Estados Unidos. De modo que, al concluir el congreso, Jones estaba yendo por buen camino para convertirse en un defensor de la libertad religiosa de tiempo completo, cargo en el que haría algunas de sus contribuciones más importantes a la Iglesia Adventista. Padre, cólmanos, especialmente en tiempos difíciles, con tu Espíritu, de modo que aprendamos a trabajar con los demás de forma más eficiente. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
30 de agosto – En el Congreso de la Asociación General -2 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Gálatas 3:24.
No salió mucha luz teológica del debate sobre los diez cuernos de Daniel 7 en Minneápolis. Su principal contribución fue la tensión, cuando Smith pronunció que incluso analizar el tema era “absolutamente innecesario” y se estaba “haciendo pedazos la antigua verdad”; Jones proclamó que él no se haría responsable de la ignorancia de Smith en determinados temas; y Elena de White respondió: “No tan tajante, hermano Jones; no tan tajante”. Por otro lado, hubo un auténtico progreso teológico en el sentido de llegar a una interpretación de la justificación por la fe. Uno de los hechos interesantes de las reuniones de 1888 fue que, aunque las partes contrincantes entraron en las reuniones con el asunto de la ley de Gálatas en la frente, el principal resultado de los encuentros fue un nuevo énfasis en la justificación por la fe. Cómo ocurrió eso, ha sido un misterio para muchos. Waggoner debería recibir reconocimiento por el nuevo rumbo que tomó el tema. Tomó la decisión estratégica de no simplemente debatir el tema de la ley de Gálatas, sino también de plantear el tema de la salvación en términos de la Ley y el evangelio, para luego analizar el libro de Gálatas en ese contexto. Por lo tanto, aunque Waggoner hizo al menos nueve presentaciones sobre temas de evangelio y Ley, las primeros cinco o seis se centraron en la justificación por la fe; solo después de eso se ocupó más específicamente de Gálatas. Eso hizo que el tema de Gálatas quedara en segundo plano y que el tema de la salvación tomara la delantera. Según la teología de Waggoner, la ley de los Diez Mandamientos nos lleva “a Cristo, para que podamos ser justificados mediante la fe”.  Elena de White lo respaldaba en ese punto. Dijo a los delegados: “Veo la beleza de la verdad en la presentación de la justicia de Cristo en relación con la Ley, como el doctor nos la ha presentado [. .]. Armoniza perfectamente con la luz que Dios se ha complacido en darme durante todos los años de mi experiencia” (Manuscrito 15, 1888). En ese pasaje, Elena de White resaltó lo que consideraba como una de las contribuciones más importantes de Waggoner a la teología adventista. Él había construido un puente entre la Ley y el evangelio, al explicitar la función evangélica de la ley de los Diez Mandamientos. La Ley todavía funciona de ese modo en nuestra vida: no solo mantiene el ideal de Dios, sino además conduce hacia Cristo a quienes no llegan a ese ideal, en procura de perdón y justificación. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
31 de agosto – Cómo hacer teología: apelaciones a la autoridad humana -1 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
¿Qué dice la Escritura? Romanos 4:3.
¿Qué tiene para decir la Biblia sobre este tema? Ese era el interrogante de Pablo al pensar en la justificación por la fe en el libro de Romanos. También había sido el planteo de los primeros adventistas sabatarios. Al ser un pueblo radicalmente comprometido con la Biblia, se había negado a usar la tradición, la autoridad eclesiástica, la experiencia académica o cualquier otra forma de autoridad religiosa para resolver sus interrogantes teológicos. Era el pueblo de un Libro. Las cosas habían cambiado entre los dirigentes adventistas a fines de la década de 1880. En la era Minneápolis, intentaban usar al menos cuatro formas de autoridad humana con el fin de resolver las controversias teológicas que preocupaban a la iglesia. La primera se centraba en la posición autoritativa. Butler, con su voluntad férrea, era especialmente susceptible a ese enfoque. Su concepto de que los líderes tenían “criterios más claros” y posturas más importantes que los seguidores lo preparó para ciertos abusos de autoridad. Elena de White lo reprendió, en octubre de 1888, por favorecer a quienes concordaban con él, mientras que miraba con sospechas a los que “no se sentían obligados a recibir las impresiones e ideas de los seres humanos, [actuando] solo como el os actúan, [hablando] solo como el os hablan, [pensando] solo como el os piensan y, de hecho, [volviéndose] poco menos que máquinas” (Carta 21, 1888). El enfoque del presidente de la Asociación General, al incentivar a los adventistas “a mirar a un solo hombre para que piense por el os, para que sea su conciencia”, a los ojos de la señora de White, había creado demasiados débiles, que se convertían en “incapaces de permanecer en su puesto del deber” (Carta 14, 1891). Al denigrar la postura autoritativa en temas doctrinales y bíblicos, Elena de White señaló, en diciembre de 1888, que “no deberíamos considerar que el pastor Butler ni el pastor Smith son los guardianes de las doctrinas de los adventistas del séptimo día, y que nadie puede atreverse a expresar una idea que difiera de la de el os. Mi clamor ha sido: Investiguen las Escrituras por su cuenta [. .]. Ningún hombre debe ser una autoridad para nosotros”  (Carta 7, 1888; énfasis añadido). Y así es. La Palabra de Dios, según se encuentra en la Biblia, es la autoridad para todo creyente. Así fue en 1888. Y así lo es todavía hoy. Con eso en mente, con el apóstol, necesitamos comenzar cada día con un “¿Qué dice la Escritura?”  (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)

Comentário da Lição da Escola Sabatina Ligado na Videira – Salvação, 19 a 26 de julho de 2014 (Lição 4 – 3º trimestre)

Comentário da Lição da Escola Sabatina Ligado na Videira – clique aqui.

Para a Meditação de hoje, clique aqui.

Para as antigas Meditações de Ellen White, clique aqui.

Comentário da Lição da Escola Sabatina (Ligado na Videira) – O Espírito Santo, 12 a 19 de julho de 2014 (Lição 3 – 3º trimestre).

Comentário da Lição da Escola Sabatina Ligado na Videira – clique aqui.

Para a Meditação de hoje, clique aqui.

Para as antigas Meditações de Ellen White, clique aqui.

Comentário da Lição da Escola Sabatina (Ligado na Videira) – O Filho, 5 a 12 de julho de 2014 (3º trimestre)

Comentário da Lição da Escola Sabatina Ligado na Videira – clique aqui.

Para a Meditação de hoje, clique aqui.

Para as antigas Meditações de Ellen White, clique aqui.

 

Meditações Diárias – Meditação Matinal – julho 2014 – Ligado na Videira – Amin Rodor – Encontros com Deus

1º de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Permanecei Firmes no Senhor – Portanto, meus irmãos, amados e mui saudosos, minha alegria e coroa, sim, amados, permanecei, deste modo, firmes no Senhor. Filipenses 4:1
Eu me sentiria muito mais desencorajado com o problema do desentendimento entre cristãos se não soubesse que essa síndrome tem feito parte da comunidade dos crentes desde o início da igreja. As igrejas primitivas estiveram longe de ser um reduto de pessoas perfeitas. Cristãos em lugares como Corinto, Galácia, Roma e Tessalônica enfrentaram problemas de relacionamentos precisamente como aqueles que vivem hoje em inúmeras cidades e vilas ao redor do mundo. Mesmo Filipos, uma comunidade cristã admirável, sofreu com o desentendimento entre irmãos (Fp 4:2)
Em seu estilo típico, antes de tratar com uma dificuldade, Paulo inicia afirmando um princípio geral. Assim, prepara o caminho para seu apelo à integridade da vida cristã. O texto de hoje estabelece um desses princípios básicos. A solução de problemas que surgem da desarmonia entre cristãos nos desafia a “permanecer firmes no Senhor” e não satisfazer as imposições do “eu”. Antes o apóstolo havia escrito: “Vivei, acima de tudo, por modo digno do evangelho de Cristo, para que, ou indo ver-vos ou estando ausente, ouça, no tocante a vós outros, que estais firmes em um só espírito, como uma só alma, lutando juntos pela fé evangélica” (Fp 1:27). A ideia de “permanecer firme” é um dos tópicos favoritos do apóstolo Paulo, como indicado em outros de seus escritos (1Co 16:13; Gl 5:1; 1Ts 3:8; 2Ts 2:15).
O que representa “permanecer firme”? Isso significa seguir os ensinos de Cristo. Receber Sua Palavra. Aceitar Suas prioridades. Buscar e viver Sua vontade. Amar as pessoas. Aqueles que se comprometerem com essas coisas terão menos dificuldade em se relacionar com outros membros da família de Deus. E não é de surpreender que o próximo problema que o apóstolo trata na Epístola aos Filipenses, depois de apelar para que eles “permaneçam firmes”, é a questão do relacionamento entre aquelas duas irmãs de nomes curiosos (4:2).
E você, em que “permanece firme”? No Senhor ou naquilo que lhe agrada? Você permanece firme no Senhor ou honrando tradições e formalidades? Permanece firme no Senhor ou com os amigos de seu “clube”? Essas três alternativas que contrariam o propósito de “permanecer firme no Senhor” são obstáculos à solução de desarmonias na igreja. Que nada o impeça de permanecer firme no Senhor! (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
2 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Desentendimento Entre Irmãos – Rogo a Evódia e rogo a Síntique, pensem concordemente, no Senhor. Filipenses 4:2
Desentendimento entre irmãos não é exclusividade das igrejas atuais. Quem eram “Evódia e Síntique”, mencionadas no texto de hoje? Além dos nomes diferentes, algumas observações iniciais podem ser mencionadas.
Essas eram duas mulheres na igreja de Filipos, o que é indicado pelos nomes femininos. Elas não são mencionadas em nenhum outro lugar das Escrituras. Os detalhes específicos da discórdia entre elas não são oferecidos. Paulo as aconselha a alcançar a harmonia. “Rogo”, ele diz. Não há nenhuma repreensão nem pose clerical na atitude do apóstolo. Ele apela à consciência delas, ao coração.
Impressiona-me aquilo que o apóstolo não faz. Ele não apresenta nenhum “seminário” com um programa “passo a passo” sobre “como deixar desentendimentos em cinco dias”. Ele não acrescenta nenhuma advertência ou ameaça. Você não o vê dizendo: “Dou duas semanas para resolverem o problema de vocês…” Também não diz: “Se vocês não se acertarem, eu…” Não há nenhum moralismo nem pieguice.
Paulo trata da questão com dignidade e graça. Embora expressando sua preocupação, evidente na palavra traduzida por “rogo”, ele não tenta “administrar” a situação a distância. Algumas versões traduzem as palavras de Paulo de maneira diferente: “Eu apelo” ou “por favor”. Repetindo o verbo, ele dá a impressão de que há erro nos dois lados. Nisso encontramos um princípio para tratar com as desarmonias entre pessoas ou grupos. É preciso reconhecer que certa medida de culpa é encontrada nos dois lados. Assim, a solução nunca é unilateral. Os dois lados devem ser encorajados a ver suas falhas e encontrar um meio-termo.
E qual é o meio-termo? Paulo sugere: “Pensem concordemente, no Senhor.” Da mesma forma que o verso anterior indica que devemos “permanecer firmes no Senhor” (v. 1), esse verso mostra que devemos buscar harmonia nEle. Os dois lados devem focalizar Cristo em busca de solução. Ao nos tratar com graça e perdão, Ele nos desafia a estender graça e perdão aos outros. Ao longo dos séculos, estas duas irmãs da igreja primitiva, Evódia e Síntique, são símbolos de pessoas que viveram em desentendimento. Isso é tudo o que sabemos sobre elas. Agora, pense nisto: se sua vida tivesse que ser descrita em uma frase, como no caso dessas mulheres, qual seria essa frase? (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
3 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Homem Morto Andando – Porque, na esperança, fomos salvos. Romanos 8:24
“Homem morto andando” é a gíria utilizada pelos guardas das prisões norte-americanas ao escoltarem um prisioneiro no corredor da morte, em sua última caminhada da cela para a câmara de execução. O significado é que os últimos passos do sentenciado são, na verdade, os passos de um morto. Isso me faz pensar que essa realidade não se limita aos condenados à pena capital. Milhões de pessoas em nosso mundo são apenas mortos caminhando. O óbito não foi reconhecido por nenhum médico e nenhuma certidão lavrada, mas eles apenas são mortos andando.
Quando isso acontece? Acontece quando uma pessoa perde a esperança ou o propósito da vida. Quando os dias se escurecem e as noites se tornam solitárias, nos vales ou montanhas, onde tudo perdeu o significado. Esses são sentimentos comuns diante de grandes perdas, tragédias e desencantos que, com um toque cruel, relembram quão pequenos nós somos. A perda da esperança é tão trágica quanto a perda da fé.
O Novo Testamento utiliza a palavra esperança em vários contextos: “Abraão, esperando contra a esperança, creu” (Rm 4:18). “Gloriamo-nos na esperança da glória de Deus” (Rm 5:2). “A esperança não confunde” (Rm 5:5). Devemos nos alegrar em esperança (ver Rm 12:12). As Escrituras trazem esperança (ver Rm 15:4). “Cristo em vós, a esperança da glória” (Cl 1:27). A certeza da salvação confirma nossa esperança (ver 1Ts 5:8). Cristo nos gerou de novo para uma esperança viva (ver 1Pe 1:3). A esperança nEle leva-nos à vida purificada (ver 1Jo 3:3). No extraordinário texto de hoje, Paulo nos relembra de que, “na esperança, fomos salvos” (Rm 8:24).
Encontramos algumas situações nas Escrituras em que as circunstâncias pareciam negar qualquer possibilidade de esperança. Quando chegou a Jairo a notícia de que sua filha havia morrido, seus amigos disseram, meneando a cabeça: “Já não adianta mais” (ver Mc 5:35). Na morte de Lázaro, Maria, uma das irmãs, em pranto convulso, parece recriminar Jesus: “Você chegou tarde” (ver Jo 11:21). Nos dois casos, o domínio de Jesus é irresistível. A Jairo, Ele disse: “Não temas, crê somente” (Mc 5:36). A Maria, afirmou: “Eu sou a ressurreição e a vida” (Jo 11:25). É como se Ele dissesse: “Você ainda não entendeu? Eu não apenas sou o pão, a água, a luz… Eu sou a vida.” Nossa esperança está em mãos poderosas e capazes. Não deixe que nada roube sua esperança nEle. Do contrário, não passamos de um morto andando. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
4 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Aquele que está em Pé… – Estas coisas lhes sobrevieram como exemplos e foram escritas para advertência nossa, de nós outros sobre quem os fins dos séculos têm chegado. Aquele, pois, que pensa estar em pé veja que não caia. 1 Coríntios 10:11, 12
As oportunidades para a tentação são quase incontáveis. E, uma vez que a natureza humana não está melhorando, e nenhum de nós é imune às inclinações corruptas, precisamos tomar a advertência de Paulo seriamente e vigiar as avenidas que conduzem ao pecado. As Escrituras oferecem vários conselhos para tratarmos com as tentações.
Devemos evitá-las. O conhecido salmo 1 nos adverte contra os estágios progressivos da tentação. Devemos evitar “andar”, “deter-nos” e finalmente “assentar-nos” na vereda da impiedade (v. 1, 2). A melhor forma de evitar o pecado é evitando as circunstâncias que nos conduzem a ele. Ficar longe de lugares e pessoas por meio dos quais as tentações nos assediam.
Devemos fugir do poder das tentações. É preciso fugir da impureza (1Co 6:18), da idolatria (1Co 10:14), da cobiça do materialismo (1Tm 6:10, 11), bem como das paixões de nossa natureza (2Tm 2:22).
Tentações crônicas devem ser confessadas, suplicando a ação purificadora de Deus. Algumas tentações representam lutas interiores que relembram quão caídos realmente somos. Em lugar de negá-las, devemos apresentá-las a Cristo. Apenas Ele tem o poder de purificar a mente.
Finalmente, devemos resistir até que o inimigo nos abandone. Quando tentado, Jesus valeu-Se da Palavra, e o diabo O abandonou (Mt 4:1-11). Tiago nos aconselha a fazer o mesmo (Tg 4:7). A resistência tem início quando fortalecemos a mente com as Escrituras. Temos a promessa de que, afinal, as tentações não serão maiores que nossa possibilidade de resistência (1Co 10:13).
As tentações vêm de duas direções: do interior, das imperfeições de nossa natureza, e do exterior, das imperfeições do ambiente em que vivemos, sob domínio do inimigo. Ellen White adverte: “Os que não querem cair presa dos enganos de Satanás [...] devem-se esquivar de ler, ver ou ouvir tudo quanto sugira pensamentos impuros. [...] De outra maneira, os males externos despertarão os internos, e a alma vagará em trevas” (Atos dos Apóstolos, p. 518). As tentações são personalizadas, adaptadas a cada pessoa. Ore hoje para que, quando você tiver o desejo, o Senhor tire a oportunidade, e para que, quando você tiver a oportunidade, Ele lhe tire o desejo. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
5 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
O que Haveremos de Receber? – Então, Lhe falou Pedro: Eis que nós tudo deixamos e Te seguimos; que será, pois, de nós? Mateus 19:27
A pergunta de Pedro é antecedida pela narrativa do moço rico, a quem Jesus desafiara: “Vai, vende os teus bens, dá aos pobres e terás um tesouro no Céu” (Mt 19:21). Impressionados com a ideia de um “tesouro”, os discípulos pensam na recompensa deles. E, por meio de Pedro, perguntam: “E ‘nós’ que abandonamos tudo, o que haveremos de receber?” Quão humana é a questão! Por trás dela está a noção judaica da recompensa baseada no mérito.
Em oposição a essa mentalidade, Jesus conta a parábola dos trabalhadores na vinha (Mt 20:1-16). Na história, os primeiros concordaram em trabalhar por um denário, salário diário comum na Palestina. Nenhum outro acerto de pagamento foi feito com os trabalhadores da terceira, sexta, nona e undécima hora, exceto que eles ganhariam o que “fosse justo” (v. 4). No fim do dia, o acerto começa com os que trabalharam menos. A eles é dado um denário. “Se a proporção for mantida”, pensaram os primeiros, “o emprego foi muito lucrativo.” Porém, esqueceram-se do que fora combinado e “murmuraram” contra o empregador (v. 11).
De todas as parábolas de Cristo, essa parece ser a mais desconcertante. Sindicato algum concordaria com sua ética. A história de Jesus, contudo, é a respeito de Deus e de como Ele age com base em Sua graça. Os primeiros trabalhadores revelam “espírito de empregado”: mereciam o quanto fizeram. Esqueceram-se de que estavam desempregados e provavelmente assim permaneceriam por todo o dia. Do segundo grupo em diante não havia qualquer acerto; estavam à mercê daquele que os empregara. E acabaram ganhando o mesmo que os outros. Esse é precisamente o ponto central da parábola. Jesus estabelece uma verdade espiritual. Deus opera com base na graça, não em termos de nossa compreensão da justiça. Jesus contrastou os trabalhadores com espírito mercantilista, que trabalham pelo salário, com aqueles que confiam na graça.
O último grupo de trabalhadores poderia raciocinar: “Que extraordinário! Recebemos o salário de um dia pelo trabalho de uma hora! Para que trabalhar mais?” Nesse caso, não seriam em nada diferentes do espírito dos outros. Mas, tocados pela bondade imerecida, eles devem ter pensado: “Que pena! Não tivemos tempo para trabalhar mais para um Senhor assim!” A graça nos motiva a fazer o máximo, nunca o mínimo. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
6 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Nascer de Novo – A isto, respondeu Jesus: Em verdade, em verdade te digo que, se alguém não nascer de novo, não pode ver o reino de Deus. João 3:3
O requerimento do novo nascimento é universal. Se não entendermos isso, tudo o mais será obscuro. Não há nenhum substituto para esse requisito. Serviço, tempo, posição, cargo, filiação religiosa, tradição, nada disso pode ser colocado em seu lugar. George Whitefield, um dos maiores pregadores do evangelho de todos os tempos, apresentou 300 sermões com base nesse texto. Incomodado, um líder de sua igreja perguntou: “Por que tanta ênfase no novo nascimento?” Whitefield se limitou a olhar para o homem e responder: “Porque você tem que nascer de novo.”
Nicodemos foi a Jesus coberto pelo véu da noite. Certamente ele sabia da oposição dos altos escalões do judaísmo a esse novo mestre. Assim, arranjou um encontro com o jovem Rabi em lugar distante, talvez receoso de colocar em perigo sua reputação. Esse é um dos primeiros encontros do evangelismo pessoal de Jesus. Na presença de Cristo, o mestre judeu se sentiu desarmado, fascinado e aceito pelo estranho Galileu. Ele iniciou com uma palavra de afirmação: “Sabemos que és Mestre vindo da parte de Deus” (v. 2). O que Nicodemos não tinha a mínima ideia é de que ele não estava diante de um novo profeta, mas na presença do próprio Deus. Em seu método sem rodeios, Jesus atacou direto a jugular do problema. Sem confirmar, negar, refutar ou mesmo reconhecer as palavras de Nicodemos, Ele respondeu à pergunta que não foi feita: “Você tem que nascer de novo.”
Que poderoso golpe no castelo de teologia daquele homem. Jesus o confrontou com a futilidade de sua religião baseada em mérito humano. Nicodemos teria ficado feliz se Jesus tivesse exigido dele obras meritórias mais rígidas ou uma nova conexão partidária, melhor que o partido dos fariseus. Ao contrário de qualquer obra, nascer de novo é algo inteiramente inesperado. Algo que ele não poderia produzir. Nada no judaísmo se comparava a isso.
Como a maioria de nós, Nicodemos não entende que Jesus não está pedindo o impossível, mas oferecendo o inimaginável. Novo nascimento não é primariamente o que Deus pede, mas aquilo que Ele oferece. Para nossa concepção e nascimento natural, não entramos com nenhuma contribuição. Assim é com o nascimento do alto, um evento capaz de nos libertar da concha fossilizada em que vivemos. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
7 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Parto Demorado – E do modo por que Moisés levantou a serpente no deserto, assim importa que o Filho do Homem seja levantado, para que todo o que nEle crê tenha a vida eterna. João 3:14, 15
Nicodemos percebeu que, se estava entendendo Jesus corretamente, ele deveria recomeçar da estaca zero. Ser judeu, fariseu, membro do Sinédrio, ser reconhecido como escriba, nada disso teria qualquer valor diante de Deus. O desconhecido Rabi calmamente lhe disse que ele estava fora do reino, alienado de Deus.
O mestre fariseu havia iniciado dizendo: “Nós sabemos” (v. 2). Mas, ao longo da conversa, sua ignorância ficou evidente. Jesus deixou claro que novo nascimento significa nova criação. Como seres humanos, depois da queda, não nascemos totalmente vivos. A dimensão espiritual que morreu no Éden precisa ser recriada. A carne transmite apenas a fraqueza da condição humana. O Espírito transmite o poder de Deus. Mesmo com nossas melhores aspirações, não podemos ir muito além do nível material, de realização pessoal ou relacionamentos. Mas, operando nesse nível, não há qualquer esperança para nós.
O verso 9 registra as últimas palavras de Nicodemos. A partir daí é Jesus quem domina a conversa e partilha com o doutor das Escrituras as Suas convicções. Nicodemos saiu marcado daquele encontro. Ele é o discípulo da noite, relutante, como muitos que querem seguir a Jesus, mas têm reservas e temem aquilo que “os outros dirão”. Três anos e meio ainda se passariam para que ele reagisse. Ele não teve um nascimento rápido. Foi um parto demorado.
Em João 7:50-52, Nicodemos reaparece, arriscando uma defesa em favor de Jesus. Finalmente, em João 19:38-42, quando se decide, Jesus já está morto. Com José de Arimateia, ele retira o corpo inerte de Cristo, desafiando os antigos líderes e colegas do judaísmo. A luz daquele encontro noturno haveria de brilhar sobre a cruz do Calvário, relembrando a Nicodemos a enigmática referência à serpente do deserto. O Espírito Santo ilumina sua mente, e ele percebe que ali está o antítipo, levantado entre o céu e a terra, para salvar homens e mulheres.
Nicodemos solicita o corpo de Cristo e, num tributo final Àquele que ele seguira a distância, como observa Roberto Badenas, cobre de perfume as feridas que sua covardia havia ajudado a abrir. Na presença da morte, ele finalmente entende a figura do novo nascimento. É feito uma nova pessoa. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
8 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
A Mulher que Amava o Dinheiro – Porque o amor do dinheiro é raiz de todos os males; e alguns, nessa cobiça, se desviaram da fé. 1 Timóteo 6:10
Exceto por Sua ênfase no reino de Deus, Jesus falou mais sobre dinheiro do que sobre qualquer outro assunto. Considerando o caráter espiritual de Sua missão, isso parece surpreendente. Nos lábios de Cristo, contudo, o dinheiro não é tratado como um mero meio de troca, neutro, como na ideologia capitalista. Jesus atribui ao dinheiro personalidade, tratando-o pelo nome próprio aramaico, Mamon, o deus da riqueza, um poder controlador. Para Jesus, o dinheiro é um deus rival ao Deus verdadeiro.
Em 1916, Hetty Green morreu como uma pessoa qualquer que enfrenta agruras financeiras. Sempre fora extremamente atenta à economia doméstica. Seus gastos com roupas e comida eram muito restritos. Viúva, quando seu filho de 14 anos contraiu uma infecção na perna, ela o levou em primeiro lugar para tentar atendimento em uma clínica gratuita para a população carente. Posteriormente, o rapaz teve a perna amputada. Mas a Sra. Green, por estranho que pareça, possuía imensa fortuna em dinheiro e ações. De fato, ela era uma especialista em investimentos. Ao morrer, a Sra. Green estava entre as 40 pessoas mais ricas dos Estados Unidos, possuindo 200 milhões de dólares. Em termos atuais, sua fortuna seria de 17 bilhões. Entre os livros escritos sobre ela, um deles tem o seguinte título: Hetty Green: A Mulher que Amava o Dinheiro.
O dinheiro pode escravizar as pessoas. Pode congelar o coração e paralisar as mãos. Por dinheiro, as pessoas mentem, roubam, se vendem, matam, traem e se corrompem. Pela ganância ao dinheiro, as pessoas se tornam completamente desfiguradas e nunca satisfeitas em ajuntá-lo.
Seu relacionamento com as finanças, em grande medida, revela quem você realmente é. Mostra em que você confia. O dinheiro age como um deus. Para as pessoas, em geral, o sucesso financeiro é visto como o fim de todos os problemas. Assim, ao dinheiro é atribuído o poder de Deus. Mas, segundo Jesus, o dinheiro é um falso mestre. Por isso, Ele nos alerta de que é impossível servir a dois senhores. Não há como agradar a Deus e a Mamon (Mt 6:24).
Olhe ao redor hoje. Há alguém a quem você pode ministrar os recursos que Deus lhe confiou? Quando Jesus nos recomendou servir aos pobres, não foi apenas por eles, mas por nós mesmos, para nos proteger da avareza. Lembre-se, a generosidade no uso do dinheiro demonstra que aquilo que possuímos não nos possui. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
9 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Quem Sou Eu? – E [Gideão] lhe disse: Ai, Senhor meu! Com que livrarei Israel? Eis que a minha família é a mais pobre em Manassés, e eu, o menor na casa de meu pai. Juízes 6:15
Começando com Moisés, a alegação de incapacidade na tentativa de escapar do chamado divino se revela uma característica de diversos profetas do Antigo Testamento. O primeiro instinto de Moisés foi apelar para sua inadequação: “Quem sou eu para ir a Faraó?” (Êx 3:11). Com essas palavras, ele estabelece o modelo do profeta relutante. Muitos outros tentaram fugir ao desafio de ser porta-vozes de Deus. A maioria duvidava da possibilidade de execução de uma tarefa. Outros não desejavam falar o que as pessoas não gostariam de ouvir. Em alguns casos, a magnitude da missão, comparada à insignificância de suas habilidades, os deixou paralisados.
A Josué, sucessor de Moisés, Deus repete cinco vezes, em oito frases, para ser forte e não se intimidar pelas circunstâncias (Js 1:2-9). O guerreiro Gideão, no texto de hoje, insiste com Deus: “Com que livrarei a Israel?” Jeremias responde ao chamado divino com uma desculpa comum: “Ah! Senhor Deus! Eis que não sei falar, porque não passo de uma criança” (Jr 1:6). O clássico Jonas tenta o impossível: fugir da presença de Deus, num navio, em direção oposta a Nínive (Jn 1:3).
“Quem sou eu?”, pergunta Moisés a Deus. O Senhor, porém, não responde explicando quem era Moisés, mas dizendo quem Ele é. Em todos os casos, o sucesso não dependia dos talentos dos que foram chamados, mas do poder de Deus. O poder divino não se manifesta controlando os eventos, mas capacitando aqueles que foram chamados para tratar com os eventos e circunstâncias além de sua capacidade.
O Altíssimo está ao lado daqueles que duvidam da habilidade própria. Ele os ajuda a vencer o medo e a enfrentar os gigantes. Deus promete estar com o homem e a mulher enfraquecidos por enfermidade ou por um acidente, tentando sobreviver. Deus promete estar com aqueles que estão se perguntando: “Quem sou eu?” Em resposta a Moisés, Deus utiliza na linguagem original três palavras de difícil tradução, em geral vertidas como: “Eu Sou o que Sou” (Êx 3:14). Uma dessas palavras, ehyeh, é utilizada dois versos antes (v. 12), com um significado claro: “Eu serei contigo.” Afinal, o que conta não é quem você é, mas quem é Deus. Lembre-se: uma pessoa com Deus é maioria. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
10 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
O Senhor O Fortalecerá – Quando vieres, traze a capa que deixei em Trôade, em casa de Carpo, bem como os livros, especialmente os pergaminhos. 2 Timóteo 4:13
Paulo é o autor de 13 dos 27 livros do Novo Testamento. Ele redigiu palavras que nos inspiram e desafiam. Escreveu palavras que nos confortam e fortalecem. Mas escreveu também outras palavras, como as do último capítulo da segunda carta a Timóteo. Essas são singulares. O que as torna exclusivas é o fato de que são as últimas palavras do apóstolo.
Ele estava na prisão pela segunda vez. Não sabemos exatamente a razão deste aprisionamento. Agora, ele não foi mais colocado em uma prisão especial. De acordo com fontes antigas, ele estava aprisionado na Prisão Mamertina, em Roma. O local de aprisionamento era numa cela abaixo do chão, um tipo de porão. Evidentemente, sua defesa no tribunal não tinha sido bem-sucedida. Paulo estava certo de que a morte estava próxima. Ele escreveu o último capítulo ao amigo Timóteo, fazendo alguns pedidos.
Charles Swindoll escreveu uma paráfrase imaginária dessa passagem das Escrituras, ajudando-nos a entender como Paulo estaria se sentindo. Ele talvez quisesse dizer algo mais ou menos assim: “Eu preciso da minha capa, que deixei na casa de Carpo, em Trôade. Você não terá dificuldade em encontrá-la. É uma capa velha, mas esteve nas minhas costas durante muitos invernos. Ela foi molhada pelas chuvas do Mediterrâneo, pelas neves das montanhas da Panfília. Tornou-se cinzenta e amarronzada com a poeira da Via Ápia. Manchada com o meu sangue no apedrejamento em Listra. A capa está surrada, Timóteo, mas, com a chegada do inverno, eu preciso dela para me aquecer. Preciso também dos meus livros. Você se lembra, eu os lia nos rigores de muitas viagens. Também preciso dos pergaminhos, minha posse mais preciosa. Preciso do conforto dos Salmos, da fortaleza dos profetas, da percepção e sabedoria de Salomão. Esses pergaminhos vão aquecer-me o coração e trazer esperança neste lugar desolado. O tempo de minha partida está próximo. Portanto, não demore.”
Talvez você esteja sentindo a aproximação do inverno em sua vida. Estação do frio, de ventos gelados soprando sobre seus ombros. Estação em que você se sente isolado e desencorajado. Talvez esperando o conforto de amigos que demoram. Leia as últimas palavras de Paulo: “Mas o Senhor me assistiu e me revestiu de forças” (v. 17). Ele ajudará e fortalecerá você também. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
11 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
O mau Testemunho do Rei – Tendo lido o rei de Israel a carta, rasgou as suas vestes e disse: Acaso, sou Deus com poder de tirar a vida ou dá-la, para que este envie a mim um homem para eu curá-lo de sua lepra? Notai, pois, e vede que procura um pretexto para romper comigo. 2 Reis 5:7
Teria a garota hebreia na casa de Naamã testemunhado a cura de algum leproso? Difícil dizer. Provavelmente não. Mas ela agiu em absoluta confiança. Impressionado com o testemunho dela, o comandante buscou o rei da Síria, que lhe deu uma carta de recomendação para o rei de Israel. Naamã partiu levando considerável tesouro. Segundo os cálculos de alguns, seria o equivalente a 60 mil dólares em presentes. Há coisas que o dinheiro pode comprar, mas ele é absolutamente impotente diante dos grandes desafios da vida. O preço que Naamã teria que pagar para ser curado da lepra seria muito maior do que sua arrogância poderia imaginar.
Naamã foi a Jorão, rei de Israel, com a carta de seu rei. Ao ler a carta, Jorão não sabia o que fazer. Que extraordinário contraste com a pequena serva hebreia! Com todo seu poder político, ele se mostra impotente diante da situação. Seu preparo para ser rei nada lhe ensinara sobre uma questão assim. Poder e posição não poderiam tratar com uma emergência dessa natureza. Apenas o homem de Deus poderia assumir o controle. Jorão encenou seu espetáculo patético. A carta provavelmente não fizera menção ao profeta. Isso revelou a desconexão do rei com a fé israelita. Jorão, o rei, é um tipo de muitos membros da igreja e muitos de seus líderes. Diante de crises, reais ou imaginárias, eles apenas se desesperam, revelando o verdadeiro caráter. Correndo de um lado para o outro, assustados, demonstram apenas capacidade para fazer barulho, alienados dos recursos da fé. Em vez de ver na dificuldade uma oportunidade para o Deus do Céu, o rei agiu como um louco, lamuriando-se e vendo fantasmas imaginários. Um péssimo testemunho diante dos pagãos!
Os deuses da Síria eram impotentes diante da lepra. Para piorar, o rei de Israel não sabia onde encontrar a solução. Aqui nos deparamos com o que pode ser considerado o fundamento da religião da Bíblia, algo não encontrado no reino das religiões comparadas: apenas o Altíssimo é capaz de apresentar soluções reais para problemas reais. Apenas Ele pode purificar alguém da lepra do pecado e da culpa. Por isso, apenas Ele merece a aliança do coração humano. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
12 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
“Porém Leproso” – Naamã, comandante do exército do rei da Síria, era grande homem diante do seu senhor e de muito conceito, porque por ele o SENHOR dera vitória à Síria; era ele herói da guerra, porém leproso. 2 Reis 5:1
Naamã é introduzido na história bíblica nos melhores termos. Um grande homem, general militar de fama. Pertencia ao círculo íntimo do rei da Síria, a mais poderosa nação do período. Líder valente e respeitado, um conselheiro cuja palavra e sabedoria eram buscadas. Se a narrativa parasse aí, Naamã poderia até despertar inveja. Mas, depois dos títulos honrosos, o escritor bíblico acrescenta: “porém leproso”. A lepra era, então, o pior dos flagelos. Contra ela não havia qualquer remédio ou esperança.
A biografia humana também pode começar com belos títulos e elogios, citando posição, fama, riqueza e educação. Mas, no final, o carimbo é o mesmo: “leproso!” Isso é dito de todos sem qualquer exceção, a despeito de qualquer pretensão de superioridade. Para Ellen G. White, o pecado é uma lepra “profundamente arraigada, mortal e impossível de ser purificada por poder humano” (O Desejado de Todas as Nações, p. 266).
Diante da orientação profética de banhar-se no Jordão, Naamã ficou inicialmente contrariado. Preferiria os belos rios de Damasco. De modo semelhante a Naamã, quando estamos diante da única solução para nosso mal, também gostamos de nos apegar a nossos “rios de Damasco”. Esses são os rios da cultura, da educação, da arte, da sofisticação, da filosofia, da religiosidade e dos recursos humanos.
A descrição feita pelo Novo Testamento sobre o estado humano debaixo do pecado não é nada animadora. Doze palavras negativas sugerem a total falência e ruína de nossa condição: depravada, endurecida, cega, vaidosa, obscurecida, inimiga, enganosa, vã, carnal, corrompida, corrupta e contaminada.
Os fariseus subestimavam seu estado real, externalizando o pecado, como se esse fosse apenas um problema do comportamento e não um estado. Legalismo e perfeccionismo são o resultado direto dessa ilusão. O legalista tenta a justificação por meio de atos meritórios. O perfeccionista se envaidece de irrisórias realizações da conduta. Comparativamente, tais alternativas equivalem à tentativa ridícula de tentar curar leucemia com aspirina. Seria como tratar os sintomas da doença, esquecendo-se de sua causa. A compreensão correta da salvação começa com uma compreensão correta do pecado. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
13 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
A Última Partida – Todo atleta em tudo se domina; aqueles, para alcançar uma coroa corruptível; nós, porém, a incorruptível. 1 Coríntios 9:25
Depois desse último mês de extenuantes competições eliminatórias entre adversários, uns fortes, outros mais fracos, apenas dois grupos sobraram e se enfrentam hoje. Muitos já voltaram para casa. O retorno antecipado de alguns era previsto. Outros foram vítimas da famosa “zebra”. Quem são os finalistas? Escrevendo este texto no fim de 2012, não faço a menor ideia. Brasil e Argentina? Brasil e Itália? França e Inglaterra? E os outros, México, Alemanha, Espanha? Na Copa de 1950, o último jogo foi entre Brasil e Uruguai, no “templo” do Maracanã. Precisando apenas do empate, o Brasil foi derrotado pelo gol de um uruguaio chamado Obdulio Varela, de quem não se tem hoje qualquer notícia. Duzentos mil torcedores no estádio contemplaram, em lágrimas e silêncio, uma derrota absurda. Diz-se que o “silêncio” do Brasil era estrondoso.
Torcidas gritam, choram, soltam foguetes, buzinam nas ruas, embriagam-se e alguns chegam a morrer. Qual das religiões provoca êxtase semelhante? Mas tudo isso se esgota rapidamente. Os “ídolos” do futebol passam, e a maioria é logo esquecida. Glória seguida de esquecimento é uma receita fatal. Dizem que enlouquece. Onde estão aqueles que vimos brilhar nos gramados de ontem? No ano que vem, daqui a cinco ou dez anos, onde estarão os de hoje? Em 20 anos, tudo o que é visto e sentido hoje estará esquecido. O trabalho enorme dos campeonatos leva ao nada. Rubem Alves, que utiliza seu talento de psicanalista para analisar o futebol, está certo. Os campeonatos são como trens que chegam sempre à mesma estação para fazer a mesma viagem, que levará à mesma estação para a mesma viagem!
No texto de hoje, Paulo usa uma metáfora retirada dos esportes e aplicada à grande “partida” da vida. Nela, para sair-se vitorioso, autodisciplina é fundamental. Isso envolve contato permanente com a Palavra, a encarnada e a escrita. Também exige consciência de nossa participação na maratona. Exige consciência do valor do alvo, que deve ser bem conhecido para se evitar toda distração. Numa charge antiga, duas figuras olham de Marte para a Terra, observando toda a movimentação das pessoas. “O que quer toda essa gente tão ocupada?”, pergunta um ET. “Elas estão indo”, o outro responde, “com um único problema: não sabem para onde.” Isso se aplica a você? (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
14 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
O Jogo não Está Terminado – Porque o Filho do Homem veio buscar e salvar o perdido. Lucas 19:10
Em 1929, num campeonato de futebol americano, o Georgia Tech enfrentava o time da Universidade da Califórnia. Durante a partida, um dos jogadores tomou a bola, mas, confuso, correu na direção errada, marcando um gol contra o próprio time. No intervalo, os jogadores dirigiram-se para o vestiário, antecipando o que o técnico iria dizer. O moço que cometera o engano colocou uma toalha ao redor da face. Chorava em soluços, envergonhado.
Quando o time se preparava para voltar ao campo, para o segundo tempo, o técnico surpreendeu a todos, anunciando que a mesma formação seria mantida. Os mesmos jogadores voltariam para o fim da partida. Todos deixaram o vestiário, exceto o autor do vexame. Ele não se atreveria. O técnico olhou para trás, viu que o rapaz continuava em lágrimas e o chamou. “Técnico”, disse o jovem com a voz embargada, “não posso mais jogar. Eu o envergonhei e trouxe desgraça para o time. Não posso enfrentar os torcedores novamente.” Então o técnico colocou o braço no ombro do rapaz e disse: “Levante-se e entre em campo. O jogo está apenas na metade.”
Ao ler esse relato, pensei: “Que líder extraordinário!” Ao refletir na história de Adão, Abraão, Jacó, Moisés, Elias, Sansão, Jonas, Pedro, Marcos, Maria Madalena e um incontável número de outros fracassados, lembro-me dos braços divinos que os envolveram em suas crises e derrotas, animando-os e reabilitando-os. Por isso, há esperança para todos nós. Talvez você esteja hoje lendo este texto sob o terrível peso de fracassos e falhas, sob olhares acusadores e críticos. Você pode ter a consciência culpada e, como o publicano da parábola de Jesus, temer até mesmo levantar os olhos. Mas lembre-se de que a pior derrota não é aquela em que o inimigo nos vence e nos lança no chão, mas quando ele consegue nos convencer de que para nosso caso não há esperança.
Ouça agora mesmo a voz de Cristo falando ao seu coração: “Levante-se, entre novamente em campo. A partida ainda não está terminada.” (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
15 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Fé e Obediência – Dizendo-lhe: Vai, lava-te no tanque de Siloé (que quer dizer Enviado). Ele foi, lavou-se e voltou vendo. João 9:7
A cura do cego de nascença em João 9 provavelmente acontece depois da Festa dos Tabernáculos, enquanto Jesus está em Jerusalém. Um pouco antes, Ele havia declarado ser a luz do mundo (Jo 8:12). Em seguida, Ele demonstrou isso de modo concreto. Esse sinal ilustra a aplicação positiva e prática de um princípio: Jesus não tratou apenas de ideias abstratas, mas especialmente das implicações reais.
Teorias que não sejam práticas não têm valor. Os discípulos preocupavam-se com questões teológicas: “Quem pecou, este ou seus pais, para que nascesse cego?” (Jo 9:2). Jesus está interessado na pessoa.
Reafirmando ser a luz do mundo (9:5), Ele “cuspiu na terra e, tendo feito lodo com a saliva, aplicou-o aos olhos do cego” (v. 6). Em nenhum outro milagre encontramos um tratamento tão pouco ortodoxo como esse. João parece focalizar o toque de Cristo para enfatizar Seu interesse pessoal no cego. O toque da mão amiga reafirma a confiança. O barro em seus olhos relembra a própria criação e indica que algo é feito por ele. Isso o estimula a crer em Jesus. Depois de Seu procedimento, Jesus o envia para lavar-se na fonte de Siloé, localizada ao sul da cidade. A fonte ficava a uma distância considerável da área do templo, onde o cego provavelmente estaria. Aquele homem poderia desconsiderar a ordem de Cristo e continuar assentado, mas cego para sempre. Ele poderia ter-se melindrado e considerado tudo aquilo uma zombaria de seu estado. Contudo, não há qualquer indicação desse tipo de atitude. O milagre parecia tão extraordinário que facilmente o cego poderia ter se desanimado.
O texto de hoje é um curto sumário. Note a sequência dos verbos: “Foi, lavou-se e voltou vendo.” A fé nas Escrituras é, por vezes, sinônimo de obediência. De fato, a crença torna-se fé no ponto da ação. Veja, por exemplo, o relato sobre a fé manifestada pelos personagens citados em Hebreus 11.
De diferentes formas, eles agiram “pela fé”, quer oferecendo sacrifício, construindo uma arca, saindo em peregrinação, desafiando as evidências ou deixando o Egito. Frequentemente, nós queremos “ver para agir”. Nesse caso, então, não precisaríamos de fé. Desejo que neste dia sua crença se revele fé verdadeira por meio de ações práticas realizadas no poder de Deus. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
16 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Politicamente Incorreto – 1 – Então, os vizinhos e os que dantes o conheciam de vista, como mendigo, perguntavam: Não é este o que estava assentado pedindo esmolas? João 9:8
A cura do cego criou verdadeira comoção. Quatro grupos surgiram em cena: os vizinhos, os fariseus, os pais do ex-cego e o próprio homem curado. A curiosidade dos vizinhos clamava por uma explicação. Alguns chegaram a sugerir que não era ele, mas alguém parecido, um dublê, ao estilo de Hollywood. O caráter do rapaz que fora cego começou a revelar-se. Ele mesmo dizia: “Sou eu” (v. 9). Se ele fosse como muitos, imagino, teria ficado calado. “Não é necessário que eu explique ou diga nada. Afinal, já há muita oposição a esse Jesus. Por que vou me meter em problema?”, ele poderia desculpar-se. Isso seria o “politicamente correto”. Mas ele tomou outra direção e explicou o que acontecera. Para ele não era suficiente ter recuperado a visão; ele queria agradecer a Deus. Os olhos haviam sido abertos, agora ele desejava abrir os lábios. Então disse: “Fui, lavei-me e estou vendo” (v. 11).
Os fariseus, representantes do poder religioso, foram chamados porque o milagre fora realizado num sábado. Eles repetiram o interrogatório (v. 13-17), e o rapaz não mudou uma vírgula de seu testemunho (v. 15). Os fariseus disseram ao rapaz: “Esse homem não é de Deus, porque não guarda o sábado” (v. 16). Então pediram a opinião do ex-cego: “Que dizes tu a respeito dEle?” (v. 17). Que extraordinária oportunidade para sair do caso. Diante dos “delegados da teologia”, ele poderia dizer que não sabia de nada, que não O vira. Mas outra vez demonstrou-se politicamente incorreto. Sua posição ficou ainda mais clara. Ele não fugiu ao debate. Não usou aquele tipo de diplomacia comum aos que não querem se envolver. Manifestou sua clara opinião: “É profeta” (v. 17).
Insatisfeitos, os fariseus chamaram os pais, que confirmaram que o rapaz era filho deles e que fora cego, mas disseram nada saber dAquele que efetuara a cura. Em um comentário feito por João, autor do evangelho, há uma explicação para a resposta dos pais: “Isto disseram seus pais porque estavam com medo” (v. 22). Falta de coragem é a atitude que impede milhões de testemunhar. Esses pais haviam sofrido com os problemas do filho. Haviam suportado as pedras e as setas da teologia da época, afirmando que fora em punição que Deus lhes dera um bebê cego. Não seria essa a oportunidade para proclamarem os feitos de Deus? Não seria um dia de alegria e testemunho? Mas não foi isso que fizeram. O medo paralisa as pessoas e as faz calar. Não tenha medo de falar o que deve ser dito hoje. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
17 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Politicamente Incorreto – 2 – Ele retrucou: Se é pecador, não sei; uma coisa sei: eu era cego e agora vejo. João 9:25
Jesus havia restaurado a visão do cego de nascença. Os vizinhos tentaram alterar os fatos, dizendo que se tratava de outra pessoa. Os fariseus buscaram dissuadi-lo quanto à realidade do milagre: “Não acreditaram [...] que ele fora cego e agora via” (v. 18). O argumento deles era teológico: “Como pode um homem pecador fazer tamanhos sinais?” (v. 16). Os pais mostraram-se atemorizados. Eles sabiam da decisão de que “se alguém confessasse ser Jesus o Cristo fosse expulso da sinagoga” (v. 22). Assim, apresentaram evasiva digna de quem está em cima do muro: “Perguntai a ele, idade tem; falará de si mesmo” (v. 21).
E ele falou por si mesmo. O moço curado por Jesus foi chamado segunda vez. Ele já dera extraordinário testemunho de coragem. Nesse encontro, os fariseus descobriram um tipo inesperado de firmeza. Insistiram com a pergunta: “Que te fez Ele? Como te abriu os olhos?” (v. 26). Imagine a cena: homens barbudos e de faces longas, vozes alteradas pelo ódio e preconceito, desconcertados pelo dilema que eles haviam criado, apertavam o cerco ao rapaz. Cego por toda a sua vida, pobre, ainda não familiarizado completamente com a experiência da visão, diante dos poderosos representantes da religião, o rapaz facilmente poderia ter se deixado confundir. Sua reação, contudo, foi demolidora. Nunca consegui ler a história sem deixar de rir. O humor aqui é fascinante. Meio sem paciência, ele respondeu: “Já vo-lo disse, e não atendestes.” A parte final da resposta paralisou as celebridades religiosas: “Por que quereis ouvir outra vez? Porventura, quereis vós também tornar-vos Seus discípulos?” (v. 27). Os perseguidores de Jesus não acreditaram no que estava acontecendo.
Arrogantes, eles se diziam discípulos de Moisés, mas, quanto a Jesus, não sabiam nem de onde era Ele (v. 29). O golpe do ex-cego, salpicado de ironia, foi devastador: “Nisto é de estranhar que vós não saibais donde Ele é” (v. 30). A lógica do moço é irrepreensível: “Desde que há mundo, jamais se ouviu que alguém tenha aberto os olhos a um cego de nascença. Se este Homem não fosse de Deus, nada poderia ter feito” (v. 32, 33). Isso já era demais. Os fariseus explodiram. Diante deles estava uma convicção inegociável, consciente da ação divina em sua vida. E assim é com todo aquele que sentiu o toque da graça divina. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
18 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
A Pior Cegueira – Prosseguiu Jesus: Eu vim a este mundo para juízo, a fim de que os que não veem vejam, e os que veem se tornem cegos. João 9:39
O fim da história do cego é comovente. Raios e trovões estalam sobre sua cabeça ao desafiar os poderosos opositores de Cristo. Agora eles também são seus inimigos. As palavras finais dos líderes religiosos ao ex-cego estão imersas em arrogância: “Tu és nascido todo em pecado e nos ensinas a nós? E o expulsaram” (Jo 9:34). O processo de expulsão de alguém da sinagoga era um dos mais temidos flagelos da época. Equivalia a eliminar alguém do reino dos vivos. Contatos comerciais, relacionamentos e qualquer benefício que o judaísmo pudesse prover estavam todos eliminados. E, uma vez que o conceito de salvação dos judeus estava edificado em termos de participação na comunidade do povo do concerto, tal excomunhão significava colocar isso em perigo.
Mas essas não foram considerações que pudessem intimidar o rapaz e torná-lo desonesto com suas convicções. Ele havia ganhado a visão. A própria vida lhe fora devolvida. Novos horizontes e novas possibilidades começaram a se divisar. Ele não poderia negar o que acontecera com ele. A resistência dos inimigos de Cristo lhe era incompreensível. Como eles não podiam ver? Que tipo de religião monstruosa era essa que levava as pessoas a fazer objeções a Deus?
Sua última cena no texto está no nível do sublime. Jesus ouviu que ele fora expulso. “Encontrou-o” (v. 35). Encontro casual? Não, o texto sugere que Jesus estivera procurando por ele. Ele necessitava de uma palavra de afirmação.
Anteriormente, o ex-cego iniciara a caminhada para o poço de Siloé, sem saber exatamente o que estava adiante. Sua vida de aflição o tornara apático. Mas por que não? Por que não obedecer? O que ele tinha a perder? Agora ele está ali, frente a frente com seu Benfeitor. Visão restaurada. Vida reorientada. “Crês tu no Filho do homem?” (v. 35). Poucas vezes Jesus foi assim tão direto. “Quem é, Senhor, para que eu nEle creia?” Eu, “é o que fala contigo” (v. 37). “Então, afirmou ele: Creio, Senhor; e O adorou” (v. 38). Nada poderia impedir sua completa submissão. Jesus então revelou Sua missão: Ele veio ao mundo para que os que não veem vejam, e os que pensam que veem se tornem cegos. A condenação está precisamente aí.
A luz veio ao mundo, mas muitos preferiam as trevas. E você? (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
19 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
O Pródigo do Antigo Testamento – Veio a palavra do SENHOR a Jonas [...]: Dispõe-te, vai à grande cidade de Nínive e clama contra ela, porque a sua malícia subiu até Mim. Jonas 1:1, 2
A história de Jonas pode ser descrita em quatro movimentos: correndo de Deus, correndo para Deus, correndo com Deus e correndo à frente de Deus. O livro tem início com a ordem divina a Jonas na forma imperativa: “Levanta-te” (v. 2, ARC). Em seguida, somos informados de que “Jonas se levantou” (v. 3, ARC), mas para fugir em desobediência. Em vez de dirigir-se para Nínive, que estava no leste, ele partiu para Társis, uma colônia fenícia, no oeste. De acordo com o mapa conhecido nos dias de Jonas, o profeta escolheu fugir para o ponto mais distante na direção oposta: uma viagem de quase um ano. Jonas viu Nínive como uma missão impossível. Ele tentou “fugir da presença do Senhor” (v. 3). Como isso seria possível? Não diz o Salmo 139:7-12 que é impossível fugir da onipresença divina? Fugir de Deus, aqui, significa desertar, abandonar o posto de dever.
Em sua fuga, aonde foi Jonas? O profeta começou a descer: para Társis, para um navio (v. 3), para o porão do navio (v. 5), para o fundo do mar, para o ventre de um peixe (2:6). Todo aquele que resolve fugir de Deus também está descendo. Mas, “quando, dentro de mim, desfalecia [...], lembrei-me do Senhor”, disse o profeta (2:7). No ventre do peixe, meio morto, assustado, com algas marinhas enroladas em seu pescoço e cabeça, na escuridão, confuso e desorientado, com o estômago dando voltas de enjoo pelos movimentos e pelo odor insuportável, Jonas cai em si e tem o mesmo ímpeto do filho pródigo: “Levantar-me-ei, e irei ter com o meu Pai.” O extraordinário é que Deus, em Sua glória e graça, Se compadece de nossa insanidade e rebelião. Ele não coloca obstáculos ao nosso retorno.
“Falou, pois o Senhor ao peixe, e este vomitou a Jonas na terra” (v. 10). Que língua falam os peixes? Não sei, mas Deus Se fez entendido por essa criatura. Aquele que comanda o Universo e tem nas mãos todas as chaves, Aquele que é o guia das estrelas e que segura em Suas mãos o mar e a terra não tem problemas, apenas planos.
Poderíamos pensar que Deus tivesse esquecido o projeto original. Mas o perdão divino, a graça e a salvação não são escusas para a desobediência. A salvação não anula a responsabilidade da obediência, apenas dá a ela nova motivação. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
20 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Jonas – 1 – Veio a palavra do SENHOR, segunda vez, a Jonas, dizendo: Dispõe-te, vai à grande cidade de Nínive e proclama contra ela a mensagem que Eu te digo. Jonas 3:1, 2
Jonas está no ponto de partida novamente. A ordem é a mesma. Se alguém tem que mudar nesta história, este é Jonas. Não é Deus que Se curva para ajustar Sua vontade aos nossos caprichos. Jonas, claro, poderia continuar em sua rebelião, mas três dias no ventre do peixe foram suficientes para fazê-lo pensar duas vezes antes de nova tolice. “Levantou-se Jonas” (Jn 3:3, ARC), desta vez para obedecer. Aqui encontramos o profeta correndo com Deus. Ele iniciou sua série evangelística: “Dentro de quarenta dias, Nínive será destruída!” (v. 4, NTLH). Jonas falou com o poder dos apóstolos no Pentecostes. Quem não seria tocado?
“Os ninivitas creram em Deus, e proclamaram um jejum, e vestiram-se de panos de saco, desde o maior até o menor” (v. 5). Nínive era famosa por sua impiedade, inimiga clássica de Israel, mas não estava além do alcance divino. O próprio rei ficou tão impressionado que, assentado sobre cinzas, resolveu dar sua contribuição ao reavivamento, emitindo um decreto. Veja os versos finais do capítulo 3. Deus Se arrependeu? As circunstâncias mudaram, não Ele.
Imagine o sucesso do evangelista Jonas, no poder do Espírito, falando com a convicção de quem estivera morto e revivera. Como você administra o sucesso? Ellen White observa que o copo cheio é que é difícil de ser conduzido, não o vazio. Então, o profeta passa a correr à frente de Deus. Qual é o problema de Jonas? Ele teve sucesso! Não é isso irônico? Em vez de se alegrar com o que o Senhor havia feito, ele prefere concentrar-se no medo de ser visto como um falso profeta. Ele está preocupado com a própria imagem. Perde de vista algo infinitamente maior: o valor das pessoas.
Muitos são como Jonas. Tão preocupados e absortos em contemplar o próprio umbigo, deixam de ver o que está acontecendo ao redor. Além disso, como é fácil esquecer as lições experimentadas, nos iludirmos e voltarmos para os velhos enganos. Jonas afirmou: “Não foi isso o que eu disse, estando ainda na minha terra? [...] Sabia que és Deus clemente, e misericordioso, e tardio em irar-Se, e grande em benignidade” (Jn 4:2). Ele dominava a teologia correta sobre Deus, mas estava descontente porque a graça divina havia sido aplicada, segundo ele, às pessoas erradas. Será que às vezes também agimos assim? (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
21 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Jonas – 2 – Ó SENHOR, tira-me a vida, porque melhor me é morrer do que viver. Jonas 4:3
Na história de Jonas, nós temos uma curiosa mistura entre o exato conhecimento teológico, a obstinada autovindicação e a exagerada
preocupação com a própria reputação. Qual é a causa desse comportamento?
Observe, no capítulo 4, a concentração de pronomes da primeira pessoa: “eu”, “meu” e “me” (v. 2-4). O fato de Jonas estar muito preocupado consigo mesmo é, em última análise, uma das grandes causas de seu comportamento. Quem está muito preocupado consigo não pode ver os outros e suas necessidades.
Além disso, corremos todos o mesmo risco de cair na intolerância do exclusivismo, julgando que somos os donos de Deus, da verdade e da salvação. Complexo de superioridade e presunção denominacional podem acabar fechando as portas para muitos corações. Se o evangelista Jonas parece exasperar-se com o sucesso, o perigo de outros é atribuir o sucesso a si mesmos. Mas, no fim, o pecado é o mesmo: egolatria.
Como Elias, Jonas pede que o Senhor tire sua vida. A resposta de Deus vem na forma de uma pergunta, marcada por sua brevidade e caráter suave. Deus age como nós deveríamos agir com pessoas de natureza rebelde. O Senhor aqui nos ensina o Seu método. Esta é outra lição difícil de aprender. Deus Se comporta como um pai sábio que procura remover a rebelião de sua criança. A cena relembra o encontro do pai da parábola do filho pródigo com o filho mais velho. Nenhuma ameaça, nenhuma instrução doutrinária, nenhum moralismo vazio. O Senhor apenas convida Jonas à reflexão: “Pense e veja se o seu comportamento é razoável!”
Jonas está fora da cidade, como uma criança amuada, em seu “dodói” e hipersensibilidade. O Senhor faz nascer uma planta miraculosa, que não tem duração longa (4:6). Isso irrita o profeta ainda mais. A lição se estabelece num contraste formidável entre o profeta (“você”) e Deus (“Eu”). “Você tem piedade de uma planta, Eu tenho piedade de Nínive”, ensina Deus. Quando o livro termina, a questão permanece aberta. O que acontece com Jonas? Qual é sua reação final? Permanece rebelde ou cai em si novamente? O livro não esclarece. Talvez essa conclusão seja intencional. Isso transporta o interesse do leitor para si mesmo. Então a questão crucial não é como Jonas reagiu, mas como você reage aos atos divinos. Em ira e rebelião ou em amor e serviço? (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
22 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Quando Fores Adorar – 1 – A minha casa será casa de oração. Lucas 19:46
Para Henry H. Halley, ministro e autor evangélico na primeira metade do século 20, a maior fraqueza do protestantismo é a ausência dos membros nas reuniões da igreja. Isso, contudo, é agravado pela atitude de muitos dos que ainda frequentam os cultos, enfadados e negativos.
Por que tanta relutância em relação à igreja? A lista das razões pode ser longa, todas iniciadas com um “se”: “se o coral cantasse melhor”; “se a pianista tocasse mais alto”; “se a música fosse mais animada”; “se voltássemos a cantar os hinos antigos”; “se o pregador falasse apenas 20 minutos”; “se os bancos fossem mais confortáveis”; “se o serviço de som fosse melhor”; “se tivéssemos ar-condicionado”, etc. Pode você identificar-se com essas desculpas? O problema não está com a igreja, mas com a má compreensão dela.
A igreja não é primariamente um lugar para o qual vamos com a finalidade de sermos entretidos. Não é um local em que uma plateia se assenta de braços cruzados para assistir a um show. A igreja não apresenta um espetáculo aos sentidos, em que alguns “atores” devem se esforçar para agradar pessoas mal-humoradas. A igreja não é um lugar em que pessoas com carrancas de desaprovação dizem ao pregador que não estão gostando de seu desempenho. A igreja não é um parque de diversões para distrair pessoas enfadadas.
A igreja é primariamente um lugar de culto. Em nosso texto de hoje, Jesus disse: “A Minha casa será casa de oração.” A igreja, note bem, não é um lugar aonde você vai primariamente para receber qualquer coisa. Em vez disso, você vai oferecer seu louvor e sua adoração, oferecer a vida a Deus e aos outros, em serviço alegre e voluntário. Alguns perguntam: “O que tem a igreja para me oferecer?” Se tal pergunta não é feita em palavras, ela é manifestada em nossa atitude consumista, camuflada de cristianismo.
Acostumados a nos assentar passivamente diante da TV, vemos a igreja com o mesmo espírito. Mas, se estamos buscando um espetáculo, a igreja não pode competir com Hollywood, que, além de contar com tecnologia, recursos e estímulos para anestesiar os sentidos, manipula a natureza caída que se alimenta daquilo que é oferecido. A mensagem da igreja é precisamente contrária à nossa natureza básica, que precisa ser redimida e transformada. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
23 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Quando Fores Adorar – 2 – Deus é Espírito; e importa que os Seus adoradores O adorem em espírito e em verdade. João 4:24
Gostaria de fazer algumas sugestões que poderiam tornar mais significativa sua ida à igreja para a adoração:
– Comece orando na noite anterior à sua ida à igreja. Ore para que Deus fale a você pessoalmente por meio do sermão, da música, do estudo das Escrituras ou de qualquer outro aspecto do culto. Ore para que o pregador seja livre no Espírito. Livre do medo, da insegurança humana, das distrações.
Ore para que a Palavra de Deus o alcance com poder, de forma clara, oportuna, efetiva e redentora. Ore pela conversão de alguém.
– Vá à igreja para ter um encontro com Deus. Você percebeu quantos itens na lista dos “ses”, de ontem, estavam relacionados com Deus? Exatamente. Nenhum deles. Isso acontece porque permitimos que o culto esteja centralizado em nós. O culto tornou-se o que nós queremos, focalizado naquilo que nos satisfaz. O culto verdadeiro está relacionado com Deus. Vá à igreja com alegria, júbilo (Sl 100:2, 4), reverência e gratidão. Há pessoas que realmente vão à igreja para adorar, não para se distrair, ficar nos corredores, no saguão, nos degraus ou nas salas dos departamentos. Outras pessoas vão à igreja, mas nunca chegam até ela.
– Antes de ir à igreja, faça uma lista de pelo menos dez coisas pelas quais você louva a Deus. Leve a lista com você. Quando chegar o instante da oração, medite nesses dons divinos. Reconheça que Deus é bom, que “toda boa dádiva e todo dom perfeito são lá do alto, descendo do Pai das luzes, em quem não pode existir variação ou sombra de mudança” (Tg 1:17). O louvor convida a presença de Deus. Leia 2 Crônicas 5:11-14. Imagine o espetáculo, como descrito nesse texto. O louvor convida a presença da glória de Deus. Mude o foco dos problemas ou das situações da vida para Aquele que resolve os problemas e muda situações adversas.
– Leve caneta e papel para a igreja. Faça anotações. Não fique apenas assentado, esperando receber o alimento na boca. Leve sua Bíblia. Procure as passagens. Escreva os pontos e ideias principais do sermão. Isso ajudará você a ficar conectado. Faça um sumário do sermão para enviar a alguém que não tenha ido à igreja. Isso aumentará sua habilidade de ouvir Deus falando a você e abençoará outros.
Com certeza, a adoração fará muito mais sentido em sua vida. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
24 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Quando Fores Adorar – 3 – Quão amáveis são os Teus tabernáculos, SENHOR dos Exércitos! Salmos 84:1
Tenho hoje mais algumas sugestões para você aproveitar ao máximo sua experiência de adoração na igreja:
– Escolha os bancos na primeira metade da igreja. Por que muitos competem pelos últimos bancos? Indo ao teatro, no campo de esportes ou em qualquer espetáculo, as pessoas procuram se assentar o mais próximo possível do palco. As primeiras cadeiras custam mais caro. Os mais interessados querem estar perto da ação. Na igreja, muitos agem de forma inversa. Observadas as exceções, como pais com crianças pequenas e pessoas enfermas, os últimos lugares podem significar desinteresse ou falta de compromisso. Como professor, raríssimas vezes vi bons alunos nos últimos bancos. Se você se assentar atrás, possivelmente terá sua atenção distraída. Vá para a frente, onde aquilo que desvia a atenção é mínimo. Lá você pode ver melhor, ouvir melhor e receber a bênção que o Senhor tem para você.
– Pense em ser uma bênção para os outros, em vez de meramente buscar uma bênção para você. Peça que Deus o desperte para alguém que necessite de um sorriso, um abraço, uma palavra de encorajamento, uma oração. Não fique satisfeito em sair do culto até que você tenha tornado a ida de alguém à igreja significativa para ela. Isso é precisamente o que dá sentido à igreja. A igreja não é o carpete, um sistema de som perfeito, computador, apresentação multimídia. A igreja tem que ver com pessoas preocupadas em servir e abençoar. Não espere por outros. Tome a iniciativa!
– Finalmente, quando você for à igreja, vá em atitude de perdão e aceitação. Procure, pela graça divina, desintoxicar-se do ódio, da hostilidade, da rejeição e da amargura contra outros irmãos e irmãs. Lembre-se, nosso inimigo não é nenhum ser humano. Por menos que gostemos de algumas pessoas, elas também são vítimas dele. Segundo Jesus, “se, pois, ao trazeres ao altar a tua oferta, ali te lembrares de que teu irmão tem alguma coisa contra ti, deixa perante o altar a tua oferta, vai primeiro reconciliar-te com teu irmão; e, então, voltando, faze a tua oferta” (Mt 5:23, 24). Isso é difícil? Sem dúvida. Gostaria que Ele não tivesse dito isso. Mas Ele disse, e não posso mudar Sua ordem.
Em Toronto, quando pastor, a caminho da igreja, todos os sábados minha esposa lia na Bíblia Viva o salmo 84. Esse texto era nossa antessala para o culto, e ele pode servir de incentivo para você também. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
25 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Você Amou? – Porque tive fome, e Me destes de comer; tive sede, e Me destes de beber; era forasteiro, e Me hospedastes; estava nu, e Me vestistes; enfermo, e Me visitastes; preso, e fostes ver-Me. Mateus 25:35, 36
O teste final da religião não é a “religiosidade”, mas o amor. O Evangelho de Mateus (25:31-46) descreve a cena do julgamento final. Assentado no grande trono branco, Jesus Cristo reunirá todas as nações ao Seu redor. Naquele dia, a questão não será: “Você creu?” A pergunta mais importante vai ser: “Você amou?” Não há nisso nenhuma contradição com a fé. A questão real é se nossa fé nos levou ao amor. Em última análise, o fundamental não é em que eu acreditei, mas se aquilo em que eu disse crer pôde me transformar e levar à prática do amor.
Você entende? Naquele terrível dia de julgamento, Jesus nem mesmo mencionará o que, em geral, consideramos “grandes pecados”. Pecado é transgressão da lei, mas o fim da lei é o amor. Negar o amor é negar o Espírito de Jesus. Esta é a evidência final de que nós nunca O conhecemos ou de que Ele jamais viveu em nós. Negar o amor significa que Ele nunca inspirou nossas ações, nunca motivou nossa vida, apesar de nossas pretensões e “discursos religiosos”.
Negar o amor é afirmar que vivi para mim e pensei apenas em mim. Vivi como se Jesus não tivesse vivido e morrido. Assim será na presença do Filho do homem: Sua humanidade há de julgar nossa desumanidade! O espetáculo será terrível quando Seus olhos penetrarem cada um, e todos se sentirem como despidos, diante daquele olhar, sem nenhum esconderijo ou máscara. Ali nos encontraremos novamente com aqueles que amamos ou aqueles que ignoramos, negligenciamos e desprezamos. Nenhuma testemunha será necessária. Nenhuma acusação. As palavras que ouviremos naquele dia não virão da teologia, mas da vida. Não da igreja nem da religião, mas daqueles com quem nossos caminhos cruzaram. Nem mesmo da Bíblia, mas dos copos de água e do alimento que servimos em nome de Cristo.
Jesus afirma: “Nisto conhecerão todos que sois Meus discípulos: se tiverdes amor” (Jo 13:35). O apóstolo João declara: “Nós sabemos que já passamos da morte para a vida, porque amamos os irmãos; aquele que não ama permanece na morte” (1Jo 3:14). No primeiro texto, o amor revela quem somos, a nossa identidade. No outro, o amor revela onde estamos. Mostra se passamos da morte para a vida ou se permanecemos no reino das trevas e da morte. Em relação à prática do amor, quem é você e onde você está? (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
26 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Poder Sobre o Demônio – Entrementes, chegaram à outra margem do mar, à terra dos gerasenos. Ao desembarcar, logo veio dos sepulcros, ao Seu encontro, um homem possesso de espírito imundo. Marcos 5:1, 2
Jesus e os discípulos cruzaram o Mar da Galileia para o lado oriental. Foram oito quilômetros em noite tempestuosa. Ao chegar ao território dos gentios e desembarcar, Jesus Se confronta com um endemoninhado, vivendo entre sepulcros, banido de todo convívio social. A tradição judaica acreditava que os cemitérios, pântanos e desertos eram regiões habitadas pelos demônios. Marcos 5:2-7 descreve a condição do homem abandonado. Seu estado não é apenas de insanidade, mas de possessão. Que valor se poderia atribuir a alguém assim? Aqui revela-se a suprema especialidade de Cristo: ver além das aparências e circunstâncias. “Quando, de longe, [o endemoninhado] viu Jesus, correu e O adorou” (v. 6). Curiosamente, o homem nada falou. Os demônios falaram em lugar dele. Mas Jesus não deixou passar despercebido o pedido de ajuda da criatura desamparada. O real inimigo à Sua frente era um velho conhecido. Um colecionador de fracassos em encontros anteriores.
“Qual é teu nome?”, Jesus interroga (v. 9). Entre os rabis havia a crença de que, para se ganhar poder sobre o demônio e autoridade para o exorcismo, era necessário conhecer-lhe o nome. Essa não é, contudo, a razão de Cristo. Segundo o verso 8, Ele já havia ordenado que os demônios deixassem o homem. Ao perguntar o nome do poder opressor, Jesus deseja estabelecer uma distinção entre a identidade do ser humano e as forças malignas. Tão completamente esse poder o havia subjugado que o homem tornara-se incapaz de se ver ou agir separado dele.
“Legião” era uma lembrança da presença de um poder estrangeiro na Palestina. Jesus, então, permite que os demônios tomem posse de uma manada de porcos (v. 11, 12), confirmando para o homem que ele está livre, tais forças estão separadas, vistas longe dele. Sua identidade está plenamente restaurada, como vemos na cena final do relato (v. 15-20). Jesus então o comissiona como um missionário improvável entre os gentios. Observe a sequência: Jesus toma o barco e retorna à margem ocidental (v. 18). Parece que Ele fora ali apenas para recuperar esse homem e voltar. Um perfeito símbolo de Sua vinda a nós, cruzando o abismo que nos separava dEle. Como Calvino observa, todos nós, “nus e desfigurados, vagamos sem rumo, até que Ele nos restaure à sanidade”. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
27 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Poder Sobre a Enfermidade – Tendo ouvido a fama de Jesus, vindo por trás dEle, por entre a multidão, tocou-Lhe a veste. Porque, dizia: Se eu apenas Lhe tocar as vestes, ficarei curada. Marcos 5:27, 28
De volta ao lado ocidental do Mar da Galileia, Jesus Se depara com o pedido de Jairo. A necessidade era urgente. Na presença de Cristo, Jairo se despe de toda a dignidade, cai aos pés do Senhor e suplica que Ele salve da morte sua filha (Mt 5:22, 23). Jesus não responde, mas põe-se a caminho (v. 24). O texto acrescenta que uma grande multidão o segue, apertando-O e atrasando Sua caminhada.
No meio daquela multidão, encontra-se alguém cujo destino seria mudado para sempre pela aparente demora de Cristo. O contraponto na história é de extraordinária beleza. Encontramos no relato uma mulher anônima, por 12 anos vítima de uma hemorragia não curada pelos muitos médicos que ela consultara. Isso lhe custara tudo quando possuía (Mc 5:25-28; Lc 8:43). Tímida, fraca e exaurida das forças pelo mal crônico, era a própria natureza da enfermidade que a deprimia. O fluxo de sangue a tornava cerimonialmente impura (Lv 15:25). A doença, portanto, tinha um caráter embaraçoso. Era um enorme fardo emocional para qualquer mulher na cultura judaica.
Provavelmente ela se sentia grandemente envergonhada para expressar seu pedido verbalmente, na presença de outros, ou mesmo dirigir-se a um rabi com esse tipo de necessidade.
Mas ali está a grande oportunidade de sua vida. A providência divina a havia colocado na presença do grande Médico. Ela planeja tocar a orla da veste de Cristo (Lc 8:44). Era o mais fácil? Ou porque, marcada por um cordão azul, símbolo da identidade de um israelita, a orla do manto era o lugar mais sagrado? (Lv 15:38). Não sabemos. Ela se aproxima, por trás, determinada. Prostrada, estende a mão e toca a orla de Seu manto. Esse, contudo, não é um toque casual. No mesmo instante, ela está curada! Jesus para o cortejo e pergunta:
“Quem Me tocou?” (v. 30). Ela se sente aterrorizada. Pensou que seria punida ou exposta? Jesus queria apenas que ela soubesse que fora notada. Ele queria que ela fosse libertada de qualquer superstição. Com isso, Ele diz à mulher: “Não foi você quem Me tocou. Fui Eu quem tocou você.” Suas palavras são as mais ternas e doces: “Filha, a tua fé te salvou; vai-te em paz” (v. 34). A cura fora irreversível. A narrativa indica o tributo de Cristo às pessoas em necessidade. Isso inclui você. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
28 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Poder Sobre a Morte – Tomando-a pela mão, disse: ‘Talitá cumi!’, que quer dizer: ‘Menina, Eu te mando, levanta-te!’. Marcos 5:41
A narrativa final do capítulo 5 de Marcos, tratando da ressurreição da filha de Jairo, é o último milagre da trilogia. Enquanto Jesus ainda conversava com a mulher curada de hemorragia, chega a informação de que a menina havia morrido (v. 35). Uma vez que a morte é algo definitivo, Jairo é aconselhado a não incomodar mais o Mestre. Jesus, que já manifestara Seu poder sobre os demônios e sobre a enfermidade, está prestes a tornar evidente que a morte também não é desafio para Ele. Ignorando a notícia, Ele age com a naturalidade de quem está em pleno controle. “Não temas, crê somente” (v. 36), Ele diz. Essa é uma expressão comum nos lábios divinos, introduzindo os momentos em que Deus Se manifesta de forma explícita.
Em nenhum momento, Jairo tenta dissuadir Jesus de reassumir a jornada para encontrar sua filha morta. Ao chegarem, Jesus presencia o alvoroço dos que choram (v. 37). Ao dizer que a menina não está morta, apenas dorme (v. 39), Ele provoca escárnio na audiência (v. 40), que não entende Suas palavras. Nas Escrituras, a morte é comparada a um sono; contudo, não é da doutrina do estado dos mortos que Jesus está falando aqui. A morte dessa menina não seria um sono demorado. Logo Ele iria trazê-la de volta à vida. Por isso, Ele Se refere à tragédia da morte da garota em termos de um breve cochilo.
Apenas três discípulos e os pais da criança recebem permissão para entrar no quarto em que ela está, pálida e imóvel. Jesus toma sua mão e lhe fala em aramaico, a língua que Ele normalmente usava: “Levanta-te!” Seu toque e a Sua ordem não encontram qualquer resistência. Instantaneamente comunicam vida: “Imediatamente, a menina se levantou.” Os grilhões da morte se partem como uma poderosa antecipação do fim glorioso daqueles que O receberam. Em Sua presença, então, a morte se torna, de fato, apenas um sono. Em Cristo, todos os medos humanos podem ser transformados em confiança, certeza e esperança.
Para todos nós que vivemos depois de Sua ressurreição, o reencontro com nossos queridos que morreram em Cristo é apenas uma questão de tempo. Como diz o hino, “é só um pouco mais, um pouquinho mais”. A morte está realmente vencida. Um dia, muito em breve, em Seu retorno glorioso, Ele a aniquilará de forma plena e final para toda a humanidade. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
29 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Poder Absoluto – Como Deus ungiu a Jesus de Nazaré com o Espírito Santo e com poder, o qual andou por toda parte, fazendo o bem e curando a todos os oprimidos do diabo, porque Deus era com Ele. Atos 10:38
Esse texto do livro de Atos é um sumário da obra de Cristo. Ele é bem ilustrado pelos três milagres do capítulo 5 do Evangelho de Marcos, que enfocamos nos últimos dias: a libertação do endemoninhado geraseno, a cura da mulher com fluxo de sangue e a ressurreição da filha de Jairo. Esses relatos envolvem dois elementos comuns: impureza cerimonial e situações impossíveis.
Primeiramente, observe como todos eles estavam relacionados com impureza cerimonial: há contato com túmulo, sangue e cadáver. Para os judeus, ninguém poderia tocar nesses símbolos de deterioração e morte. Quem o fizesse tornava-se impuro. Jesus, contudo, Se eleva acima dos tabus do cerimonialismo. Ele os reverte. Em Ageu 2:10-19, os sacerdotes consultados indicam que o santo era menos “contagioso” do que o impuro. Enquanto a santidade não poderia ser “passada” de um objeto para outro ou de uma pessoa para outra, a impureza poderia. Jesus contradiz essa compreensão comum. É Ele quem comunica purificação e cura, sem ser contaminado pelas fontes de impureza.
Em segundo lugar, os três casos citados constituíam situações além de qualquer esperança humana. O endemoninhado, “ninguém conseguia prendê-lo” (Mc 5:3, 4, NTLH). A própria referência à “legião” dá testemunho da incrível vantagem numérica das forças invasoras. Mas tal vantagem é apenas aparente diante do soberano poder de Jesus. No caso da mulher enferma, o texto demonstra a natureza incurável de seu mal. Ela gastara seus recursos sem que ninguém pudesse ajudá-la. Jesus a cura e, referindo-se a ela como “filha”, a inclui na família messiânica, formada por aqueles que encontram nEle o caminho para Deus. Finalmente, a menina morta constitui o extremo de todas as desesperanças, que aparentemente a coloca além do poder de Jesus. Como nos outros casos, porém, a própria morte não representa um obstáculo para Sua soberania. Por meio do toque e da palavra Ele lhe restaura a vida.
Devemos ter em mente que essas não são primariamente histórias a respeito do endemoninhado, da mulher enferma ou da menina morta. Essas são histórias a respeito de Cristo, de Seu absoluto poder e de Sua graça. Tais histórias contêm fortes sugestões para os que as leem hoje: todos aqueles que O ouvem e buscam são transformados e experimentam os dons do reino de Deus, do qual Cristo é o divino representante. (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
30 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Jesus Parou – Parou Jesus e disse: Chamai-o. Marcos 10:49
Jesus havia completado Seu ministério na Galileia. Ele avança rumo à antiga cidade de Jerusalém para o último ato do drama. Ao passar por Jericó, a 25 quilômetros de distância, Sua jornada é subitamente interrompida pelos gritos do cego Bartimeu, assentado à margem do caminho. Sabendo que a multidão que passa é liderada por Jesus, ele começa a fazer um grande alvoroço. “Jesus, Filho de Davi, tem compaixão de mim” (v. 47), ele grita. Acima do barulho da multidão, Jesus ouve o pedido de socorro.
A ação verbal aqui é de poderosa eloquência: “Parou Jesus” (v. 49). Mestre na arte de parar em tributo à pessoa em necessidade, Ele interrompe a jornada em completa atenção a esse cego, marginalizado dentro do sistema social e religioso. De acordo com o dogma da retribuição, esses desafortunados estavam pagando os pecados de seus pais ou os próprios pecados. O exercício do sacerdócio fora proibido aos cegos e deformados (Lv 21:17-21), mas aquilo que era algo específico, apenas em relação ao sacerdócio, foi generalizado. Entre os fariseus, havia a crença de que eles não eram obrigados a ter piedade dessas pessoas. Alguns chegavam a se orgulhar de atirar-lhes pedras. No caso dos essênios, uma seita do judaísmo, os cegos e portadores de deficiências físicas eram excluídos de suas comunidades. Não eram considerados dignos de ajuntar-se à guerra escatológica entre os eleitos contra as hostes de Belial e muito menos partilhar do banquete messiânico.
Aqui Jesus Se eleva acima das regras religiosas inventadas para segregar seres humanos. Com esse ato, Jesus está dizendo: “Você conta. Você tem valor.” Extraordinário! Com tempo limitado para Sua estupenda missão, nunca O encontramos apressado. Em nenhuma circunstância está ocupado demais. Nunca afetado ou “graduado”, que não pudesse parar para atender a quem O buscasse. Em Jesus, não encontramos a frase comum hoje: “Falo com você depois.”
“Chamai-o”, é Sua ordem. A multidão que fora incapaz de fazer o cego calar-se, agora passa a encorajá-lo: “Tem bom ânimo; [...] Ele te chama” (v. 49). Esse é Seu último milagre relatado em Marcos. A sombra da cruz já se projeta sobre Ele, a caminho de Jerusalém, onde a traição, o abandono e as últimas gotas do cálice O aguardam. Ainda assim, Ele toma tempo para esse pobre fragmento humano. Que estímulo extraordinário para buscá-Lo!
Que grande estímulo para atender os que nos buscam em necessidade! (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)
31 de julho – Meditações Diárias – Meditação Matinal 2014 – Ligado na Videira
Que Queres Que Eu Te Faça? – Perguntou-lhe Jesus: Que queres que eu te faça? Marcos 10:51
Essa é uma pergunta muito estranha para ser feita a um cego que clama por misericórdia. Você pensaria que Jesus já sabe o que ele deseja. Além da desabilidade física, Bartimeu carregava o pesado fardo do estigma religioso. Vagava a esmo em Jericó, imerso em trevas. Assim, para ele, a pergunta de Jesus parece soar como um novo golpe em uma ferida antiga. “Será que esse Jesus está brincando ou sendo sarcástico?”, poderia ter pensado Bartimeu. Contudo, ele se eleva acima de qualquer melindre e responde seguro, como se realmente cresse que Jesus não soubesse: “Mestre, que eu torne a ver.” Jesus lhe diz: “Vai, a tua fé te salvou” (v. 52). E logo seguiu a Jesus pelo caminho.
Segundo um especialista, a recuperação da visão depois do prolongado convívio com as trevas representa uma experiência perturbadora. A pessoa sente dor de cabeça e no estômago, tonteiras e enjoos, além do incômodo da luz. Quem tem essa experiência é quase compelido a pensar que ver não é o que imaginava. Pense agora em Bartimeu. Apertado no meio da multidão, tenta orientar-se com o velho cajado, enquanto a outra mão busca proteger os olhos da luz que o fere. Na hora de voltar para casa, ele não sabe o caminho. Daquele momento em diante, o que iria fazer? Agora ele deve trabalhar, entrar na competição da vida, mas ele não tem nenhuma profissão, não sabe fazer nada. Ainda depende das pessoas, que agora já não o querem ajudar. Em uma palavra, Bartimeu não está bem. Qual é seu problema? Ele pode ver! Ele se sentia seguro nas trevas, mas a visão o desorienta.
Você percebe? A visão tem um preço. Podemos, afinal, entender que a pergunta de Jesus não é tão estranha, mas é difícil de ser respondida. Muitos preferem as trevas, porque se sentem seguros e confortáveis na escuridão. Não ver, às vezes, é conveniente. “Que queres que Eu te faça?”, Ele nos pergunta, porque a visão não é imposta. Jesus nos desafia a ver a realidade sobre Deus e sobre nós mesmos, enxergando as distorções que devem ser corrigidas em nossa vida. Você pode responder: “Obrigado, Senhor! Não preciso de nada. Eu não enxergo, mas está tudo bem.” Ou você pode dizer como Bartimeu: “Senhor, eu quero ver. Abre-me os olhos para que eu veja as coisas que tenho evitado por muito tempo. Mestre, eu quero ver, pois só assim posso ser Teu discípulo e contemplar a Ti, que és a luz do mundo. Abre-me os olhos, Senhor!” (Clique aqui: leia o Comentário da Lição – Ligado na Videira)

A Menos Que Olvidemos – George Knight – Meditación Matinal/Devoción Matutina julio 2014 – Lecturas Devocionales – (Ligado na Videira)

1° de Julio – En busca de la educación adecuada -6 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros. Ezequiel 36:26.
No solo las personas necesitan un corazón nuevo. A veces, las instituciones también. Eso ocurrió con la educación adventista durante las décadas de 1870 y 1880, cuando buscaba su propia función en la iglesia. Ayer terminamos con el poderoso llamado de Elena de White a la reforma en el tambaleante Colegio de Battle Creek de diciembre de 1881. Temía que “se desvíe de su propósito original [. .] desde hace uno o dos años, se han hecho esfuerzos por amoldar nuestro colegio a la semejanza de otros colegios [. .]. Las influencias morales y religiosas no deben quedar relegadas a un segundo plano” ( TI  5: 20, 21). “Si la influencia mundana ha de reinar en nuestro colegio, entonces vendédselo a los mundanos y permitid que el os asuman el control total; los que han invertido sus recursos en esa institución establecerán otro colegio que se rija, no según el plan de las escuelas populares ni de acuerdo con los deseos del rector y los maestros, sino conforme al plan que Dios ha especificado [...]. “Es el propósito declarado de Dios tener un colegio en el país donde se le dé a la Biblia su debido lugar en la educación de la juventud” ( ibíd. , pp. 24, 25). En su presentación contundente, Elena de White enfatizó especialmente el rol de la Biblia y la necesidad de retomar el rumbo con los objetivos de los fundadores. “Se ha hecho muy poco caso”, proclamó, “de la educación de hombres jóvenes para el ministerio. Este fue el primer objetivo que se intentó lograr al establecerse el colegio” ( ibíd. , p. 21). El a no estaba en contra de las artes y las ciencias; al contrario, abogaba por el estudio de un campo más amplio de conocimientos, pero enfatizaba “al mismo tiempo aprender los requerimientos de su palabra [de Dios]” ( ibíd. , pp. 21, 22). El a objetaba el “mero” estudio de los libros. “Dicha educación puede obtenerse en cualquier colegio del país” ( ibíd. , p. 22). Elena de White estimuló un aprendizaje más abarcador, que viera todo desde la perspectiva bíblica. “La influencia educativa de la Biblia no tiene rival”, ya que desafía a los alumnos a “luchar con problemas difíciles” y a dilatar la asimilación de su mente ( ibíd. , pp. 23, 24). El suyo fue un l amado a que la educación adventista retomara su camino. Gracias, Padre, por la voz profética en nuestra historia pasada. Ayúdanos a escuchar esa misma voz al avanzar este día. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
2 de Julio – En busca de la educación adecuada -7 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza; retoñará aún, y sus renuevos no faltarán. Job 14:7.
En la primavera de 1882, el joven árbol de la educación adventista no había sido podado: había sido cortado. Pero, la drástica medida no fue en vano. Del tocón salieron brotes en varias direcciones, que vitalizaron el sistema y lo ayudaron inmensamente en su búsqueda de la educación adecuada. El mismo Colegio de Battle Creek reabrió en el otoño de 1883, con la resolución de ser más fiel a su misión. E hizo un progreso significativo en esa dirección durante la década de 1880. No obstante, quizás aún más importante era el hecho de que los dos dirigentes anteriores de la escuela de Battle Creek se habían dispersado por todo el país. Ambos habían aprendido lecciones que los ayudarían en el futuro, cuando consolidaran la educación adventista. Goodloe Harper Bell levantó campamento en Massachusetts, donde fundó la South Lancaster Academy, en la primavera de 1882, que finalmente se convirtió en el Atlantic Union Colege. Sidney Brownsberger, mientras tanto, partió rumbo al oeste, donde en abril de 1882 fundó la Healdsburg Academy, una institución que se convirtió en el Healdsburg Colege y, finalmente, en el Pacific Union Col ege. Brownsberger prometió no cometer los mismos errores dos veces. Comenzó su cargo en Healdsburg con una tesitura educativa muy diferente de la que tenía cuando inició su obra en Battle Creek. Después de su experiencia en Míchigan, había resuelto que “nunca más entraría [como empleado de la iglesia] sino en virtud de los Testimonios”. El hecho de que el colegio buscara dar una educación equilibrada entre lo libresco y lo práctico, lo mental y lo físico, tenía un lugar destacado en los anuncios y los catálogos de Healdsburg durante los años de Brownsberger. En síntesis, además de lo académico, prepararía a sus graduados para el mundo del trabajo. Más al á de eso, el colegio estaba pensado “para brindar instrucción especialmente adaptada a la obra de jóvenes y señoritas que desean prepararse para entrar en el ministerio”. Al ser, en sí, una institución reformista modificada, el Healdsburg Colege tuvo una buena influencia en la escuela de Battle Creek. “Hasta los loros viejos aprenden a hablar”. Y, con la ayuda de Dios, las instituciones y la gente pueden reformarse para aproximarse más estrechamente a sus ideales. Se había dado el primer paso, pero la verdadera revolución en la educación adventista ocurriría durante la década de 1890. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
3 de Julio – Pensamientos sobre el estilo de vida y la doctrina -1 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. Salmo 25:4.
Quizás hayas notado, en nuestras lecturas de los últimos meses, que Elena de White asumió un papel más amplio en el ámbito de las prácticas del estilo de vida adventista que en la formación de las doctrinas. En la formación doctrinal, el procedimiento consistía en el estudio bíblico hasta crear un consenso general. A esa altura, el a a veces recibía una visión que reafirmaba el consenso y ayudaba a quienes todavía tenían interrogantes para aceptar la exactitud de las conclusiones del grupo derivadas de la Biblia. Así que, bien podemos pensar que la participación que tuvo la señora de White en la formación doctrinal fue de confirmación, y no de iniciación. Ese no es el caso de su participación en el ámbito del estilo de vida adventista. Pero, antes de avanzar con ese tema, deberíamos reconocer algunas diferencias entre la esfera del estilo de vida y la de la doctrina. Aunque los adventistas del siglo XXI tienden a ver las cuestiones doctrinales y del estilo de vida como de igual magnitud, esa no era la postura de los fundadores de la iglesia. Mientras que elaboraron trabajosamente las doctrinas básicas mediante el intenso estudio de la Biblia y realizaban congresos para lograr un consenso, el desarrolo del estilo de vida siguió una pauta un tanto diferente. Quizá la diferencia giraba en torno al hecho de que las doctrinas definen a una confesión religiosa. Por lo tanto, la doctrina, entre los primeros adventistas sabatarios, era una cuestión crucial, y recibió mucha atención. Por otro lado, los elementos del estilo de vida tienden a ser preocupaciones de segundo orden. Muchas cuestiones del estilo de vida no son determinantes tan básicos de la identidad de una confesión religiosa, ya que son modos de vida que facilitan su misión en la difusión de su mensaje doctrinal. Desde esta perspectiva, la reforma pro salud permite que las personas den un mejor testimonio y que sean mejores misioneras, y permite que las personas sanadas lleguen al lugar donde puedan entender mejor el evangelio. Asimismo, la educación cristiana facilita el desarrollo de los miembros de iglesia en forma individual y de los predicadores evangélicos. Una vez más, el diezmo y el dar con sacrificio no solo permiten que la gente refleje el carácter de aquel que amó tanto que dio a su Hijo unigénito, sino también promueve la misión de Dios en la Tierra. Señor, apreciamos el conjunto de doctrinas y los temas del estilo de vida que han hecho del adventismo del séptimo día un pueblo único. Ayúdanos a entender mejor sus roles en nuestra vida individual y colectiva. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
4 de Julio – Pensamientos sobre el estilo de vida y la doctrina -2 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Andad como hijos de luz. Efesios 5:8.
Cuando todo se reduce a esto, solo hay dos caminos por andar: en la luz o en la oscuridad. La Biblia es clara sobre ese punto. Pero ¿qué es la luz? Muchos actuamos como si la doctrina correcta o, incluso, el estilo de vida bíblico fuese la luz. ¡Error! Cristo es la luz, y la religión se centra en nuestra relación con él. Circunscripto en ese centro está el problema del pecado y la solución de Dios en la cruz de Cristo. La doctrina y el estilo de vida son temas secundarios. Al fin y al cabo, uno puede creer en todas las doctrinas correctas y llevar un estilo de vida correcto, y aun así estar perdido. La salvación tiene que ver con nuestra relación con Dios, a través de Jesús. La doctrina no es un fin en sí misma sino, más bien, un medio para entender mejor a Dios con el fin de poder amarlo más verdaderamente. De todos modos, en la mente de los fundadores del adventismo, la esfera del estilo de vida y de las doctrinas no era la misma. Así que, pusieron mucho esfuerzo en formular sus doctrinas en forma precisa mientras que, básicamente, descuidaban casi todas las cuestiones relacionadas con el estilo de vida, hasta que la necesidad y la crisis los obligó a asumir una postura. Los adventistas llenaron el vacío resultante del estilo de vida de varias formas. A veces formulaban una postura a través del estudio bíblico y los congresos, a medida que surgían las crisis; pero otras veces, Elena de White tomaba la iniciativa de plantear la cuestión, señalaba la solución e indicaba de qué manera esa solución encajaba en el panorama más amplio del mensaje de los tres ángeles. Este último proceder era evidente en ramas como la reforma pro salud, mientras que el primero, como hemos visto, predominaba en aspectos como el servicio militar y el diezmo. Como Elena de White, con frecuencia, aplicaba principios bíblicos a la vida diaria de la iglesia y de sus miembros individuales, a través de los años sus consejos han llegado a ser cada vez más el centro de discusiones del estilo de vida adventista. Al considerar el desarrolo del adventismo primitivo, debemos reconocer que Elena de White tuvo un papel doble, con menor actividad en la esfera de la formación doctrinal y mayor en el desarrollo del estilo de vida. Guíanos, Padre, y ayúdanos a entender que las diferentes partes de nuestro paquete de fe religiosa se relacionan entre sí y con nuestra vida. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
5 de Julio – El surgimiento de la reunión campestre -1 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Siete días celebrarás fiesta solemne a Jehová tu Dios en el lugar que Jehová escogiere. Deuteronomio 16:15.
Los antiguos israelitas acentuaban su año religioso con una serie de festividades durante las cuales la gente dejaba su hogar y viajaba, para reunirse durante siete días de edificación religiosa. Si bien nosotros no tenemos un paralelo exacto con las festividades judías en la Era Cristiana, la reunión campestre tiene muchos de sus atributos. Las reuniones campestres ( Camp Meetings) han desempeñado un rol importante en los reavivamientos de los Estados Unidos del siglo XIX, y en los movimientos metodista y mil erita; pero, la primera específicamente convocada por los adventistas del séptimo día tuvo lugar en Wright, Míchigan, en septiembre de 1868. El anuncio de la Review del 18 de agosto decía que “esta visión no ha sido fijada con el propósito de pasar algunos días de recreación y vanidad. Ni ha sido establecida como una novedad, con el propósito de l amar a los ociosos y los curiosos que de otro modo no podrían ser alcanzados. Por este medio, tampoco tratamos simplemente de reunir una gran concurrencia de gente, para que así podamos hacer una demostración de nuestra fuerza. Tenemos un objetivo muy diferente en vista. “Deseamos que todos los que asistan a esta reunión lo hagan con el propósito de buscar a Dios. Queremos que nuestros hermanos vengan con el propósito de buscar una nueva conversión. Queremos que nuestros predicadores les den, en esto, un ejemplo digno de imitación. “También, deseamos ver que muchos semejantes que no tienen ningún interés en Cristo, o que al menos no tienen ningún conocimiento de la verdad presente, se conviertan al Señor y se regocijen en la luz de su verdad”. Ahí lo tenemos. El propósito de la reunión campestre era para la edificación y la instrucción de los santos, la conversión de los miembros de iglesia que la necesitaban, y para presentar el mensaje del tercer ángel a los que no lo habían aceptado o que ni siquiera habían oído hablar de él. En síntesis, la reunión campestre debía ser una fiesta espiritual de primer orden, montada por los adventistas para toda la comunidad. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
6 de Julio – El surgimiento de la reunión campestre -2 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Iban sus padres [de Jesús] todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua. Lucas 2:41.
La reunión campestre, en el adventismo primitivo, llegó a ser un momento emocionante. La gente escuchaba buenas predicaciones, se encontraba con viejos amigos, rompía con su rutina diaria, compraba publicaciones adventistas y recibía bendiciones espirituales. La reunión campestre anual era una experiencia cumbre para aquellos que asistían. La primera reunión campestre oficial, realizada en Wright, Míchigan, del 1º al 7 de septiembre de 1868, marcó la pauta para las siguientes. Dos carpas circulares de 18 metros daban cabida a las reuniones generales, mientras que la gente vivía en otras más pequeñas. Sin un centro comercial en donde poder comprar una carpa barata, los editores de la Review ofrecían instrucciones para poder construir carpas sencilas con el fin de que sirvieran para familias e iglesias. En total, había 22 carpas de iglesias, a menudo con sábanas o mantas colgadas para dividirlas en dormitorios, a fin de que las diferentes familias pudieran tener un poco de privacidad. Otras carpas tenían una soga que pasaba por el medio, en la que los asistentes colgaban mantas para separar los sexos. Las familias y los amigos cocinaban en fuegos al aire libre, y los troncos en los que se sentaban para comer ofrecían excelentes oportunidades para confraternizar. Debió haber sido un tiempo estupendo para los niños; pero también era el momento más interesante del año para los adultos. Sí, las cosas no eran tan cómodas como en casa. Y sí, se podría haber tenido un poco más de privacidad. Y además, esto exigía un sacrificio financiero, dados los gastos del viaje y el tiempo de inactividad en el trabajo. Pero, los primeros adventistas creían que esas convocaciones valían la pena, a pesar de los costos y los inconvenientes. La reunión campestre anual alcanzó gran popularidad después de la de Wright. Al año siguiente, se realizó en siete Estados; y después de eso, estaban por doquier en el mundo adventista. Todavía siguen vigentes. Muy vigorosas en algunos lugares, y languideciendo en otros; pero siempre son una bendición. Si no has asistido a una últimamente, haz el esfuerzo, especialmente para pasar algunos días y noches en el lugar. Serás bendecido. El adventismo estaría mejor hoy si pudiera tener un reavivamiento de la bendición anual. Ayúdanos, Señor, a apreciar más plenamente cada oportunidad que brindas para  bendición durante el día, la semana y el año. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
7 de Julio – Surgimiento de la reunión campestre -3 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos. Isaías 25:6.
“Manjares suculentos”, en la Biblia, son cosas buenas, bendiciones espirituales, el cumplimiento de las promesas de Dios. Dios no solo habló de las fiestas y de los manjares suculentos en el Antiguo Testamento, sino también de la gran fiesta celestial de los redimidos al final de los tiempos. En tanto, según el modo de ver de los primeros adventistas, la reunión campestre era una fiesta de manjares suculentos. En la de 1868, Elena de White dio lo que podríamos llamar el discurso principal. Habló de las necesidades del pueblo adventista, y preparó mentalmente a los asistentes para la fiesta espiritual venidera. Según expresó Urías Smith, el a “puso a los hermanos en el tren de pensamiento correcto desde el mismo comienzo”. O, como informó Joseph Clarke, “el testimonio de la hermana White fue tal que nos hizo sentir un poco como los discípulos cuando preguntaron ‘¿Soy yo, Señor?’ Estuvo lleno de advertencias”; exhortó a la gente sobre las posibilidades de las reuniones y a “hablar de cosas celestiales”, y no de las terrenales. Las predicaciones eran primordiales en Wright. Jaime habló seis veces; Elena, cinco; J. N. Andrews, cuatro; y Nathan Fuler, una. Smith dijo que los mensajes estuvieron “todos encendidos con el fuego de la verdad presente”. Después, todos los Estados querían a Jaime y a Elena todos los años. El os hacían todo lo posible para cumplir, y durante años sacrificaron gran parte de agosto hasta octubre para ese propósito. En esa reunión campestre había unas trescientas personas acampadas en el terreno, y varios cientos hospedados en casas vecinas, lo que constituía una asistencia de mil durante la semana. El fin de semana, por supuesto, las cifras de asistencia se elevaron a dos mil, y probablemente habría llegado a tres mil si no fuese por la lluvia torrencial. Las reuniones campestres posteriores a menudo se convocaban a corta distancia de las ciudades, para beneficio de la gran cantidad de no adventistas que se esperaba que asistieran para escuchar el mensaje del tercer ángel y las verdades relacionadas. La más exitosa, quizás, fue la reunión campestre celebrada en Groveland, Massachusetts, cuando unas veinte mil personas se reunieron el domingo para escuchar hablar a Elena de White sobre temperancia. ¡Qué oportunidad! ¡Qué bendición! (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
8 de Julio – Pensar en las misiones – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y el os oirán. Hechos 28:28.
Lo cierto es que los primeros adventistas del séptimo día no pensaban mucho en las misiones. Como creían que las comisiones del tiempo del fin, de llevar el evangelio a todo el mundo, de Mateo 24:14 y de Apocalipsis 10:11 y 14:6 habían sido cumplidas por los protestantes a comienzos del siglo XIX y por los mil eritas a comienzos de la década de 1840, sostenían la creencia de la puerta cerrada a las misiones extranjeras y nacionales. Su misión, bastante limitada, era para con otros mil eritas chasqueados, que necesitaban ser consolados y guiados de los mensajes del primer ángel y el segundo ángel al tercero. Si bien es cierto que Elena de White tuvo una visión en 1848 con respecto a que una porción de la obra adventista era como raudales de luz que circuían el globo, y un par de otras visiones que apuntaban a una amplia misión, los sabatarios de la puerta cerrada no tenían conocimiento ni aparente interés en las implicaciones. Su etapa de la puerta cerrada concluyó cerca de 1852, cuando se dieron cuenta de que se habían equivocado con el tiempo de gracia. De al í en más, Jaime White proclamó que tenían una “puerta abierta” para predicar el sábado y el mensaje del tercer ángel a todos, hayan estado en el movimiento mil erita o no. La puerta a la misión se había abierto un poco… pero no mucho. Todavía pasaría un cuarto de siglo (1874) antes de que los adventistas del séptimo día despacharan a su primer misionero de ultramar. Mientras tanto, el enfoque sabatario para las misiones avanzaba a la velocidad de la evolución, antes que de la revolución. Si bien surgieron algunos llamados a la misión durante la década de 1850, también hubo muchas sugerencias de por qué la iglesia no enviaba misioneros al extranjero. Una de las soluciones más fascinantes para el problema de la misión provino de Urías Smith, en 1859. La demora del advenimiento estaba llevando a que muchos se hicieran preguntas misionológicas. Un lector de la Review preguntó si el mensaje del tercer ángel necesitaba salir fuera de los Estados Unidos. El editor Smith respondió que quizá no era necesario, ya que Estados Unidos constaba de gente de todas las naciones. Así que, si el mensaje llegaba a un representante de cada grupo idiomático, eso podría ser suficiente para decir que había llegado a todas las lenguas y las naciones. Señor, cuán paciente eres al guiarnos paso a paso a través de una existencia miope. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
9 de Julio – Conozcamos a Michael Belina Czechowski – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Jesús le dijo: [. .] tú ve, y anuncia el reino de Dios. Lucas 9:60.
Las misiones extranjeras adventistas sabatarias surgieron a pesar de las actitudes de los adventistas. La circulación de publicaciones adventistas ofrecía una ventaja, ya que los inmigrantes las enviaban a su tierra natal, y otros las despachaban por correo o por barco a amigos de otros países. Como resultado, los adventistas estadounidenses se enteraron de conversos en Irlanda, a comienzos de la década de 1860. Y, para 1864, África tenía al menos dos creyentes en el mensaje del tercer ángel, y uno de el os pronto llevaría el mensaje a Australia. Ya sea que le gustase o no, la Iglesia Adventista del Séptimo Día recientemente organizada se enfrentaba al desafío de la misión mundial. No solo había conversos, sino además los conversos siempre solicitaban misioneros que visitaran sus países. Como en tantas otras ocasiones, Jaime White estaba a la vanguardia de aquel os que imaginaban una misión más amplia para la iglesia. Un mes antes de la organización de la Asociación General en mayo de 1863, escribió en la Review que “el nuestro es un mensaje mundial”. Y, pocos meses antes de esto, puntualizó la necesidad de enviar un misionero a Europa. Luego, en junio, la Review informó que “la Comisión Ejecutiva de la Asociación General puede enviar un misionero [B. F. Snook] a Europa antes de terminar el año 1863”. Si bien la organización estaba tan escasa de personal que no pudo liberar a Snook de sus responsabilidades de ese momento, tenía un pastor que estaba más que ansioso por hacer el viaje. En 1858, Michael Belina Czechowski (un ex sacerdote católico romano polaco que se había convertido al adventismo sabatario en los Estados Unidos en 1857) escribió: “Cómo me encantaría visitar mi país natal, al otro lado de las grandes aguas, para contarles todo acerca de la venida de Jesús y de la gloriosa restitución, y cómo deben guardar los Mandamientos de Dios y la fe de Jesús”. Pero Czechowski era nuevo en la fe, y algunos percibían que tenía una personalidad inestable. Como resultado, los adventistas rehusaron enviarlo. Frustrado, el creativo polaco pidió a los adventistas del primer día que lo patrocinaran. El os así lo hicieron. Pero, cuando legó a Europa, predicó el mensaje del séptimo día. La iglesia está llena de gente interesante. Pero, Dios se las ingenia para usarnos a todos, a pesar de nuestras faltas obvias. Gracias al Padre, por su gracia facilitadora. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
10 de Julio – La misión europea de Czechowski – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Como me envió el Padre, así también yo os envío. Juan 20:21.
En pocas palabras, M. B. Czechowski era un adventista interesante. Después de conseguir que lo apadrinara un grupo de adventistas del primer día, navegó hasta Italia, donde predicó las doctrinas adventistas sabatarias. Su fecha de partida fue el 14 de mayo de 1864, diez años antes de que los adventistas del séptimo día enviaran a su primer misionero al extranjero. Durante catorce meses trabajó en las aldeas valdenses de los Alpes italianos. Al í, bautizó a varios creyentes y formó el primer grupo adventista sabatario fuera de los Estados Unidos. Pero, una oposición abrumadora finalmente lo obligó, en 1865, a trasladarse a Suiza, donde hacía visitas de casa en casa, predicaba en las salas públicas, imprimía y vendía foletos, y publicaba una revista titulada L’Evangile Eternal [El evangelio eterno]. Cuando partió de Suiza, en 1868, dejó tras de sí a unos cuarenta creyentes bautizados, que se congregaban en varios grupos. Como no sabían exactamente lo que estaba enseñando, pero suponían que había sido “expulsado” por los adventistas del séptimo día, sus padrinos adventistas del primer día ensalzaban sus virtudes y continuaban recaudando dinero para él, “diciendo a una voz: Ve, y Dios esté contigo”. Y él salió a predicar el mensaje sabatario en Rumania, Hungría y en otras partes de Europa. Al momento de morir en Austria, en 1876, había sentado las bases para la futura actividad adventista del séptimo día en la mayor parte de la Europa oriental y meridional. A fines de 1869, la Iglesia Adventista del Séptimo Día había descubierto la naturaleza de su misión europea y vislumbró la providencia de Dios en lo que Czechowski había hecho. En el Congreso de la Asociación General de 1870, los dirigentes de la iglesia reconocieron específicamente la mano de Dios en su misión. “Como consecuencia de nuestros temores para confiar dinero al hermano Czechowski, y de nuestra falta de interés en aconsejarlo con paciencia en cuanto a su uso apropiado, Dios usó a nuestros rivales resueltos para levar adelante la obra [. .]. Reconocemos la mano de Dios en esto”. Como veremos en los próximos días, la misión de Czechowski daría lugar a que directamente enviaran a J. N. Andrews, el primer misionero adventista del séptimo día “oficial”, en 1874. En forma gradual y a regañadientes, el pueblo adventista del séptimo día fue tomando conciencia de la magnitud de su misión. Pero, no parecía estar muy apurado. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
11 de Julio – Misión a la lejana California – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies. Mateo 9:38.
La primera misión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día fuera del noreste de los Estados Unidos fue a la lejana California, un Estado separado del resto de la República por más de dos mil cuatrocientos kilómetros de desierto, bosques y montañas. La tierra salvaje que se interponía entre ambas partes de la Nación no solo era mucha en distancia, sino también difícil (y a veces peligrosa) para viajar. En el siglo XIX, había personas adventistas o impresos de la iglesia que generalmente legaban a un lugar mucho antes de que la iglesia tuviese alguna actividad formal al í. Esa era la situación de California. En 1859, Merritt G. Kelogg (medio hermano mayor de J. H. Kelogg) legó a San Francisco, después de seis meses de viaje por el país en ferrocarril, carretón y carreta de bueyes. Probablemente haya sido el primer adventista del Estado. Dos años después, Kelogg (que era un creyente laico) predicó en una serie de reuniones en San Francisco, y bautizó a catorce almas. Cuatro años después, el grupo de creyentes que había al í decidió enviar 133 dólares en oro a Battle Creek, destinados a pagar los gastos de viaje de un pastor. Pero, la iglesia no tenía a nadie para enviar. Entonces, en 1867, Kelogg regresó al este por algunos meses, y obtuvo una maestría en el Colegio Higiénico Terapéutico de Tral . Estando en el este, asistió al Congreso de la Asociación General de 1868, donde rogó por un misionero para California. Pero ¿quién iría?, preguntó Jaime White. En respuesta, J. N. Loughborough relacionó sueños y habló de fuertes impresiones que había tenido, vinculadas con celebrar reuniones en carpa en California. Los dirigentes pronto estuvieron de acuerdo en dejarlo ir. Pero ¿debía lanzarse solo? Al fin y al cabo, observó Jaime, Cristo los envió de dos en dos. En ese momento, D. T. Bourdeau se puso de pie y dijo que había tenido la convicción de que era hora de mudarse, y que él y su esposa habían ido al Congreso con todo lo que tenían, ya empacado. Estaban listos para ir donde la iglesia le indicara. Así, los dos predicadores adventistas llegaron a San Francisco en julio de 1868. Alí encontraron una carta de Elena de White, que les decía que no fuesen tacaños en su obra en California. “No pueden trabajar en California”, escribió, “como lo hacían en Nueva Inglaterra. Una economía tan estricta sería considerada como ‘tacaña por los californianos”. Ese fue un buen consejo. Pero ¿dónde debían armar la carpa evangelizadora? El alquiler de un terreno era más de lo que incluso podrían llegar a pensar. Oraron, y Dios respondió. La dedicación de esos primeros creyentes me asombra. ¿Cuántos asistiríamos a un Congreso de la Asociación General con todas nuestras pertenencias listas, con la intención de mudarnos según el Señor indique? ¿Cómo está nuestro “cociente de dedicación” hoy? (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
12 de Julio – Soñadores de sueños californianos – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Él enviará su ángel delante de ti. Génesis 24:7.
Dios obra de formas misteriosas. Varias semanas antes de la llegada de Loughborough y de Bourdeau a San Francisco, un periódico neoyorquino legó a California con un artículo que decía que dos evangelistas estaban a punto de partir hacia California, con el fin de celebrar reuniones religiosas en una gran carpa. El artículo llegó a conocimiento de un grupo de cristianos en Petaluma, un poblado a unos 65 kilómetros al norte de San Francisco, que oraron para que el Señor bendijera a los evangelistas. Entre los creyentes de Petaluma, estaba un señor Wolf, que soñó que veía a dos hombres que encendían un fuego que producía una luz brilante; pero que los pastores locales tratarían de extinguir las llamas. No obstante, sus intentos solo lograron que el fuego se hiciera más brilante. Wolf supo, en su sueño, que los dos hombres eran los mismos dos mencionados en el periódico neoyorquino, y que los creyentes de Petaluma debían ayudarlos. Así, enviaron a uno de su grupo a buscar a los predicadores en la próspera ciudad de San Francisco. Con ciento cincuenta mil personas en la ciudad, Wolf no estaba muy seguro de por dónde empezar. Así que, fue al muel e, preguntó si alguien recientemente había enviado una carpa, y consiguió la dirección. En una hora, encontró a los evangelistas. Sin contar el sueño a Loughborough y a Bourdeau, los invitó a Petaluma, donde pudieron cenar con el señor Wolf, quien pudo preguntar al grupo si estos eran los mismos hombres que había visto en su sueño. Eran el os. Como resultado, el grupo de Petaluma hizo arreglos a fin de realizar reuniones en carpa. Asistieron unas cuarenta personas. Pero, la cantidad rápidamente aumentó a doscientas, y luego a cuatrocientas. Pronto, fue necesario enrolar las paredes de la carpa, para que los que estaban afuera pudieran escuchar los sermones. De inmediato comenzó la oposición predicha en el sueño, cuando los pastores locales, e incluso los dirigentes del grupo de creyentes que los habían llevado a Petaluma, comenzaron a trabajar en contra de los evangelistas adventistas, especialmente después de que se diera a conocer la doctrina del sábado. Pero, las reuniones cerraron con veinte personas que aceptaron las enseñanzas, y con la organización de un grupo de creyentes. En poco tiempo, organizaron otros ocho o nueve grupos en Santa Rosa y en otras partes del condado de Sonoma. Dios había obrado de una manera misteriosa. Y todavía lo sigue haciendo; dirige de una manera que no tenemos conocimiento. No estamos solos en nuestros esfuerzos para él aquí, en la Tierra. El Señor todavía envía a sus ángeles delante de nosotros. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
13 de Julio – Los seguidores de Czechowski descubren la Review – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Pasa a Macedonia y ayúdanos. Hechos 16:9.
El sueño de Pablo acerca del llamado macedonio para los misioneros se encuentra reflejado incontables veces en la historia adventista. Eso ocurrió con los conversos europeos de Czechowski. Ese hombre interesante, que hizo tanto para establecer la presencia adventista en Europa, nunca habló a sus conversos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de los Estados Unidos. Cuando se le preguntó dónde había aprendido lo que enseñaba, su respuesta era: “De la Biblia”. Hasta donde sabían, sus conversos eran las únicas personas del mundo que creían en las enseñanzas de la Biblia, como el os. Pero esa ignorancia no duró para siempre. Casualmente, Albert Vuileumier, uno de los creyentes suizos, encontró un ejemplar de la Review and Herald en una habitación que Czechowski había ocupado durante una visita reciente. El inglés que dominaba Vuileumier no era perfecto, pero pudo captar lo suficiente como para entender el hecho de que en los Estados Unidos existía un grupo religioso que enseñaba las mismas creencias que Czechowski. Ese descubrimiento dio origen a una carta para Urías Smith, editor de la Review.  Los sorprendidos dirigentes de Battle Creek respondieron con una invitación a los creyentes suizos para que enviaran a un representante al Congreso de la Asociación General de 1869. Así, James Erzberger llegó a los Estados Unidos. Erzberger era un converso reciente. Había sido un estudiante de Teología que se preparaba para el ministerio, cuando se encontró por primera vez con los observadores del sábado. Al examinar sus creencias para determinar si eran ciertas, pronto se convenció. Aunque Erzberger llegó a Battle Creek demasiado tarde para el congreso, se quedó durante quince meses, y vivió la mayor parte del tiempo en la casa de Jaime y Elena de White. Se quedó para estudiar, a medida que perfeccionaba su inglés y exploraba más cabalmente el mensaje adventista. Cuando regresó a Suiza, lo hizo en calidad de primer pastor ordenado adventista del séptimo día en Europa. Mientras tanto, Czechowski se había molestado bastante por el contacto de sus conversos suizos con la iglesia estadounidense. Pronto partió para Rumania, donde encontró a los primeros grupos que guardaban el sábado en ese país. La experiencia suiza tuvo dos resultados importantes. Primero, suscitó una discusión importante sobre la misión entre los adventistas en los Estados Unidos; y segundo, llevó al persistente pedido de un misionero para ir a Europa. Los llamados de Macedonia todavía nos llegan. Y Dios todavía necesita gente que responda. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
14 de Julio – Conscientes de las misiones extranjeras -1 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Se volverán a Jehová todos los confines de la tierra. Salmo 22:27.
El contacto de Suiza cambió al adventismo para siempre. El pueblo que anteriormente estaba en contra de las misiones extranjeras pronto se encontró en una senda que finalmente lo llevaría hasta los extremos de la Tierra. Aunque Erzberger no llegó a tiempo para el Congreso de la Asociación General de 1869, las implicaciones de su visita estaban cargadas de significado. En ese congreso, se creó la Sociedad Misionera Adventista del Séptimo Día. “El objetivo de esta sociedad”, rezaba el voto que la creó, “será enviar las verdades del mensaje del tercer ángel a países extranjeros y a partes distantes de nuestro país, mediante misioneros, revistas, libros, foletos, etc.” Al presentar la resolución, Jaime White señaló que la iglesia estaba recibiendo “casi a diario solicitudes para enviar publicaciones a otras tierras”. Pocos meses después, Andrews observó la providencia de Dios en la obra de Czechowski. Y, en 1871, el Congreso de la Asociación General votó “hacer lo que esté de nuestra parte para ayudar a difundir la verdad” a los países de Europa. Mientras tanto, Elena de White hizo su parte al incentivar la extensión misionera de la iglesia. En diciembre de 1871, tuvo una visión que mostró que los adventistas del séptimo día tenían “verdades de vital importancia” que debían “poner a prueba al mundo”. De modo que los jóvenes adventistas debían estudiar “otros idiomas, para que Dios los use como medios de comunicar su verdad salvadora a los habitantes de otras naciones” ( NB 225). La iglesia no solo debía enviar sus publicaciones a los extranjeros, sino también “predicadores activos”. Insistió en que “se necesitan misioneros que vayan a otros países para predicar la verdad”. El “mensaje de advertencia” adventista debía ir “a todas las naciones”, a fin de que la luz pudiese probarlas. “No tenemos un momento que perder”, escribió. “Si hemos sido descuidados en este asunto, es harto tiempo de que ahora, con todo fervor, redimamos el tiempo, no sea que la sangre de las almas se encuentre sobre nuestros vestidos”. “Esto requerirá considerable gasto, pero el gasto de ninguna manera debe impedir la realización de esta tarea” ( ibíd. , pp. 226-228). El adventismo se estaba transformando nuevamente. Esta vez, implicaba la apertura de sus ojos misionológicos. El Dios que siempre conduce a su pueblo todavía estaba guiándolos paso a paso. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
15 de Julio – Conscientes de las misiones extranjeras -2 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
La tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar. Isaías 11:9.
A pesar del hecho de que algunos destacados pastores adventistas en 1872 todavía predicaban que el llevar el evangelio a todo el mundo, mencionado en Mateo 24:14, había visto ya su cumplimiento, el impulso para la misión continuó cobrando fuerza entre los adventistas. Pero, era un problema conseguir personal capacitado; y esto hizo que en 1873 y 1874 se tomaran medidas para fundar el primer colegio de la iglesia. En el verano de 1873, Jaime White no solo estaba solicitando un colegio, sino también instó a que J. N. Andrews fuese a Suiza ese otoño, en respuesta al pedido de un misionero para los adventistas suizos. Aquel mes de noviembre, White convocó a un congreso especial de la Asociación General con el objetivo de analizar a un misionero. Pero, aun así no pasó nada. Es significativo que el sermón ofrecido por White en el Congreso de 1873 fuese una exposición de Apocalipsis 10, en relación con las misiones extranjeras. Anteriormente ese año, había aplicado el imperativo de Apocalipsis 14:6 de predicar el evangelio eterno a todo el mundo y el mandato de Apocalipsis 10:11 de que “es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes” a la comisión mundial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día tras el chasco mil erita. Esos dos textos, junto con Mateo 24:14, finalmente impulsarían las misiones adventistas a cada rincón de la Tierra, cuando la iglesia trataba de cumplir lo que legó a entender como su papel profético en la historia. En enero de 1874, White estableció el True Missionary [Misionero verdadero]. Las páginas del primer periódico misionero adventista recomendaban el envío de misioneros al extranjero. Elena de White compartía la visión más amplia de su esposo. En abril de 1874, tuvo un “sueño impresionante”, que ayudó a vencer lo que quedaba de la oposición a las misiones. “Estáis concibiendo ideas demasiado limitadas de la obra para este tiempo”, le dijo el mensajero angelical. “Vuestra casa es el mundo [. .]. El mensaje avanzará con poder a todas partes del mundo, a Oregon, a Europa, a Australia, a las islas del mar, a todas las naciones, lenguas y pueblos”. “Se me mostró”, dijo, que la obra misionera era mucho más vasta “de lo que nuestros hermanos han imaginado, o de lo que jamás han contemplado y planeado”. Como resultado, exigió mayor fe que se exprese mediante la acción ( NB 230, 231). “Mayor fe”. Esa era la necesidad en aquel entonces. Esa es la necesidad ahora. Aumenta nuestra fe, Padre, a fin de que podamos ver tu voluntad aún en nuestra vida. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
16 de Julio – J. N. Andrews va a Europa – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron [a Bernabé y a Saulo]. Hechos 13:3.
Cuando las cosas finalmente se movilizan, ¡pueden hacerlo muy rápidamente! Así ocurrió con la misión adventista. En agosto de 1874, la Asociación General votó que J. N. Andrews debía ir a Europa “tan pronto como sea posible”. Un mes después, se embarcó rumbo a Suiza, como el primer misionero adventista “oficial” a las misiones extranjeras. Llegó el 16 de octubre. En Suiza, Andrews encontró que ya existían varias congregaciones pequeñas de observadores del sábado: obra de Czechowski y de Erzberger. Andrews adoctrinó más cabalmente a esos creyentes durante sus primeras reuniones con él. Más al á de eso, a dos meses de su arribo, había oído de congregaciones de creyentes en Prusia y en Rusia, y se había convencido de que “hay cristianos que guardan el sábado en la mayoría de los países de Europa”. Su plan era ampliar esos grupos básicos ya existentes. Pero ¿cómo podría ubicarlos? Para responder a esa pregunta, utilizó lo que a mí me parece un plan poco probable. Esperaba llegar a el os publicando su deseo de corresponder con el os “en los periódicos de mayor circulación de Europa”. Y, ¡oh sorpresa! El planteamiento de la misión mediante un “aviso clasificado” funcionó con un grado razonable de éxito. En poco tiempo, los adventistas del séptimo día tuvieron misiones en Inglaterra, Escandinavia y Alemania, al igual que en Suiza. Desde esas bases, el mensaje adventista llegaría a otras naciones europeas. Quienes dirigían esas misiones nuevas muchas veces eran inmigrantes europeos de primera generación, que se habían convertido al adventismo en los Estados Unidos y habían sido incentivados a regresar a sus países natales. Esos nacionales tenían la ventaja no solo de conocer el idioma y la cultura, sino también tenían casi siempre un grupo de conocidos con quienes iniciar su ministerio. Como hemos dicho muchas veces, Dios guía a su pueblo paso a paso. La primera etapa (1844-1850) en el desarrolo de la misión adventista dio tiempo para construir una plataforma doctrinal. La segunda (1850-1874) permitió el surgimiento de una base de poder en los Estados Unidos, para sostener el programa de las misiones extranjeras. Y la tercera (1874-1889) crearía un mayor desarrolo en Europa y otras partes del mundo “civilizado”, a fin de que el adventismo estuviera preparado para llevar su mensaje a “todo el mundo” en los años posteriores a 1890. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
17 de Julio – Una misión madura – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé? Es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció, y se hizo árbol grande. Lucas 13:18, 19.
A comienzos de la década de 1880, la misión europea había llegado a su etapa adolescente. Varios factores marcan la creciente importancia de la misión, para la iglesia. Uno de el os fue una serie de visitas por parte de líderes adventistas prominentes, enviados por la Asociación General a recorrer varias misiones europeas entre 1882 y 1887. El primero fue S. N. Haskel , en 1882. Haskell recomendó publicar en más idiomas, y ayudó a los europeos a crear una estructura organizativa más funcional. Sin embargo, lo más importante fue los viajes de G. I. Butler (presidente de la Asociación General) en 1884, y de Elena de White y su hijo (Guilermo White) entre 1885 y 1887. Esas visitas no solo fortalecieron a la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Europa; demostraron el interés de la iglesia en su programa misionero. Lento pero seguro, el adventismo se estaba convirtiendo en una iglesia mundial. Un segundo conjunto de indicadores en cuanto a la creciente maduración de la misión europea era los progresos en cuanto a organización. Lo más importante fue la primera reunión general de obreros de las diferentes misiones adventistas del séptimo día europeas en 1882, “para consultar en cuanto a las necesidades generales de la causa”. Estrechamente relacionado con el desarrolo del Concilio Europeo de los Adventistas del Séptimo Día, fue el inicio de la publicación de revistas en alemán, italiano y rumano en 1884. En francés, existía una desde 1879. Fuera de la misión europea, los adventistas establecieron misiones patrocinadas por la Asociación General entre los protestantes europeos de Australia y Nueva Zelanda en 1885, y de Sudáfrica en 1887. Es interesante notar que todos esos países habían tenido miembros laicos antes de la llegada de los misioneros oficiales. Y esas misiones nuevas pronto se unirían a los Estados Unidos y a Europa, como bases de origen para enviar misioneros a otras naciones para la siguiente fase del desarrollo misionero adventista: llevar el mensaje de los tres ángeles a toda nación por todas partes del mundo. Esa etapa, que comenzó alrededor de 1889, fue una extensión lógica de la interpretación adventista en desarrolo de los pasajes “a toda nación, tribu, lengua y pueblo” de Apocalipsis 14:6, Apocalipsis 10:11 y Mateo 24:14. La esperanza del adventismo es una misión cumplida. Ven, Señor Jesús, oraban los primeros adventistas. Ven, Señor Jesús, y ven rápido todavía continúa siendo la oración diaria de los adventistas. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
18 de Julio – Y ¿por qué Europa? – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis. Mateo 10:5.
“A menudo ha surgido la pregunta de por qué el adventismo del séptimo día eligió a Europa central como el primer campo para el funcionamiento de su misión extranjera”, declaró B. L. Whitney en 1886, en el primer párrafo de Historical Sketches of the Foreign Missions of the Seventh-day Adventists, el primer libro adventista sobre las misiones de ultramar. Parte de la respuesta tiene que ver con “la misión preparatoria de Czechowski”; pero hay más que eso. J. N. Andrews nos brinda una visión crucial del interrogante de Whitney en la primera carta que envió después de llegar a Europa. Escribió: “Creo firmemente en que Dios tiene muchas personas en Europa que están listas para obedecer su santa Ley y reverenciar el sábado, y esperar a su Hijo del cielo. Yo vine aquí a dar mi vida para la proclamación de estas verdades sagradas, en cuanto a la proximidad del advenimiento de Cristo y la observancia del sábado”. En otras palabras, Andrews creía que su tarea era presentar las doctrinas adventistas a los que ya eran cristianos; la suya no era una misión del cristianismo general a los paganos. La responsabilidad para con estos últimos quedaría fuera del alcance de la misionología adventista hasta la década de 1890. Borge Schantz resume exactamente la actitud adventista entre 1874 y 1890, al observar que “la misión a los no cristianos era aprobada y alabada” por los adventistas. Pero “consideraban que era tarea de las demás sociedades misioneras evangélicas atenderla. Cuando el as hubiesen l evado a la gente a Cristo, los ASD tenían el compromiso de darles la última advertencia” y las doctrinas adventistas distintivas. Ese enfoque surgió de la comprensión de los adventistas de que debían l amar al pueblo a “salir de Babilonia”. Anteriormente, Jaime White había expresado ese punto de vista explícitamente, cuando escribió que los adventistas necesitaban un espíritu misionero, “no para enviar el evangelio a los paganos, sino para extender la advertencia en todas las esferas del cristianismo corrupto”. Con esa perspectiva en mente, no es de extrañar que la iglesia comenzara su obra misionera en el corazón de la Europa cristiana. Imitaba los primeros esfuerzos misioneros de Pablo, quien predicó primero a los judíos, y solo después a los gentiles. Gracias, Dios, por la luz. Así como has dado a tu iglesia una visión más amplia a través del tiempo, oramos para que del mismo modo amplíes y profundices nuestra visión personal. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
19 de Julio – Cómo funcionan las cosas: el caso de J. G. Matteson – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 1 Pedro 4:10.
A veces, las cosas en realidad funcionan bien; en ocasiones, parece que todo sale como Dios quiere. Ese es el caso de John Gottlieb Matteson. Nacido en Dinamarca en 1835, inmigró con sus padres a Wisconsin en 1854, llevando consigo una buena educación, pero también el escepticismo de tantos de su tierra natal. Como consideraba que era librepensador, uno de sus pasatiempos predilectos era azuzar a los predicadores con preguntas que no pudiesen responder. Pero, los hostigadores de mentalidad abierta pueden sufrir una seria derrota. Eso ocurrió cuando Matteson escuchó a un predicador hablar con entusiasmo de la beleza del cielo. Como se había criado en la atmósfera de las “iglesias estatales muertas de la antigua Europa”, “nunca había conocido una religión viva”. Esa experiencia derivó en una cadena de acontecimientos en las que recuerda que “solo, en el bosque, encontré a Jesús como mi Salvador personal”, en 1859. Poco después de su conversión, se sintió llamado a predicar. Y eso hizo, aunque no conocía muy bien la Biblia. Dios lo bendijo desde el comienzo, ya que la gente respondía a su sinceridad obvia. En 1860 ingresó en el Seminario Teológico Bautista de Chicago, y en 1862 fue ordenado como pastor bautista. Hasta aquí, todo estaba bien. Pero mejoró. En 1863, aceptó el mensaje adventista del séptimo día. Su congregación le pidió que le predicara de su nueva fe, y lo hizo con gusto. Durante seis meses presentó una serie de sermones sobre las creencias adventistas, con el resultado de que todos se unieron a la Iglesia Adventista del Séptimo Día, salvo una familia. Predicador eficiente, Matteson creó iglesias danesas-noruegas a lo ancho de los Estados del medio-oeste de los Estados Unidos. Entonces, en 1872, se le ocurrió la idea de publicar una revista en el idioma de sus conversos. El Advent Tidende se convirtió en el primer periódico adventista en un idioma diferente del inglés. Los ejemplares pronto encontraron su camino de regreso a Escandinavia, para hacer conversos. En un patrón que se repetiría en muchos países, los nuevos creyentes pronto escribieron a los Estados Unidos solicitando un misionero. Matteson aceptó el llamado en 1877, y durante los once años siguientes estableció iglesias en Dinamarca, Noruega y Suecia. Estando al í, organizó la primera Asociación fuera de los Estados Unidos (Dinamarca, en 1880), y fundó la primera casa editora fuera de los Estados Unidos. Durante su ministerio, llevó a unas dos mil personas a la fe que amaba. La vida de Matteson ilustra cómo deberían funcionar las cosas. Gracias, Padre, por esas bendiciones del pasado. Oramos por el as en el presente. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
20 de Julio – Cómo no funcionan las cosas: el caso de Hannah More – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Fui forastero, y no me recogisteis. Mateo 25:43.
Como vimos ayer, los acontecimientos de la vida adventista de J. G. Matteson salieron como debían. En el lado opuesto de la balanza, está el caso de Hannah More. Al igual que Matteson, More tenía una excelente educación, para ese entonces; y, al igual que Matteson, tenía un potencial excelente para hacer una contribución al adventismo. Como ávida estudiante de la Biblia, se había aprendido de memoria todo el Nuevo Testamento. Tenía una amplia experiencia de trabajo cristiano como docente, administradora escolar, misionera de la Junta Norteamericana de Comisionados de las Misiones Extranjeras para las tribus desplazadas de Cherokke y Choctaw, en Oklahoma, y como misionera al África Occidental, bajo el patrocinio de la Asociación Misionera Norteamericana. En 1862 conoció a S. N. Haskel , quien la colmó de buenos libros adventistas, incluyendo el History of the Sabbath [Historia del sábado], de J. N. Andrews. Al regresar al África, al leer se convirtió al adventismo. Esa es la buena parte de su historia. Rechazada por su ex comunidad debido a su adventismo, viajó a Battle Creek, Míchigan, en la primavera de 1867, con la esperanza de halar consuelo y trabajo entre los hermanos creyentes. Al í es donde comienza la parte mala de la historia. Al llegar a Battle Creek al momento en que los White estaban en un itinerario de viaje, no pudo encontrar trabajo ni un lugar para vivir entre los miembros de iglesia. Rechazada por los adventistas, finalmente encontró hospedaje con un ex colega misionero al norte de Míchigan. Notablemente, teniendo en cuenta la forma en que la trató la comunidad adventista, no abandonó su fe. Los White, al darse cuenta de la tragedia, comenzaron a cartearse con Hannah, comprometiéndose a ayudarla a reubicarse en Battle Creek en la primavera. Pero, no llegó a concretarse: Hannah More se enfermó en febrero y pasó al descanso el 2 de marzo de 1868. Desde la perspectiva de Elena de White, “murió en calidad de mártir, por el egoísmo y la codicia de los profesos guardadores de los Mandamientos” ( TI  1: 583). Años más tarde, cuando los adventistas estaban tratando de iniciarse en las misiones extranjeras, escribió: “¡Oh, cuánto necesitamos a nuestra Hannah More para ayudarnos en este tiempo a alcanzar otras naciones! Su extenso conocimiento de los campos misioneros nos daría acceso a los que hablan otros idiomas y a quienes no podemos acercarnos ahora. Dios trajo este don [. .] pero no apreciamos el don”. Siguió lamentando la pérdida de lo que Hannah podría haber contribuido para la misión adventista ( TI 3: 447). Perdónanos, Padre. Ayúdanos a tener un corazón como el tuyo. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
21 de Julio – Familia y misión – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Serán benditas en ti todas las familias de la tierra. Génesis 12:3.
Nuestro texto, en cierto sentido, me recuerda al “otro” James Bond. Su hermano Seth legó a ser uno de los primeros adventistas de California en 1872, a través del ministerio de J. N. Loughborough. Con los bolsilos llenos de foletos, su primer objetivo misionero fue James, un agricultor del val e central de California. Al encontrar al hombre arando la tierra con un grupo de diez mulas, no perdió tiempo en comenzar con su misión. Habló de su nueva fe, en el campo, siguió en el establo y continuó dentro de la casa. La esposa de James, Sarah, una bautista devota, soportó esto algunos días, hasta que se le acabó la paciencia. Pero, finalmente, después de decirle a Seth que apreciaban sus visitas, le advirtió que si no dejaba de hablar acerca de este asunto del sábado sería mejor que se fuera. –Sarah –respondió él–, si puedes mostrarme tan solo un texto en el Nuevo Testamento que insinúe que estamos obligados a guardar el primer día de la semana, no diré más nada. –Eso es fácil –respondió el a. Hizo que James dejara de arar hasta que encontraran el pasaje, y leyeron juntos el Nuevo Testamento. Cuatro días después, llegaron al último versículo de Apocalipsis… pero sin su texto. El sábado de mañana, James Bond salió a dar de comer a sus mulas y las aparejó, preparándose para arar. Volvió a la casa, desayunó, dirigió el culto familiar y volvió al establo. A eso de las 9, su esposa vio que el arado estaba detenido en el campo. Salió corriendo, por miedo a que se hubiese lastimado, solo para descubrir que estaba sentado en una caja leyendo foletos sabáticos. En ese momento, ambos se hicieron sabatarios. Posteriormente, por recomendación de Elena de White, este padre de once hijos llegó a ser médico. Cinco de sus hijos varones fueron pastores, y siete hijos llegaron a ser misioneros al extranjero. Dos de el os, Frank Starr Bond y Walter Guy Bond, iniciaron la misión adventista en España en 1903. Walter daría su vida al í, once años después, a la edad de 35 años; aparentemente, víctima de un envenenamiento. Ambos experimentaron las pruebas de Pablo, ya que fueron apedreados y sacados a la fuerza de los poblados. Yo tengo un interés personal en esta historia porque mi esposa (Elizabeth, o “Bonnie”, Bond) es la nieta de Frank y la bisnieta de James. ¡Las familias marcan la diferencia! La forma en que nuestros hijos se relacionan con el Señor, con la iglesia y con el servicio, en gran medida, es moldeada por los padres y las madres en la fe. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
22 de Julio – Una clase diferente de misionero: el caso de George King – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve al á, sino que riega la tierra [. .] así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquel o para que la envié. Isaías 55:10, 11.
George King quería ser predicador. Pero, tenía un problema: no podía predicar. Su forma vacilante de hablar y su falta de educación convencieron a Jaime White de que no tenía ningún don para predicar. Pero, Elena de White, con su corazón maternal, convenció a Richard Godsmark, un agricultor que vivía cerca de Battle Creek, de que se lo llevara consigo en el invierno, para que pudiera tener un período de prueba en la primavera. Con el incentivo de Godsmark, el joven King dedicaba su tiempo libre a predicar a las silas vacías del recibidor. Entonces, llegó la hora del sermón de prueba en público. “Desastre” es la única palabra para la experiencia. En ese momento, Godsmark sugirió a King que predicara de una manera diferente: vendiendo libros puerta por puerta. Como resultado, comenzó a vender por las casas libritos y suscripciones a Signs of the Times [Señales de los tiempos]. Su primera semana, con un total de ventas de 62 centavos, no fue exactamente un éxito rotundo; pero, a King le gustó el trabajo. Por otro lado, este colportor que quería predicar deseaba ver que el mensaje de los tres ángeles fuese puesto delante de la gente. Así, en el otoño de 1880, convenció a los administradores de la casa editora adventista de Battle Creek de que encuadernaran los libros de Daniel y Apocalipsis de Urías Smith en un tomo, para poder venderlos. Si ese libro incluía ilustraciones dramáticas de las bestias y otros símbolos tratados al í, estaba seguro de que podría vender el libro fácilmente. Los administradores no estaban tan seguros, pero encuadernaron algunos ejemplares. El éxito de King asombró a todos. Al año siguiente, la casa editora sacó una nueva edición de Daniel and the Revelation [Daniel y el Apocalipsis] magníficamente ilustrada. Dado el creciente éxito de King y de su entusiasta habilidad de reclutamiento, pronto hubo otros que ingresaron en el campo. Y, con esto, llegó a la existencia una nueva carrera adventista. El colportaje llegó a ser una forma más de hacer que el mensaje de Dios para los últimos días llegara a las personas alrededor del mundo. Estas compraban libros, los leían y se unían a la iglesia. Por cierto que se estaba cumpliendo la promesa de Dios a Isaías. Así como envió la lluvia para bendecir los cultivos y alimentar a los pueblos de la Tierra, así la palabra impresa salió a convertir la mente y el corazón de la gente alrededor del mundo. Antes de terminar, debería señalar que compré mi primer libro cristiano de un colportor. ¿La moraleja de la historia de George King? Solo porque no podamos predicar no significa que Dios no pueda usarnos a todos. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
23 de Julio – El cuadrilátero adventista: un plan para la misión – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5:23.
La visión bíblica de los seres humanos se interesa en su salud total. La Escritura no solo se preocupa por la vida espiritual de la gente, sino también por su vida mental y física. De al í los aspectos de sanidad y de enseñanza del ministerio de Jesús. El corolario misionológico de esa teología lleva a un programa que no solo toca la naturaleza espiritual de la gente, sino también trata de satisfacer sus necesidades mentales y físicas. Como resultado, finalmente se forma lo que me gustaría llamar el cuadrilátero misionológico adventista. El cuadrilátero nació en Battle Creek, donde la iglesia estableció su ministerio de las publicaciones, a comienzos de la década de 1850; la estructura por asociaciones, en 1861; su primera institución médica, en 1866; y la primera institución educativa, en 1872. Los dirigentes adventistas quizá no hayan sido completamente conscientes de lo que hacían en ese momento, pero esas instituciones brindaron un enfoque a la misión que satisfacía las necesidades de la persona íntegra. Así, proveyó un modelo para la misión. Con eso en mente, no deberíamos considerar como casual el hecho de que los adventistas exportaran el cuadrilátero a California, el primer campo misionero de “ultramar” de la iglesia. Las cosas tomaron un rumbo más formal cuando, en febrero de 1873, los 238 creyentes de 7 iglesias organizaron la Asociación de California. El próximo paso tuvo lugar en 1874 y 1875, con la publicación de Signs of the Times [Señales de los tiempos] y la formación de la Pacific Seventh-day Adventist Publishing Association (Pacific Press, en la actualidad), al norte del Estado. Finalmente, establecieron en 1882 lo que legó a ser el Healdsburg Colege y, finalmente, el Pacific Union Colege. La misión europea siguió el mismo modelo durante las décadas de 1870 y de 1880. A comienzos de la década de 1890, el cuadrilátero se difundió alrededor del mundo, a medida que el adventismo del séptimo día trataba de mejorar la vida de las personas en todo sentido. Dios tiene un mensaje para la gente de la Tierra. Y ese mensaje no es meramente teológico: abarca una vida más sana, pensamientos mejores y responsabilidad social. Te agradecemos, Señor, por el mensaje equilibrado y la misión equilibrada. Ayúdame a vivir una vida equilibrada hoy mismo. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
24 de Julio – ¿Cuál es la autoridad de la Asociación General? -1 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
¿Con qué autoridad haces estas cosas, y quién te dio autoridad para hacer estas cosas? Marcos 11:28.
¿Con qué autoridad? Una buena pregunta que debemos hacernos y considerar detalladamente, no solo en relación con Cristo, sino también en relación con su iglesia en la Tierra. En la década de 1860, no todos estaban felices con la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, recientemente conformada. Los objetores más activos fueron el primer presidente y el secretario de la Asociación de Iowa, recientemente organizada: B. F. Snook y W. H. Brinkerhoff. El os se oponían a una fuerte organización eclesiástica, y dirigieron una campaña de críticas y de descontento en contra del liderazgo general de la iglesia, especialmente contra Jaime y Elena de White. En julio de 1865, en las elecciones de autoridades, se reemplazó a Snook por George I. Butler. Más tarde, Snook y Brinkerhoff abandonaron la iglesia, llevándose consigo a algunos de los miembros, para formar el Marion Party [Grupo Marion]. A diferencia de la mayoría de las ramificaciones del adventismo del séptimo día, el Marion Party no desapareció. Hoy lo conocemos como la Iglesia de Dios (del Séptimo Día). Si bien no todos estaban contentos con la organización de 1861/1863, esta parece haber cumplido con su finalidad durante los años posteriores al establecimiento del sistema. La rebelión de Marion sería el último cisma importante en la iglesia, hasta comienzos del siglo XX. Diez años después de la fundación de la Asociación General, Jaime White continuaba alabando los resultados de la organización. “Cuando consideramos el pequeño comienzo, y cuán oscura comenzó esta obra, la rapidez y la firmeza de su crecimiento, la perfección y la eficacia de nuestra organización, la gran obra ya se ha cumplido [. .]. Al contemplar todas estas cosas, y ver cómo Dios nos ha prosperado, los que estamos relacionados con esta obra podemos decir: ‘¡Mirad lo que ha hecho Dios!’ ” No obstante, a pesar de los elogios, no todo estaba bien. Existían tensiones en el ámbito adventista en cuanto a la naturaleza y el alcance de la autoridad de la Asociación General, especialmente en relación con las asociaciones de los Estados. Esas tensiones llegaron a un punto crítico en 1873. Y no han desaparecido después de más de 130 años. Por lo tanto, nos corresponde dar un vistazo al tema en la historia adventista. Gracias, Señor, por la voluntad que nos das para servir, por la cabeza para pensar y por el corazón para ser compasivos. Ayúdanos a usarlos en forma plena, al relacionarnos contigo y con la iglesia. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
25 de Julio – ¿Cuál es la autoridad de la Asociación General? -2 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad. Lucas 9:1.
Ningún cristiano que cree en la Biblia duda del hecho de que Cristo haya dado autoridad a sus doce discípulos. Pero, tenemos un poco más de dificultad con los problemas de autoridad en nuestros días. Las tensiones sobre el tema en el adventismo se hicieron evidentes en 1873, cuando Jaime White enfrentó el problema sin rodeos. Primero, presentó sus convicciones positivas. Si bien señaló la certeza de que “sin vacilaciones, expresamos nuestra firme convicción de que la organización nuestra fue por la providencia directa de Dios” y que la “mano guiadora” de Dios podía verse al guiarlos a una organización que después de un “lapso de más de diez años no ha revelado defectos que hayan demandado cambios”, White también proclamó una nota defensiva, al analizar el rol de la Asociación General. En especial, escribió que es “simplemente un insulto a nuestro sistema de organización” el permitir que el presidente (George I. Butler) y otros miembros de la Comisión Ejecutiva de la Asociación General hagan todo el trabajo en las reuniones campestres por Estado, y que luego “no muestren el respeto debido por su posición y opinión en la importante ocupación de las asociaciones de los Estados”. De ese modo, White observó que “nuestra Asociación General es la mayor autoridad terrenal entre nuestro pueblo, y está proyectada para encargarse de toda la obra en este y en todos los demás países”. De modo que “se espera que los oficiales de las asociaciones de nuestros Estados y también los de nuestras instituciones [. .] respeten a la Comisión de la Asociación General como los hombres asignados para encargarse de la supervisión general de la causa en todas sus ramas e intereses”. White prosiguió, diciendo que los representantes de la Asociación General debían estar presentes en cada convocación administrativa de las asociaciones de los Estados. Advirtió a sus lectores que pasar por alto la función propia de los dirigentes de la Asociación General “es un insulto a los tratos providenciales de Dios con nosotros, y un pecado de magnitud no pequeña”. Deberíamos tener en cuenta que Jaime White expresó bastante, al afirmar que la “Asociación General es la mayor autoridad terrenal” en el adventismo, reflejando las creencias anteriores de su esposa. Ahora, nosotros sabemos que el contexto inmediato de esa declaración se relaciona con las asociaciones locales. Pero ¿cuáles son las implicaciones para la vida de la iglesia, e incluso para mi vida personal? La pregunta más importante para cada uno de nosotros es: ¿Cómo debería relacionarme con mi iglesia? Ese es un asunto especialmente importante, porque Dios es una Deidad de orden, y no de confusión. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
26 de Julio – ¿Cuál es la autoridad de la Asociación General? -3 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Cristo es cabeza de la iglesia. Efesios 5:23.
Las aclaraciones a menudo surgen de un intercambio de opiniones. Indudablemente, ocurrió eso cuando la iglesia luchaba con el problema de la autoridad de la Asociación General. Posiblemente siguiendo el ejemplo de las declaraciones de Jaime White sobre el tema, George I. Butler, presidente de la Asociación General desde 1871, también decidió escribir sobre el poder del presidente de la Asociación General. “Nunca hubo ningún gran movimiento en este mundo sin un dirigente; y en la misma naturaleza de las cosas tampoco”, afirmó en su discurso sobre liderazgo en el Congreso de la Asociación General de noviembre de 1873. Si bien Cristo es la cabeza de la iglesia, razonó, no es “poca cosa” entorpecer a una persona cuando Dios la ha llamado para el liderazgo de su causa. Butler no tenía ninguna duda de que Jaime White había desempeñado un papel similar al de Moisés, y que en todos los asuntos de conveniencia en la causa adventista era correcto “dar la preferencia a su opinión [de White]”. Si bien Butler, aparentemente, estaba escribiendo para apoyar a Jaime White como el verdadero líder de la Iglesia Adventista, indudablemente, al mismo tiempo estaba tratando de fortalecer su propia postura. En respuesta, los delegados al Congreso de la Asociación General resolvieron “que avalamos plenamente la postura tomada en el documento leído por el pastor Butler sobre Liderazgo. Y expresamos nuestra firme convicción de que nuestra incapacidad para apreciar la mano guiadora de Dios en la selección de sus instrumentos para llevar a cabo esta obra ha dado lugar a graves daños a la prosperidad de la causa, y a nuestra propia pérdida espiritual”. La resolución concluía con un compromiso por parte de los delegados a “fielmente [. .] considerar” los principios que Butler había enunciado. Las exageradas afirmaciones vertidas por Butler en cuanto al liderazgo individual incomodaron visiblemente a los White, no solo porque Butler les asignó una función similar a la de Moisés, sino también porque veían peligros en la glorificación de las autoridades humanas. Jaime sintió que tenía que enfrentar sus demandas públicamente, en la Signs y en la Review. No dejó ninguna duda en la mente de nadie respecto de que Cristo es la cabeza de la iglesia, y que nunca designó a un discípulo en particular para dirigir los asuntos de su iglesia. Señor, como miembros y líderes de tu iglesia, ayúdanos a nunca perder de vista a Cristo, que es quien manda, en última instancia. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
27 de Julio – ¿Cuál es la autoridad de la Asociación General? -4 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo. Efesios 1:22, 23.
Es fácil tener una opinión muy elevada o muy baja de los líderes de la iglesia. Ayer vimos que Butler pecó por exceso. Elena de White se sumó a su esposo en contra de la perspectiva de Butler. Al afirmar que él, en defensa de su estilo de liderazgo independiente y de sus modales bastante prepotentes, había elaborado sus ideas de conducción para su “propio beneficio”, pasó a negar la validez del principio de liderazgo de un solo hombre. Por otro lado, si bien rechazaba la autoridad de una sola persona como líder, defendió la prerrogativa de la Asociación General como corporación. Usted “parecía no tener un verdadero sentido del poder que Dios ha dado a la iglesia en la voz de la Asociación General [. .]. Cuando este poder que Dios ha colocado en la iglesia es acreditado a un hombre y a él se lo inviste con la autoridad de ser criterio para otras mentes, entonces se cambia el verdadero orden bíblico [. .]. Su posición acerca del liderazgo es correcta, si usted concede a la suprema autoridad organizada en la iglesia lo que le ha otorgado a un hombre. Dios nunca planeó que su obra llevara el selo de la mente de un hombre ni el juicio de un individuo” ( TI 3: 540, 541). Al reconocer que por necesidad Jaime tuvo que liderar durante los primeros días de la iglesia, Elena prosiguió, diciendo que una vez que los adventistas hubieron establecido una organización, “entonces era el momento apropiado para que mi esposo dejara de llevar por más tiempo las responsabilidades y las cargas pesadas” ( TI 3:549). En un foleto con su carta a Butler, Jaime adjuntó una sección sobre liderazgo, en la cual señaló que “nunca había profesado ser un líder en ningún otro sentido que el que hace que todos los pastores de Cristo sean líderes”. Así, Jaime y Elena de White se pusieron firmemente a favor de la autoridad de la Asociación General como un cuerpo, y en contra de la autoridad individualista propuesta por Butler. La mayoría de los adventistas del séptimo día modernos no prestan mucha importancia a la cuestión de la autoridad eclesiástica. Simplemente, hablamos sobre lo que nos gusta o de lo que no nos importa en el liderazgo. Pero, este tema es de vital importancia en la Biblia y en nuestra historia. Hacemos bien en dar una mirada a lo que es la autoridad eclesiástica, y a cómo debería impactar en nuestra vida. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
28 de Julio – ¿Cuál es la autoridad de la Asociación General? -5 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo. Efesios 4:15.
A veces, aprendemos recién después de haber sido derribados casi por completo. Así fue con el presidente de la Asociación General George I. Butler. Como los esposos White, a quienes respetaba mucho, se opusieron a su idea de liderazgo individualista, se arrepintió de sus actos, renunció a la presidencia, compró y quemó todos los ejemplares posibles de su foleto Leadership [Liderazgo] (unos 960), y en el Congreso de la Asociación General de 1875 propuso un voto para revocar la ratificación de sus ideas de liderazgo. Pero, en vez de apresurarse a votar un tema tan importante, la asamblea nombró una comisión para estudiar el asunto. El congreso de 1877, que se guio por el informe de la comisión, votó rescindir la aprobación de todas las partes del foleto Leadership de Butler que enseñara “que el liderazgo del cuerpo es confinado a un solo hombre”. La asamblea de 1877, además, votó que “la máxima autoridad bajo la potestad de Dios entre los adventistas del séptimo día se encuentra en la voluntad del cuerpo de ese pueblo, según lo expresado en las decisiones de la Asociación General cuando actúa dentro de su jurisdicción debida; y que todos sin excepción deberían someterse a esas decisiones, a menos que puedan demostrar que están reñidas con la Palabra de Dios y los derechos de la conciencia individual”. De modo que, en 1877, Butler y Jaime White, que se alternaron en el ejercicio de la presidencia entre 1869 y 1888 (White, 1869-1871, 1874-1880; Butler, 1871-1874, 1880-1888), concordaban visiblemente en cuanto a la autoridad de la Asociación General como un organismo. Lamentable, aunque inevitablemente, la delegación de la Asociación General proveniente de las asociaciones locales se reunía apenas unas pocas semanas por año. Eso, naturalmente, hizo que los adventistas acudieran al presidente de la Asociación General y a los miembros de su pequeña comisión ejecutiva en busca de liderazgo. Eso era especialmente cierto cuando personas enérgicas como Butler y White ejercían la presidencia. Ambos hombres tenían la tendencia a asumir demasiada autoridad en sus manos y, de ese modo, más en la práctica que en teoría, se inclinaban hacia el estilo de liderazgo de una persona, mencionado por Butler. Encontramos una lección importante aquí, que nos afecta a todos, ya sea que nuestro liderazgo resida en la sede de la Asociación, en la iglesia local o incluso en la familia. No importa lo que creamos en nuestra mente sobre el liderazgo, casi todos nos vemos tentados a “tomar el control”. Ayúdanos, Padre, al ocuparnos de nuestras inclinaciones naturales. Haznos mejores  líderes. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
29 de Julio – ¿Cuál es la autoridad de la Asociación General? -6 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Apocalipsis 2:29.
Algunos, simplemente, tenemos problemas para escuchar. Butler, el presidente de la Asociación General, pareciera que tenía esa afección. Repetidas veces Elena de White aconsejó, tanto a él como a su esposo, sobre los peligros de su estilo de liderazgo de una sola persona. La frustración de el a con Butler llegó a un punto crítico cerca de la fecha del Congreso de la Asociación General de 1888. Poco después de las reuniones, escribió que “el pastor Butler [. .] ha estado en el cargo tres años demasiado largos, y ahora toda la humildad y el recato mental se han apartado de él. Piensa que su cargo le da un poder tal que su voz es infalible” ( Carta 82, 1888). Al mirar atrás, después de otros tres años, el a declaró: “Espero que nuestro pueblo nunca reciba ni el más mínimo incentivo para una confianza tan maravilosa en un hombre tan finito y equivocado como el pastor Butler, porque los pastores no son como Dios, y se ha depositado demasiada confianza sobre el pastor Butler en el pasado [. .]. Debido a que los hombres han sido alentados a acudir a un hombre a que piense por el os, a que sea su conciencia, ahora son tan ineficientes e incapaces de permanecer en su puesto del deber como fieles centinelas para Dios” ( Carta 13, 1891). Fue más fácil, para Butler, refinar verbalmente sus ideas sobre la teoría del liderazgo eclesiástico de los “grandes hombres” que dejar de practicarlas en la realidad. Dada la naturaleza humana, ese es un problema perenne, con el que han seguido luchando a través del tiempo quienes ocupan puestos de liderazgo. Ese hecho lamentable de la vida también llevó a Elena de White a hacer algunas declaraciones en cuanto a la autoridad de la Asociación General en la década de 1890. Varias veces sacó el tema durante la década. En 1891, por ejemplo, escribió que “me vi obligada a asumir la postura de que esa no era la voz de Dios en la administración y las decisiones de la Asociación General. Se idearían métodos y planes que Dios no sancionó, y no obstante, el pastor Olsen [presidente de la Asociación General de 1888 a 1897] hizo pensar que las decisiones de la Asociación General eran la voz de Dios. Muchas de las posturas adoptadas, que salen como la voz de la Asociación General, ha sido la voz de uno, dos o tres hombres que estaban confundiendo a la Asociación” ( Manuscrito 33, 1891). Es difícil prestar oídos, si no tenemos unos que “funcionen”. Quizá tendamos a criticar a los administradores que Elena de White tuvo que confrontar; pero, en el proceso, recordemos nuestra falta de oídos en tantas cosas que el Espíritu está tratando de decirnos personalmente. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
30 de Julio – ¿Cuál es la autoridad de la Asociación General? -7 – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a el os; porque el os velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta. Hebreos 13:17.
¿Cuál es su autoridad ideal? Ayer escuchamos que Elena de White se quejaba del estilo de administración de la Asociación General cuando en realidad esta representaba solo la autoridad del presidente. Cinco años después, el a comentó que “el carácter sagrado de la causa de Dios ya no se cuenta en el centro de la obra. La voz de Battle Creek, que ha sido considerada como autoridad para aconsejar cómo debería hacerse la obra, ya no es la voz de Dios” ( Carta 4, 1896). Un análisis cuidadoso de estas declaraciones indica que se refieren a acusaciones vinculadas a cuando la Asociación General no actuaba como cuerpo representativo; cuando su autoridad para tomar decisiones estaba centralizada en una sola persona o en pocas; o cuando la Asociación General no había estado siguiendo principios sólidos. Esa conclusión se alinea con las declaraciones de Elena de White a través del tiempo. De hecho, el a habló específicamente y al punto, en un manuscrito leído frente a los delegados al Congreso de la Asociación General de 1909, en el que el a respondía a las actividades cismáticas de A. T. Jones, que estaba trabajando para destruir la autoridad de la Asociación General, en un intento por volver a las formas congregacionales de gobierno de la iglesia. “A veces”, declaró a los delegados, “cuando un pequeño grupo de hombres al cual ha sido confiada la dirección general de la obra ha tratado, en el nombre de la Asociación General, de llevar a cabo planes imprudentes y de restringir la obra de Dios, he dicho que ya no podía considerar la voz de la Asociación General, representada por estos pocos hombres, como la voz de Dios. Pero esto no es decir que las decisiones de una Asociación General, compuesta por una asamblea de representantes debidamente nombrados de todas partes del campo, no deban respetarse. Dios ordenó que los representantes de su iglesia de todas partes de la Tierra, cuando están congregados en la Asociación General, tengan autoridad. El error que algunos corren el peligro de cometer consiste en dar al parecer y criterio de un hombre, o de un pequeño grupo de hombres, la plena medida de autoridad e influencia que Dios puso en su iglesia, en el criterio y la voz de la Asociación General, convocada para hacer planes en favor de la prosperidad y el progreso de su obra” ( OE  505). En el consejo de muchos está la sabiduría; y deberíamos agregar que el equilibrio del consejo de aquel os de diversas perspectivas y regiones geográficas también conduce a decisiones bien planificadas. Las decisiones de una iglesia mundial tienen protecciones inherentes, no disponibles para individuos y congregaciones. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)
31 de Julio – La autoridad de la iglesia vista en retrospectiva – Meditación Matinal 2014 (Ligado na Videira)
Te daré las llaves del reino de Dios. Si tú juzgas a alguien aquí en la tierra, Dios ya lo habrá juzgado en el cielo. A quien perdones aquí en la tierra, Dios también lo habrá perdonado en el cielo. Mateo 16:19, NASB.
Esas fueron las palabras de Cristo al establecer su iglesia en la Tierra. Pero, la gente las ha traducido e interpretado de varias formas. La versión Reina-Valera de 1960, por ejemplo, lo traduce así: “Todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos”, lo que hace que parezca que el Cielo ratifica todo lo que la iglesia decide aquí, en la Tierra. La Nueva Versión Internacional lleva esa línea de pensamiento aún más lejos, al traducir el pasaje de esta forma: “Todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”. Esas interpretaciones eluden lo que Jesús estaba expresando realmente. El tiempo verbal en griego indica claramente que deberíamos traducir el verbo como “habrá sido atado”. Por lo tanto, Jesús está diciendo que “es la iglesia en la Tierra la que lleva a cabo las decisiones del Cielo, no el Cielo el que ratifica la decisión de la iglesia”. Esa no es una diferencia sutil. Y las dos traducciones han levado a dos creencias diferentes sobre la autoridad eclesiástica en la historia de la iglesia. El Comentario bíblico adventista  lee el texto correctamente, al señalar que “si se amplía el significado de los verbos ‘atar’ y ‘desatar’ hasta abarcar la autoridad de dictar lo que los miembros de la iglesia pueden creer, y lo que pueden hacer en asuntos de fe y de práctica, se le da un sentido más abarcador del que Cristo quiso darles, y que el que los discípulos pudieron entender en esa ocasión. Dios no sanciona esa pretensión. “Los representantes de Cristo en la Tierra tienen el derecho y la responsabilidad de atar todo lo que ya ha sido atado en el Cielo, y de desatar todo lo que ya ha sido desatado en el Cielo; es decir, de exigir o de prohibir aquel o que la Inspiración revela con claridad. Ir más al á de esto es poner la autoridad humana en lugar de la autoridad de Cristo [. .] tendencia que Dios no puede tolerar en aquel os que han sido designados como supervisores de los ciudadanos del Reino de los cielos en la Tierra”. Hemos dedicado bastantes días a meditar en la autoridad de la iglesia porque es un tema bíblico importante que nos afecta a todos, y porque la mayoría le damos muy poca importancia. En vez de, simplemente, aceptar o rechazar la autoridad de la iglesia, necesitamos comprender su base teológica, sus limitaciones y su propósito. Podemos estar agradecidos de que, como cristianos, no estamos solos. Pertenecemos a una iglesia que sirve de guía en el marco de la Biblia. La autoridad eclesiástica equilibrada es una cosa más por la que podemos alabar a Dios. (Veja Comentário da Lição da Escola Sabatina – Ligado na Videira. Clique aqui)