A Menos Que Olvidemos – George Knight – Meditación Matinal/Devoción Matutina abril 2014 – Lecturas Devocionales

1º de abril – Y ¿qué sucede con la muerte? -2 – Meditación Matinal 2014
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6:23.
Dadas las luchas que la joven Elena tenía con las enseñanzas tradicionales sobre el infierno, no es de extrañar que en sus años de madurez escribiera: “Es incalculable, para el espíritu humano, el daño que ha producido la herejía de los tormentos eternos. La religión de la Biblia, llena de amor y de bondad, y que abunda en compasión, resulta empañada por la superstición y revestida de terror [. .]. Las ideas espantosas que respecto de Dios han sido propagadas por el mundo desde el púlpito han hecho miles, y hasta milones, de escépticos e incrédulos”. Siguió indicando que la enseñanza tradicional formaba parte de las enseñanzas babilónicas, o confusas, de la iglesia, que mezclaba la teoría humana con la verdad de Dios ( CS 526). Tengo que admitir que también a mí me han preocupado las mismas cuestiones. Tanto es así que en 1997 escribí un artículo para la Signs of the Times [Señales de los tiempos] titulado: “The Infinite Hitler” [El Hitler infinito]. La idea básica era que si la enseñanza tradicional de la iglesia fuese cierta, Hitler y Stalin pasarían por tipos muy agradables. Al fin y al cabo, sus víctimas finalmente murieron, mientras que Dios podría “asar” a las suyas, en agonía consciente, a lo largo de las edades sin fin de la eternidad. Otros debieron haber visto la lógica del artículo, ya que este recibió el Premio al Mérito de la Associated Church Press, en junio de 1998. Por supuesto, yo sabía que muchos otros concordaban conmigo, ya que había citado a personalidades evangélicas como John R. W. Stott, Clark Pinnock y otros, que han rechazado la visión tradicional, a favor de la bíblica. Pero ¿cuál es la visión bíblica? Y ¿cómo llegaron a el a los adventistas? Comenzaremos a examinar esas preguntas mañana. Pero primero, es importante reconocer que la cuestión básica reside en si los seres humanos nacen con inmortalidad. La filosofía griega sostiene que sí, pero la Biblia, si bien admite que Dios la tiene (1 Tim. 6:16), declara que los únicos seres humanos que recibirán la vida inmortal son aquel os que creen en Jesús; y que no la obtendrán hasta la segunda venida de Jesús (1 Cor. 15:51-55). Ahora bien, la inmortalidad significa “no sujeto a la muerte”. De modo que, si los impíos la poseen, por definición vivirán en cierta forma a lo largo de la eternidad; pero, si no la poseen, deben morir, como menciona Romanos 6:23 con tanta claridad. No existen otras opciones. Señor, estamos agradecidos porque has dispuesto el don de la inmortalidad para quienes creen en Jesús. E igualmente agradecidos porque el pecado y los pecadores no son inmortales. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
2 de abril – Y ¿qué sucede con la muerte? -3 – Meditación Matinal 2014
Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis. Génesis 3:4.
Dos corrientes trajeron la verdad bíblica acerca de la muerte y el infierno al adventismo sabatario. George Storrs, a quien conocimos anteriormente como autor principal del movimiento del séptimo mes, alentaba una de el as. En 1837, se había encontrado con un libro de Henry Grew que hablaba del destino final de los impíos. Grew abogaba por la “extinción total del ser, y la no preservación perpetua en el pecado y el sufrimiento”. Hasta ese momento, Storrs nunca había dudado de que la gente poseyera alma inmortal. Pero, la obra de Grew lo llevó a un estudio minucioso de la Biblia sobre el tema. Como resultado, Storrs “concluyó que el hombre no tiene inmortalidad por creación o nacimiento. Y que ‘Dios destruirá a todos los impíos’; los exterminará por completo”. Había llegado a creer en lo que los teólogos llaman “condicionalismo” (es decir, la gente recibe la inmortalidad solo por medio de la condición de la fe en Cristo) y en el “aniquilacionismo” (la destrucción final y eterna de los impíos, y no preservarlos vivos en los fuegos del infierno por las edades sin fin). La enseñanza de esas doctrinas hizo entrar en conflicto a Storrs con la organización metodista, y contribuyó a su renuncia como pastor en 1840. Storrs expuso sus puntos de vista en libros como An Inquiry: Are the Souls of the Wicked Immortal? In Six Sermons [Una pregunta: Las almas de los impíos ¿son inmortales? En seis sermones] (1842). Razonaba que la proclamación del diablo a Eva en el jardín del Edén: “No moriréis” era la mayor mentira de todas. Para 1842, Storrs se había convertido en mil erita mediante el ministerio de Carlos Fitch. Desdichadamente, todos los líderes mil eritas, salvo Fitch, reaccionaron vigorosamente ante las posturas de Storrs. El 25 de enero de 1844, Fitch le escribió acerca de sus convicciones: “Como hace tiempo usted ha estado luchando a solas las batalas del Señor, sobre el tema del estado de los muertos y del destino final de los impíos, escribo esto para decirle que finalmente, después de mucha meditación y oración, y de una plena convicción de deber para con Dios, estoy preparado para ponerme de parte suya. Estoy totalmente convertido a la verdad bíblica de que ‘los muertos nada saben’ ”. Como no quería esconder su “luz [. .] debajo de un almud”, pronto Fitch predicó en su congregación dos sermones sobre el tema, a fines de enero. “Han producido un gran escándalo”, le escribió a Storrs. “Muchos pensaron que yo tenía un demonio antes, pero ahora se sienten seguros de esto. Pero, ya no tengo más derecho, mi hermano, de avergonzarme de la verdad de Dios sobre este tema que de cualquier otro”. Fitch, como hemos visto antes, era un hombre dispuesto a defender sus convicciones una vez que estaba seguro de la enseñanza bíblica. Ojalá podamos emular su espíritu. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
3 de abril – Y ¿qué sucede con la muerte? -4 – Meditación Matinal 2014
¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de que hablas? Pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir esto. Hechos 17:19, 20.
Si el interlocutor ateniense tenía deseos de aprender más acerca de la nueva doctrina que el apóstol enseñaba, sin duda no puede decirse lo mismo de los dirigentes mil eritas con relación a la interpretación de Storrs sobre el estado de los muertos. El 7 de mayo de 1844, Miler publicó una carta en la que negaba “cualquier conexión, asociación o simpatía con las visiones del hermano Storrs sobre el estado intermedio y el fin de los impíos”. En abril, Josías Litch llegó al extremo de comenzar a publicar una revista titulada The Anti Annihilationist [El antianiquilacionista]. La estrategia mil erita, en general, era alejarse del tema. Jesús vendría en pocas semanas, y entonces todos sabrían la verdad sobre el asunto. Esas declaraciones, por supuesto, no hicieron mucho para silenciar a Storrs y a sus colegas. Y su agitación dio frutos. En los años subsiguientes, las dos confesiones más numerosas que salieron del milerismo –los adventistas cristianos y los adventistas del séptimo día– adoptarían el condicionalismo y el aniquilacionismo. Si la enseñanza de Storrs fue un camino por el cual entró el condicionalismo en el adventismo, la Conexión Cristiana fue el otro. Elías Smith, uno de los fundadores de la Conexión Cristiana, había aceptado la enseñanza a principios de ese siglo. Y muchos conexionistas, en su deseo de restaurar todas las enseñanzas bíblicas perdidas, enfatizaban el condicionalismo y el aniquilacionismo. Eso influyó en Jaime White y en José Bates, quienes habían sido miembros de la Conexión. La postura de la Conexión sobre el tema también influyó en la joven Elena Harmon después de que su madre la aceptara en la Iglesia de la Conexión Cristiana de la cal e Casco, en Portland, Maine. Después de oír a su madre hablar del tema con una amiga, lo investigó en la Biblia y lo aceptó. Esos súbitos descubrimientos constituyeron un gran alivio para su mente y su corazón. No solo disiparon sus dudas acerca del amor y la justicia de Dios, sino también la ayudaron a comprender la razón de la resurrección. Al fin y al cabo, según dijo el a: “Si al morir el hombre, su alma entraba en el gozo de la eterna felicidad o caía en la eterna desdicha, ¿de qué servía la resurrección del pobre cuerpo reducido a polvo?” ( NB 55). Por lo tanto, los tres fundadores del adventismo sabatario fueron condicionalistas desde la fundación misma del movimiento. Gracias, Señor, por tus grandes promesas y por las creencias que tienen un sentido consistente y esencial. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
4 de abril – Las doctrinas pilares – Meditación Matinal 2014
Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina. 2 Timoteo 4:2, 3.
A principios de 1848, mediante el estudio extensivo e intensivo, los dirigentes adventistas sabatarios habían llegado a un acuerdo básico en al menos cuatro puntos de doctrina: 1. El regreso personal, visible y premilenial de Jesús. 2. La purificación del Santuario celestial, donde el ministerio de Cristo en el segundo compartimento había comenzado en octubre de 1844: el comienzo del Día de la Expiación antitípico. 3. La obligación de guardar el día de reposo sabático y su función en el Gran Conflicto del tiempo del fin, profetizado en Apocalipsis 12 al 14. 4. La inmortalidad no es una cualidad humana inherente, sino algo que la gente recibe solo mediante la fe en Cristo. Los adventistas sabatarios, y posteriormente adventistas del séptimo día, llegaron a considerar esas enseñanzas como doctrinas “prominentes”, o “pilares”. Juntos, iniciaron esta rama del adventismo no solo a partir de otros mil eritas, sino de los cristianos en general. Esos cuatro distintivos estaban en el corazón del adventismo sabatario en desarrolo, y los definían como un pueblo único. Las llamadas “doctrinas pilares” formaron el núcleo no negociable de la teología del Movimiento. El lector cuidadoso quizá se pregunte cómo es que no incluí la doctrina de los dones espirituales en relación con Elena de White en la lista anterior. Si bien esa es una perspectiva adventista única, en realidad, como veremos, no recibió intentos de formación doctrinal hasta las décadas de 1850 y 1860. Más al á de eso, Elena de White misma no consideraba que esa enseñanza fuese uno de los pilares. Los sabatarios, por supuesto, compartían muchas creencias con otros cristianos, como la salvación por gracia, mediante la fe en el sacrificio de Jesús, y la eficacia de la oración. Pero, su enseñanza en los primeros años, al igual que su himnario, se centraba en las diferencias con otros cristianos, y no en las semejanzas. Ese descuido, con el tiempo, ocasionaría muchos problemas teológicos, que tendrían que enfrentar en la década de 1880. Pero, analizaremos ese tema después. Por ahora, podemos estar agradecidos por la claridad con la que los fundadores del adventismo del séptimo día hicieron su tarea teológica. La buena noticia es que su sistema de creencias tiene sentido. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
5 de abril – Vivir al límite financieramente – Meditación Matinal 2014
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. Romanos 12:1.
Es más fácil ser un sacrificio muerto que uno vivo. Al menos, al morir el sacrificio se termina, pero en vida sigue y sigue. Así ocurrió con los fundadores del adventismo. Bates, como vimos antes, había tenido una cantidad razonable de riquezas. Pero, al haberlo entregado todo al milerismo, salvo su casa, pasó el resto de su vida en el delgado límite de la realidad financiera. Pero, no era el único. En abril de 1848, Jaime White pudo escribir, de él y de Elena, que “todo lo que tenemos, incluyendo vestimenta, ropa de cama y muebles para el hogar, está en un baúl de un metro, y está lleno hasta la mitad. No tenemos otra cosa que hacer más que servir a Dios, e ir donde Dios nos abra el camino”. Pero, viajar no siempre era fácil en aquel os días, especialmente si una persona estaba en la ruina. Bates, por ejemplo, a comienzos de 1849, se sintió muy impresionado en cuanto a que era su deber predicar el mensaje en Vermont. Como no tenía dinero, decidió caminar desde el sur de Massachusetts. Sin embargo, él no era el único convencido en cuanto a ese viaje misionero. Sarah, la hermana de Elena de White, sintió la impresión de que debía ayudarlo; solicitó un adelanto de sueldo de su empleador y trabajó por 1,25 dólares por semana como contratada, para pagar el viaje de él. Pero, el viaje fue fructífero. Jaime White escribió que Bates “tuvo muchas dificultades, pero Dios estuvo con él y se hizo mucho bien. Encontró o dejó un buen número en el día de reposo”. Para quienes vivimos en tiempos más prósperos, es difícil entender las privaciones por las que atravesaron los primeros adventistas para llevar a cabo su misión. Más adelante, Jaime White comentó que “los pocos que enseñaban la verdad viajaban a pie, en vagones de segunda clase o en las cubiertas de los barcos de vapor, por falta de medios”. Esos viajes, comentó su esposa, los exponían al “humo del tabaco, y además teníamos que escuchar las maldiciones, y la conversación vulgar de la tripulación y de los pasajeros sin educación” (1 TI 77). De noche, a menudo dormían en el piso, sobre cajones o bolsas de granos, con la maleta como almohada, y se cubrían con el abrigo. En invierno, caminaban por la cubierta para entrar en calor. ¡Y nosotros creemos que llevamos una vida difícil; que hemos tenido una vida de sacrificios! Piensa una vez más. La mayoría no tenemos ni la más remota idea de los sacrificios necesarios para establecer nuestra iglesia. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
6 de abril – ¿Y en cuanto a poner fechas? -1 – Meditación Matinal 2014
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mateo 24:36.
A pesar de la claridad de las palabras de Jesús sobre el tema, y a pesar de la crisis milerita al tratar de establecer la fecha para la Segunda Venida, ha demostrado ser una tentación constante, para los adventistas, el determinar una fecha o acercarse lo más posible a una. Y debemos admitir que es una posibilidad emocionante. Pero, el inevitable fracaso tiene un efecto entumecedor en la iglesia y en sus miembros. Después del fracaso en la predicación de que Cristo regresaría en octubre de 1844, a los adventistas chasqueados simplemente les pareció natural seguir estableciendo fechas para ese acontecimiento, sobre la base de las diversas profecías. Por lo tanto, Guilermo Miler y Josías Litch llegaron a esperar que Jesús apareciera antes del fin del año judío de 1844 (es decir, en la primavera de 1845). H. H. Gross, Joseph Marsh y otros previeron fechas en 1846; y al pasar el año, Gross descubrió razones para esperar a Cristo en 1847. Los primeros adventistas sabatarios no eran inmunes a la fijación de fechas. En septiembre de 1845, Jaime White creía firmemente que Jesús llegaría el décimo día del séptimo mes judío, en octubre de aquel año. Esa es la razón por la que razonara públicamente que una pareja adventista que había anunciado su boda había caído en un “ardid del diablo”, y que había “negado su fe” en la Segunda Venida, porque “un paso así parecía contemplar años de vida en este mundo”. Sin embargo, “pocos días antes de que pasara la fecha”, recuerda Jaime, “yo estaba en Fairhaven y en Dartmouth, Massachusetts, con un mensaje sobre este tiempo. En ese entonces, Elena estaba con el grupo en Carver, Massachusetts, donde tuvo una visión de que nos chasquearíamos, y que los santos debían pasar por ‘el tiempo de angustia de Jacob’ en el futuro. Su visión de la angustia de Jacob era totalmente nueva para nosotros, como también para el a”. Esa experiencia, aparentemente, curó a Jaime White de especular sobre la fecha de la Segunda Venida. Pero, como veremos mañana, por cierto no detuvo a José Bates. ¡Poner fechas para la Segunda Venida! Indudablemente, parece natural para la mayoría de nosotros. Eso es lo que los discípulos desearon que Jesús hiciera en Mateo 24. Pero, él se negó. Y todavía se niega. Hay una lección importante aquí, que debemos aprender. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
7 de abril – ¿Y en cuanto a poner fechas? -2 – Meditación Matinal 2014
Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Mateo 24:42.
Jesús ¿está realmente seguro de eso? Seguro que debe haber alguna forma de determinar el tiempo; al menos, por parte de los que somos fieles adventistas. Al menos, eso pensaba José Bates en 1850. El paso del tiempo debió haberlo deprimido. Al fin y al cabo, habían pasado seis largos años desde el chasco mil erita. Sin duda, podría descubrir la fecha si trabajaba en el o lo suficiente. Y para 1850 Bates estaba muy seguro de haberlo logrado. En ese año, escribió que “las siete manchas de sangre en el altar de oro ante el Propiciatorio, creo plenamente que representan la duración de los procedimientos judiciales de los santos vivos en el Lugar Santo”. La mayoría ha escuchado hablar del muy válido principio de interpretación profética de día por año; pero, Bates tenía uno nuevo: el “principio de gota de sangre por año”. Al usar su “nueva luz”, Bates había llegado a la conclusión de que el Juicio Preadvenimiento duraría siete años, y concluiría en octubre de 1851, momento en que Cristo vendría. Dada su tal a en los círculos sabatarios, Bates pronto reunió partidarios para su nuevo proyecto. Pero, los esposos White lo resistirían vigorosamente. En noviembre de 1850, Elena declaró públicamente que “el Señor me mostró que el TIEMPO no había sido una prueba desde 1844, y que el tiempo nunca más volverá a ser una prueba” ( PT, noviembre de 1850). Luego, el 21 de julio de 1851, dado que aumentara el entusiasmo sobre el tema, escribió, en la Review and Herald, que “el Señor me ha mostrado que el mensaje del tercer ángel debe progresar y ser proclamado a los hijos dispersos de Dios, pero no debe depender de una fecha. Vi que algunos están creando una excitación falsa al predicar fijando fechas; pero el mensaje del tercer ángel es más poderoso de lo que puede serlo una fecha. Vi que este mensaje puede subsistir sobre su propio fundamento, y que no necesita ser reforzado con fechas; que irá adelante con gran poder, hará su obra y será abreviado en justicia” (PE 75). La iglesia actual necesita oír esas reflexiones. Al contemplar el adventismo, lo veo como un pueblo que se ha olvidado del poder de su mensaje. Todavía recuerdo que el vigor de la corriente del Apocalipsis me impactó, cuando llegué a entenderlo por primera vez hace casi cincuenta años. Los años no han disminuido ese poder. Una de las mayores necesidades del adventismo actual es recuperar su mensaje. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
8 de abril – ¿Y en cuanto a poner fechas? -3 – Meditación Matinal 2014
Después de mucho tiempo vino el señor de aquel os siervos, y arregló cuentas con el os. Mateo 25:19.
Ayer encontramos a José Bates luchando poderosamente contra la característica de “mucho tiempo” del sermón de Jesús en Mateo 24 y 25. Sobre la base del principio de una mancha de sangre por año, había determinado que Jesús regresaría en octubre de 1851. También, vimos que Elena de White desafió a Bates. Pero, el a no acabó con él. Escuchemos un poco más. “Vi”, escribió en la Review del 21 de julio de 1851, “que algunos estaban haciendo que todo se incline al tiempo de este próximo otoño; es decir, hacer sus cálculos con respecto a ese tiempo. Vi que esto no era correcto, por una razón: en vez de acudir a Dios diariamente para conocer su deber ACTUAL, miran hacia adelante, y hacen sus cálculos como si supiesen que la obra terminaría este otoño, sin averiguar su deber para con Dios diariamente”. Al mes siguiente, Jaime habló sin restricciones sobre Bates, afirmando que había estado en contra de su enseñanza desde el mismo comienzo, un año antes. Al referirse específicamente a la teoría de José, escribió que “algunos que han escrito así los tenemos en alta estima, y los amamos ‘fervientemente’ como hermanos, y sentimos que eso nos refrena de decir cualquier cosa que hiera sus sentimientos; sin embargo, no podemos dejar de dar algunas razones de por qué no recibimos el tiempo”. Entonces, presentó seis razones por las que creía que Bates estaba equivocado. La confrontación combinada por parte de los White, supuestamente, convenció a Bates (quien creía que Elena era profeta) de que se había equivocado con el tema del tiempo. Pronto, él y la mayoría de quienes lo habían seguido abandonaron el énfasis. Como resultado, Jaime pudo informar, a comienzos de septiembre, que el “tiempo de siete años” no fue un problema en su reciente viaje entre las iglesias. Pero, Elena observó en noviembre que algunos se habían aferrado a la expectativa del tiempo, y estaban muy “deprimidos y apesadumbrados”, confundidos y distraídos ( Carta 8, 1851). La crisis de las “siete manchas” hizo que Bates se curara de poner fechas. Después de eso, aunque consideraba que el fin estaba cerca, nunca más puso una fecha para la Segunda Venida. Es una lástima que algunos de sus seguidores espirituales no hayan entendido. La tentación de poner fechas, con su consecuente entusiasmo y posterior desilusión, todavía está entre nosotros. Es lamentable que haya tantos adventistas que todavía estén más interesados en el entusiasmo de la Segunda Venida que en el “deber ACTUAL”. No podemos esperar la bendición de Dios hasta que no invirtamos nuestras prioridades. Señor, ayúdanos a concentrarnos hoy en el “deber ACTUAL”. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
9 de abril – ¿Y en cuanto a poner fechas? -4 – Meditación Matinal 2014
Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Mateo 25:5.
La ocasión de la confrontación que Elena de White tuvo con Bates en 1851 no fue la primera vez en que la Sra. de White se opuso a la fijación de fechas. Ya en 1845, había advertido repetidamente a sus hermanos creyentes que el tiempo ya no era más una prueba, y que cada vez que pasara una fecha sugerida se debilitaría la fe de aquel os que habían puesto su esperanza en el o. Incluso, su primera visión insinuaba que la Ciudad podría estar “todavía muy lejos”. En respuesta a su postura sobre la fijación de fechas, algunos la acusaron “de acompañar al siervo malo que decía en su corazón: ‘Mi Señor tarda en venir’ ” ( PE 14, 15, 22). El a fue clara al decir que el mensaje del tercer ángel brindaba un fundamento más seguro para la fe que la fijación de fechas. Más al á de eso, en cuanto a establecer fechas, el a constantemente recalcaba a los sabatarios que se alejaran de la excitación y que se concentraran en su deber actual en la Tierra. Ese énfasis, como veremos, formaría la base para la creación de las instituciones adventistas, lo que podría llevar el adventismo del séptimo día hasta los extremos de la Tierra. Jesús parece ser claro sobre el tema de poner fechas, en Mateo 24. Por si eso no fuese suficiente, Elena de White enfatizó tenazmente los problemas asociados con esto. Sin embargo, los adventistas que ponían fechas siguieron y siguieron, en un intento desesperado de prolongar el entusiasmo. Recuerdo 1964. Muchos estaban totalmente seguros de que Jesús vendría ese año, porque la Biblia enseñaba que “como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre” (Luc. 17:26). Y Noé, ¿no había predicado su mensaje durante 120 años antes de que viniera el diluvio? ¡ Voilá! ¡Ahí está! Los adventistas habían estado predicando su mensaje durante 120 años, desde 1844. La “prueba” era contundente: Jesús regresaría en 1964; probablemente, el 22 de octubre. Y luego se presentó el año 2000, el comienzo del séptimo milenio; el milenio sabático o el descanso celestial. En todas partes la gente se entusiasmó con esto. Más o menos por ese año, un libro adventista, que fue éxito de ventas, entró en el mercado mostrando un reloj que indicaba que faltaban minutos apenas para la medianoche, “cuando venga el esposo”. Lo triste es que los adventistas están sobreexaltados escatológicamente, y desanimados en el “DEBER ACTUAL”. Desgraciadamente, han invertido el énfasis del mensaje de Jesús de Mateo 24 y 25. Ayúdanos, Señor, a desear alimento sólido, y no azúcar espiritual. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
10 de abril – La alternativa a poner fechas -1 – Meditación Matinal 2014
Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Mateo 25:21.
¡Mateo 24 y 25 es un extraño sermón! Encuentra a los discípulos preguntando a Cristo acerca de la destrucción del Templo y pidiendo una señal en cuanto a su regreso al final del tiempo. Francamente, la respuesta de Jesús debió haber sido frustrante. Por un lado, brindó una lista de “señales” que ocurrirían en cada época, como guerras, terremotos y hambrunas, y luego sigue diciendo que “aún no es el fin”; que “todo esto será principio de dolores” (Mat. 24:6, 8). Más al á de eso, Jesús mezcló acontecimientos relacionados con la destrucción de Jerusalén, en 70 d.C., y con la Segunda Venida. Y, como si eso no fuese suficiente, les dijo que nadie más que Dios conoce la hora del hecho (vers. 36). Jesús concluye su presentación sobre el pedido de una señal con la amonestación: “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor” (vers. 42). Bien podría haber dicho: “No se preocupen por el tiempo”. A esa altura del sermón, Jesús va más al á de las señales, hacia lo que más necesitaba decirles a sus discípulos, quienes deseaban que el fin ocurriese lo antes posible. Desde el versículo 43, Jesús expone cinco parábolas que avanzan progresivamente hacia lo que el os más necesitan escuchar, y no hacia lo que más quieren escuchar (es decir, cuán cercano está el fin). La primera parábola (vers. 43, 44) simplemente nos dice que velemos, porque no se sabe la hora de la Segunda Venida. En la segunda (vers. 45-51), enseña que tenemos deberes mientras velamos y esperamos; y que el tiempo durará más de lo esperado. La tercera (Mat. 25:1-13), continúa el tema de una Venida demorada, pero destaca la necesidad de prepararse para el acontecimiento. La cuarta parábola (vers. 14-30) enfatiza la forma en que debemos prepararnos: debemos desarrollar los talentos y utilizarlos fielmente. Y la parábola culminante –de las ovejas y los cabritos (vers. 31-46)– consigna explícitamente la naturaleza esencial de la obra de el os mientras esperan y velan. En otras palabras, Jesús aparta la discusión del entusiasmo por el tiempo y la acerca al “deber ACTUAL”. Juan Wesley, el fundador del Metodismo, captó la idea de Jesús. Cuando alguien le preguntó qué haría hoy si supiese con seguridad que Jesús vendría mañana, él respondió que haría exactamente lo que él había planeado. Señor, ayúdanos a entender que el estar preparado no es emoción, sino hacer la voluntad de Dios en forma responsable, mientras vivimos en este mundo. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
11 de abril – La alternativa a poner fechas -2 – Meditación Matinal 2014
De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Mateo 25:40.
¿Cómo ser un fiel adventista? Esa es la cuestión. Los discípulos, así como los primeros adventistas (y muchos de nuestra época, además), querían pasar su espera agitados emocionalmente. Pero, Jesús trató de encauzar su atención al terreno, más real, de vivir como cristiano en el mundo diario. Ayer cerramos con la parábola de las ovejas y los cabritos, de Mateo 25:31 al 46. Elena de White captó el significado que Jesús quiso enseñar, al escribir: “Cuando las naciones estén reunidas delante de él, habrá tan solo dos clases; y su destino eterno quedará determinado por lo que hayan hecho o dejado de hacer por él en la persona de los pobres y sufrientes [. .]. Aquel os a quienes Cristo elogia en el Juicio pueden haber sabido poco de teología, pero albergaron sus principios. Por medio de la influencia del Espíritu divino, fueron una bendición para quienes los rodeaban. Aun entre los paganos hay quienes han abrigado el espíritu de bondad; antes de que las palabras de vida cayesen en sus oídos, manifestaron amistad para con los misioneros, hasta el punto de servirlos con peligro de su propia vida. Entre los paganos hay quienes adoran a Dios ignorantemente; quienes no han recibido jamás la luz de un instrumento humano, y sin embargo no perecerán. Aunque ignorantes de la Ley escrita de Dios, oyeron su voz hablarles en la naturaleza e hicieron las cosas que la Ley requería. Sus obras son evidencia de que el Espíritu Santo ha tocado su corazón, y son reconocidos como hijos de Dios” (DTG 592, 593). El Espíritu Santo ¿ha tocado mi corazón? ¿En qué centro mi atención, como adventista: en la emoción del último predicador que persuade a la iglesia sobre la proximidad del Advenimiento o en el “deber ACTUAL”, mientras espero ese acontecimiento? Debo admitir que la emoción, por definición, es más cautivadora. Pero, el “deber ACTUAL” es más cristiano. El verdadero adventista, según Jesús, no es el que solo puede pensar en cuán cercana está la Venida, sino el que vive la vida del amor de Dios mientras espera y vela por ese día mejor. Hoy, mi amigo, Jesús quiere que cada uno vuelva a dedicar su vida a ser cristiano en nuestro mundo, mientras espera el próximo. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
12 de abril – Se convirtieron en adventistas de la puerta abierta -1 – Meditación Matinal 2014
He aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar. Apocalipsis 3:8.
Hace algunas semanas, vimos que los primeros sabatarios eran adventistas de la “puerta cerrada”. Miler había usado la frase “puerta cerrada”, de Mateo 25:10, con el fin de expresar la cercanía del tiempo de prueba antes de la llegada del Esposo, o Cristo. Otra forma de decirlo es que Miler creía que cada persona habrá tomado una decisión a favor o en contra de Cristo antes de que él vuelva; que no habrá una segunda oportunidad después de la Segunda Venida. Esa es una buena enseñanza bíblica. Pero, la interpretación de Miler de la puerta cerrada tenía un problema sustancial; más específicamente, él había unido la Segunda Venida con el fin de los 2.300 días de Daniel 8:14. Por lo tanto, hasta el final de 1844 creyó que el tiempo de prueba se había cerrado el 22 de octubre de ese año; que la obra de predicar el evangelio a los pecadores había terminado; que ya no se podían convertir más pecadores. Todos los primeros adventistas sabatarios, sin excepción, creían en la puerta cerrada. Sin embargo, el estudio de la Biblia, como vimos antes, pronto los llevó a concluir que la purificación del Santuario no significaba la Segunda Venida, sino que tenía que ver con el ministerio de Cristo en el Templo celestial. En ese momento, descubrieron que sostenían una teología que ya no encajaba. Habían cambiado su interpretación de la purificación del Santuario, pero no habían reinterpretado la fecha de la puerta cerrada. Sin embargo, la transformación de una creencia demandaba un cambio en la otra. Pero, eso no fue inmediatamente obvio para los sabatarios. Recién a comienzos de la década de 1850 elaboraron una postura armoniosa sobre el tema. Pero, el cambio no se produjo por haber visto primero su error en la Biblia; al contrario, enfrentaron otro problema, que no desaparecía. Les gustase o no, seguían teniendo conversos a su mensaje que no habían pasado por la experiencia mil erita. Al principio, pensaron que debían negarse a bautizarlos, porque esas conversiones eran “imposibles”. Ese fue el caso de J. H. Waggoner, quien más adelante llegó a ser un pastor importante entre los adventistas del séptimo día. Fue la realidad de los nuevos conversos, que “no deberían” haber sido, lo que hizo volver a los sabatarios a la Biblia, para reestudiar el tema. Para fines de 1851 o comienzos de 1852, se habían dado cuenta de su error. Como resultado, legaron a la conclusión de que, si bien era cierto que el tiempo de prueba terminaría antes del Advenimiento, ese acontecimiento todavía estaba en el futuro. Ese descubrimiento abrió el camino para que difundieran su mensaje a todos. ¡La buena noticia es que Dios nos guía incluso en medio de nuestros enredos! (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
13 de abril – Dios usa hasta nuestros errores – Meditación Matinal 2014
Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos. Salmo 32:8.
Servimos a un Dios misericordioso. Si yo estuviese tratando con personas que no pueden ver sus errores, probablemente las ignoraría o les haría pagar el precio de sus problemas; desde luego, no las bendeciría a pesar de sus errores. Todos podemos estar agradecidos de que Dios no sea como yo. El Dios al que servimos nos bendice a pesar de lo que somos. No solo nos ayuda a resolver nuestros problemas, sino también nos bendice en el proceso. La verdad evangélica es que Dios incluso utiliza nuestros errores. Así fue con la experiencia de la puerta cerrada. Los sabatarios tenían un error teológico obvio y grave. Al fin y al cabo, durante el período de la puerta cerrada de la historia adventista, creían que la extensión evangélica de su movimiento se restringía a quienes habían aceptado el mensaje mil erita de la década de 1830 y comienzos de la de 1840, ya que la puerta de la misericordia se habría cerrado para todos los demás. Pero, Dios pudo emplear ese error para el bien del movimiento. Primero, guió al pequeño grupo de sabatarios a que usaran ese período de la historia a fin de construir una base teológica sólida; de modo que gastaron poco de sus escasos recursos en la evangelización, hasta que tuvieron un mensaje. Segundo, después de crear su identidad teológica, restringieron su evangelización, entre 1848 y 1851, a otros mil eritas. Solo después de que lograron una sólida base teológica y un considerable grupo de miembros troncales, estuvieron en condiciones de extenderse a la población mayor, y finalmente hasta los confines de la Tierra. Al considerar la era de la puerta cerrada de la historia adventista, veo que es una etapa necesaria en el desarrolo del movimiento. Dios los iba guiando paso a paso para construir una plataforma sólida, desde la cual lanzar una misión “a toda nación, tribu, lengua y pueblo” (Apoc. 14:6). Dios nos bendice, de todos modos. Eso es evangelio; esas son buenas noticias. ¿Y tú, mi amigo? ¿Bendecimos hasta al más lento en aprender? Tú y yo ¿poseemos el mismo espíritu? ¿Tan siquiera lo deseamos? Desafío a cada uno hoy a aplicar la gracia divina en nuestra vida diaria, con nuestras esposas, esposos, hijos y hermanos de iglesia. Ayúdanos, nuestro Padre, a ser una bendición positiva, aunque la gente que nos rodea cometa serios errores. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
14 de abril – Se convirtieron en adventistas de la puerta abierta -2 – Meditación Matinal 2014
Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre. Apocalipsis 3:7.
Uno de los acontecimientos más significativos de la historia adventista del séptimo día fue su cambio del adventismo de la “puerta cerrada” al de la “puerta abierta”, a comienzos de la década de 1850. Antes de examinar la nueva postura, necesitamos resumir varios significados que habían interpretado en la postura anterior. A fines de la década de 1840, la frase “puerta cerrada” tenía al menos tres significados en sus mentes: (1) que el tiempo de prueba se había acabado el 22 de octubre de 1844, (2) que la profecía se había cumplido en esa fecha, y (3) que su misión evangélica después de ese tiempo se restringía a quienes habían sido mil eritas. La mayoría de los debates sobre el tema se centran en los puntos 1 y 3, pero el segundo era igualmente importante. Cuando Jaime White se refirió a los sabatarios como al pueblo de la puerta cerrada del séptimo día, se estaba refiriendo a sus dos doctrinas cardinales: el sábado y su interpretación de que la profecía se había cumplido en 1844, al final de los 2.300 días. El os nunca cambiaron su interpretación del segundo significado. Pero, según vimos antes, el cumplimiento de la profecía, obviamente, no constituyó la Segunda Venida; por lo tanto, el tiempo de prueba no se había cerrado. Como resultado, a la larga se dieron cuenta de su error en el punto 1, y abandonaron esa interpretación de la puerta cerrada. Esa conclusión los llevó a cambiar el tercer punto. Comenzando con la visión de Elena de White en noviembre de 1848 sobre el mensaje adventista que circuiría el mundo como rayos de luz, los esforzados creyentes, gradualmente, empezaron a percibir una puerta abierta en su misión hacia el mundo. Comenzaron a ver cada vez con mayor claridad que tenían un mensaje del tiempo del fin para todo el mundo, no solo para los exmileritas. Según las palabras de Elena de White en marzo de 1849, “se me mostró que [. .] el tiempo en que los Mandamientos de Dios habían de resplandecer en toda su importancia [. .] era cuando se abriese la puerta en el Lugar Santísimo del Santuario celestial, donde está el Arca”. En 1844, según esta visión, Jesús se levantó y cerró la puerta del Lugar Santo, y abrió la puerta del Santísimo. “Vi que Jesús había cerrado la puerta del Lugar Santo, y nadie podía abrirla; y que había abierto la puerta que da acceso al Lugar Santísimo, y nadie puede cerrarla” (PE 42). Y, con esa apertura, hubo revelaciones sobre un nuevo mensaje sobre el sábado y temas proféticos relacionados, que finalmente llevarían a los sabatarios hasta los extremos de la Tierra. En términos de misión, el adventismo nunca sería el mismo. Afrontó la misión de la puerta abierta con un mensaje que el mundo necesitaba escuchar antes de la venida de Jesús en las nubes. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
15 de abril – El mensaje adventista se refina – Meditación Matinal 2014
Porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida. Apocalipsis 7:17.
El revisionismo formó parte del desarrolo del sabatarianismo en la década de 1850, cuando comenzaron a dar una segunda mirada a alguna de sus interpretaciones y a adaptarse en consecuencia. Así ocurrió con aspectos del tema de la “puerta cerrada”, como vimos ayer. Por lo tanto, para comienzos de 1852, Jaime White pudo proclamar: “Enseñamos esta PUERTA ABIERTA, e invitamos a los que tengan oídos para oír, a acercarse a el a y a halar salvación a través de Jesucristo. Hay una gloria superior en la visión de que Jesús ha ABIERTO LA PUERTA en el [lugar] más santo de todos [. .]. Si se dijera que somos de la teoría de la PUERTA ABIERTA y del día de reposo sabático, no nos opondríamos; porque esta es nuestra fe”. A comienzos de la década de 1850, él y otros sabatarios se regocijaban no solo en la conducción progresiva de Dios sino también en la beleza de su mensaje y en la magnitud de la misión que les había puesto delante. La actitud de el os contiene algo vital. El os no temían admitir que habían cometido un error. No solo se mantenían firmes en sus creencias, que exponían a un cuidadoso estudio bíblico, sino también estaban dispuestos a ajustar las que el tiempo y el estudio posterior les mostraran que estaban erradas. Muchos consideramos que la verdad es estática. Algunos, incluso, percibimos el mensaje de la Iglesia Adventista del Séptimo Día como algo que nació plenamente desarrolado al á, por la década de 1840. Nada podría estar más lejos de la verdad. El sistema de creencias adventistas es un aspecto dinámico del movimiento. Cuando Dios dirige, la iglesia ha estado dispuesta a seguir. En consecuencia, su interpretación de la verdad bíblica y de su misión ha crecido, y se ha expandido a través del tiempo. Al construir sobre lo que ha demostrado ser sólido, incluyendo sus doctrinas pilares centrales y su interpretación del flujo de la profecía entre Apocalipsis 12:1 y 14:20, continúa ajustando su sistema de creencias, a fin de estar a la altura de las interpretaciones más adecuadas del mensaje bíblico y de las necesidades de un mundo pecaminoso. Y las transformaciones no se acabaron todavía. Dios continuará guiando a su pueblo hasta el día en que veamos a Cristo viniendo en las nubes. Te agradecemos, nuestro Padre, por guiarnos en el pasado. Y anhelamos tu conducción en el futuro. Ayúdanos a tener mentes abiertas y corazones dispuestos, a medida que nos guías paso a paso. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
16 de abril – El mensaje del segundo ángel se refina -1 – Meditación Matinal 2014
Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación. Apocalipsis 14:8.
¿Hasta qué punto los adventistas del séptimo día deberían cooperar con otras confesiones cristianas? Los pastores adventistas ¿deberían ser activos en las asociaciones ministeriales de la comunidad? La iglesia y sus miembros ¿deberían participar junto con otras confesiones religiosas en proyectos comunitarios? Si es así, ¿sobre qué base? Esas son preguntas importantes. Y debido a esa enseñanza, el adventismo todavía experimenta tensión entre varios subgrupos sobre la cuestión de la cooperación con otros cristianos. Afortunadamente, la historia arroja mucha luz sobre el tema de la caída de Babilonia y los problemas relacionados con ella. Como observamos antes, las primeras interpretaciones adventistas de Babilonia estaban bien determinadas antes del nacimiento del adventismo sabatario. Vimos que Carlos Fitch sentó las bases para la interpretación mil erita, cuando comenzó a proclamar la caída de Babilonia en el verano de 1843. Para Fitch, Babilonia consistía en católicos romanos y aquel os protestantes que rechazaban las enseñanzas bíblicas sobre la Segunda Venida. Jaime White ratificó esa interpretación básica en 1859, cuando escribió que “sin vacilar, aplicamos la Babilonia del Apocalipsis a todo el cristianismo corrupto”. Corrupción, según el os, implicaba una caída moral y la mezcla de las enseñanzas cristianas con las filosofías no cristianas, como la inmortalidad del alma. Esta última dejaba indefensas a las iglesias en contra de creencias como el espiritismo. Babilonia, en resumen, representaba a las iglesias confundidas. Pero, a medida que pasaba el tiempo, los adventistas sabatarios, a principios de la década de 1850, comenzaron a notar que las confesiones dominicales tenían algunas cosas buenas. Obviamente, no estaban erradas en muchos aspectos de su enseñanza y su práctica. El mundo no era tan “blanco y negro” como habían pensado de entrada. Esos pensamientos los situaron en una dirección que llevaría a un mayor entendimiento de las implicaciones del mensaje del segundo ángel. Ayúdanos, Padre, a mantener los ojos abiertos a las cosas buenas de los demás, incluso de los que están un poco o muy confundidos en su sistema de creencias. Danos ojos para ver lo bueno, y danos la gracia para aceptar el don. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
17 de abril – El mensaje del segundo ángel se refina -2 – Meditación Matinal 2014
Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Apocalipsis 18:1, 2.
Una vez que los adventistas sabatarios hubieron abandonado la enseñanza de que la puerta del tiempo de prueba estaba cerrada, se abrió el camino para otro vistazo a su interpretación de la caída de Babilonia. La única línea importante del desarrolo, en términos del mensaje del segundo ángel, era concebir la caída de Babilonia como una corrupción en dos fases, o progresiva. Mientras que Fitch veía Apocalipsis 14:8 y 18:1 al 4 como un acontecimiento, Jaime White y los sabatarios legaron a interpretar esos dos textos como incidentes separados. White observó que la caída de Babilonia descrita en 14:8 “está en el pasado”, mientras que la enunciada en 18:1 al 4 es presente y, especialmente, futura. Según dijo en 1859: “Primero cae [14:8]; segundo, se convierte en habitación de demonios, y ‘guarida de todo espíritu inmundo’, etc.; tercero, el pueblo de Dios es llamado a salir de el a; y cuarto, sus plagas se derraman sobre ella”. Así, aunque los sabatarios creían que el mundo religioso había cometido un grave error durante la primera parte de la década de 1840, al rechazar una enseñanza bíblica relacionada con la Segunda Venida y al perseguir a la gente por mantener esa creencia, esa caída de aquel os años ‘40 solo fue el comienzo de la confusión. Los acontecimientos antes del tiempo del fin darían lugar a una confusión moral y doctrinal mucho más grave, hasta que Dios finalmente tuviese que abandonar a esas iglesias irremediablemente confundidas, que escogieron formar parte de Babilonia. Elena de White coincidía con su esposo en relación con la reinterpretación de la caída de Babilonia, en que era progresiva; pero finalmente avanzó más al á de eso. Para el a, “el cumplimiento perfecto de Apocalipsis 14:8 está aún reservado para lo por venir”. Como resultado, “la mayoría de los verdaderos discípulos de Cristo se encuentran aún” en las iglesias fuera del adventismo. De modo que Babilonia está confundida, pero no ha caído totalmente. Más al á de eso, el llamado a salir de Babilonia no alcanzará su plena vigencia hasta justo antes del Advenimiento, cuando Babilonia definitivamente habrá completado su caída continua. En consecuencia, afirmó, el llamado “Salid de el a, pueblo mío”, de Apocalipsis 18:1 al 4, constituirá “la amonestación final que debe ser dada a los habitantes de la Tierra” (CS 386, 590). Señor, no todos creen como yo. Quizás haya buenas razones para eso. Ayúdame hoy a cultivar un corazón comprensivo, que defienda la verdad pero que sea amable con los que no ven las cosas como yo las veo. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
18 de abril – Un fundamento para la cooperación -1 – Meditación Matinal 2014
También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquel as también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. Juan 10:16.
Con sus reinterpretaciones de la “puerta cerrada” y de la caída de Babilonia, Jaime y Elena de White habían creado un fundamento teológico para la cooperación del adventismo con otros organismos cristianos. Esa asociación se fue convirtiendo cada vez más en un problema, a medida que los adventistas del séptimo día se daban cuenta de que la Segunda Venida no estaba tan cercana como habían esperado al principio. Pero, la asociación con “los de afuera” traería sus propias tensiones a la iglesia, que dividirían el pensamiento adventista en lo que podríamos considerar orientaciones “moderada” y “de línea dura”. Los moderados legarían a favorecer una cooperación que no comprometiera la integridad teológica y ética del movimiento; mientras que los de línea dura tendrían dificultades para trabajar con cualquier grupo que no viera las cosas exactamente como el os. Un ejemplo de el o es la relación del adventismo con la Unión de Mujeres de la Temperancia Cristiana (UMTC). El movimiento, obviamente, tenía algunas ideas buenas (es decir, la verdad). Al fin y al cabo, defendía la temperancia; un tema en consonancia con las preocupaciones adventistas. Como resultado, ya en 1877 los adventistas comenzaron a aunar esfuerzos con el UMTC. Hasta aquí, todo estaba bien en cuanto a la UMTC; parecían ser buenas mujeres cristianas. Pero entonces, en 1887, embarraron las aguas al alinearse con la Asociación de la Reforma Nacional, en su intento por ganar la legislación nacional para la santidad del domingo. Ese mismo año, la UMTC agregó un Departamento para la Observancia del Día de Reposo (domingo) a su organización. Al año siguiente, apoyó el proyecto de ley nacional respecto del domingo, estipulado por el senador Blair. Esos pasos definitivamente hicieron que la UMTC sea viera más como si estuviera avanzando rápidamente hacia una Babilonia totalmente desarrollada, a los ojos de algunos adventistas. Si bien tenían “la verdad” sobre la temperancia, al mismo tiempo apoyaban el “error” sobre el tema del día de reposo. Algunos adventistas concluyeron que si eso no es confusión, o Babilonia, ¿qué es? Esos acontecimientos continuaron causando preocupación en las filas adventistas a lo largo de la década de 1890. Esto es lo concreto del caso. Tarea para hoy: analizar con otros o reflexionar sobre la actitud adecuada y las medidas que deben tomarse en una situación así. ¿Por qué decidiste eso? ¿Qué principios apoyan tu decisión? ¿En qué sentido estos temas afectan lo que significa ser cristiano adventista en el mundo actual? (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
19 de abril – Un fundamento para la cooperación -2 – Meditación Matinal 2014
Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía. Mateo 9:38.
“No se lo prohibáis”, dijo Jesús, “porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda decir mal de mí. Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es” (Mar. 9:39, 40). Como adventistas, ¿deberíamos aunar esfuerzos públicamente con aquel os que tienen alguna verdad junto con algunos serios errores teológicos? Esa es la cuestión que planteamos ayer. Elena de White y otros adventistas, durante la década de 1890, estaban muy al tanto de los criterios de reivindicación de la Unión de Mujeres de la Temperancia Cristiana (UMTC), pero trataron de cooperar lo más posible con el as durante esa década. Todavía otros adventistas no estaban tan seguros de que esa fuese la postura correcta. Alonzo T. Jones, por ejemplo, como editor de la revista Review and Herald, desencadenó una serie de editoriales que sugerían que la UMTC era apóstata, y que no había llegado muy lejos en su oposición contra la intolerancia religiosa. Esa mentalidad en blanco y negro disparó una serie de cartas de Elena de White. Como alguien dispuesta a trabajar dentro de cierta cantidad de tensión, aconsejó a Jones que no fuera tan duro y crítico con aquel os que no veían las cosas a través de los ojos adventistas. “Existen”, escribió, “verdades vitales sobre las que han tenido muy poca luz”. Como resultado, “deben ser tratados con ternura, con amor y con respeto por su buena obra. Usted no debería tratarlos como lo hace” (Carta 62 1900). El a señaló que no dudaba de la “auténtica verdad” de la postura de él, sino de su falta de visión, tacto y bondad. Afirmó que el enfoque de él llevaría a los miembros de la UMTC a la siguiente conclusión: “Como verán, es imposible tener alguna unión con los adventistas del séptimo día; porque no nos darán ninguna oportunidad de relacionarnos con el os a menos que creamos exactamente como el os creen” ( ibíd. ). De este modo, el a se opuso visiblemente a una actitud en blanco y negro. Más bien, observó, “deberíamos tratar de ganarnos la confianza de las obreras de la UMTC, armonizando lo más posible con el as”. El as podrían aprender cosas de nosotros; y nosotros, de el as ( ibíd. ). En contraste, recomendó a Jones que no hablara en nombre de la verdad como algo “tan formidable” que otros se alejaran, desesperados. Le rogó que tuviese “ternura cristiana” hacia los que no veían las cosas como él ( ibíd. ). ¿Cómo está mi “coeficiente de tolerancia”? Mi acercamiento a los demás que difieren de mí ¿expresa “ternura cristiana”? Ayúdame, Señor, a ser más semejante a ti en mi relación con toda la gente. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
20 de abril – Un fundamento para la cooperación -3 – Meditación Matinal 2014
Cada cual ayudó a su vecino, y a su hermano dijo: Esfuérzate. Isaías 41:6.
La redefinición de la “puerta cerrada” y de Babilonia sentó las bases para que los sabatarios cooperaran con quienes diferían de el os teológicamente. Pero ¿sobre qué principios? Una vez más, el apoyo a la sacralidad del domingo por parte de la Unión de Mujeres de la Temperancia Cristiana nos ofrece un buen ejemplo. “Se me ha revelado”, escribió Elena de White, que “aunque no debemos sacrificar ningún principio de nuestra parte, debemos, hasta donde sea posible, unirnos con el os en la obra en favor de la reforma protemperancia [. .]. “Al unirnos con el os en favor de la abstinencia total, no cambiamos nuestra posición con respecto a la observancia del séptimo día, de manera que podemos mostrar nuestro aprecio a su posición concerniente al tema de la temperancia. “Al abrir la puerta e invitarlos a unirse a nosotros en este asunto de la temperancia, aseguramos su ayuda en este sentido; y el os, al unirse con nosotros, tendrán acceso a nuevas verdades que el Espíritu Santo desea impresionar en sus corazones” (RH, 18 de junio de 1908). Fue el mismo espíritu conciliador el que levó a Elena de White a sugerir que los pastores adventistas deberían familiarizarse con otros clérigos de su distrito, haciéndoles saber que los adventistas “somos reformadores, pero no fanáticos”. Su consejo era centrarse en el “terreno común” que el adventismo compartía con los demás, y “presenta[r] la verdad tal como es en Jesús”, en vez de denigrar a las demás iglesias. Usando esas técnicas, los pastores adventistas podrían “acercarse a los ministros de otras denominaciones” (Ev 109, 108, 409). Debemos tener cuidado con disparar la “pistola Babilónica” a todo el que no ve las cosas como nosotros. La historia adventista es informativa al respecto. La redefinición de Babilonia en la década de 1850 ofreció un fundamento crucial para la participación del adventismo en un mundo que, simplemente, no se va a acabar. Ese es el fruto del crecimiento de Jaime White en la comprensión de la caída de Babilonia en dos pasos, en 1859. Debemos aprender a vivir en la tensión de trabajar con quienes difieren de nosotros, mientras mantenemos y defendemos firmemente las hermosas verdades bíblicas que han hecho de nosotros un pueblo peculiar. La otra alternativa es el claustro adventista. Ayúdanos, Señor, a aprender los principios y las necesidades de cooperación, al abrirnos para cambiar nuestro mundo. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
21 de abril – El mensaje del primer ángel se redefine -1 – Meditación Matinal 2014
Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. Apocalipsis 14:6, 7. Es un mensaje poderoso, del que los adventistas del séptimo día escuchan hablar todo el tiempo, pero que probablemente no se sientan a analizar. Así que, hagamos eso esta mañana. El mensaje contiene cuatro enseñanzas centrales. Primero, el evangelio eterno. Para los mil eritas, el evangelio eterno era más que simplemente la cruz y la resurrección de Jesús; también incluía la mejor de las buenas noticias: que Jesús estaba regresando para hacer realidad las bendiciones que su crucifixión y su victoria sobre la muerte hicieron posibles. Por lo tanto, el evangelio eterno incluía la Segunda Venida, la resurrección de los que habían muerto en Cristo, la traslación de los que estén vivos para encontrarse con Cristo en el aire y el Reino de los cielos en su plenitud. El evangelio eterno incluía todo eso y más, para los mil eritas y los primeros sabatarios. La segunda parte del mensaje estipulaba que sería predicado a toda la Tierra. Como resultado, J. V. Himes envió literatura mil erita a todos los puestos misioneros protestantes del mundo. Los primeros sabatarios, en contraste, estaban totalmente dispuestos a decir que los mil eritas habían cumplido la comisión durante la primera parte de la década de 1840; solo gradualmente los sabatarios asumirían sus responsabilidades misionológicas. La tercera parte, que proclamaba el hecho de que la hora, o el tiempo, del juicio de Dios había legado, los mil eritas creían que se trataba de la Segunda Venida. Para el os, era un juicio ejecutivo, en el que Dios repartía las recompensas a los que lo habían servido. Ese es un punto en el que los sabatarios tendrían algunas ideas nuevas, como veremos. La cuarta parte, que tiene que ver con la adoración al Creador, los mil eritas no la enfatizaban especialmente. Pero, como vimos hace algunas semanas, los sabatarios consideraban correctamente que esas palabras eran una alusión al sábado, reflejado en Éxodo 20 y en Génesis 2:1 al 3. Vinculaban la alusión al sábado con Apocalipsis 12:17 y 14:12; versículos que indican que Dios tendría un pueblo que guardaría los Mandamientos en los últimos días. Por lo tanto, la idea de la adoración al Creador, de Apocalipsis 14:7, constituía un aspecto de la enseñanza adventista. El mensaje de los tres ángeles de Apocalipsis 14 es el último de Dios para el mundo agonizante. Debemos dedicar más tiempo a contemplar su significado en nuestros días. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
22 de abril – El mensaje del primer ángel se redefine -2 – Meditación Matinal 2014
Fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días [. .]. Mil ares de mil ares le servían, y milones de milones asistían delante de él; el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos. Daniel 7:9, 10.
Además de enfatizar el aspecto del día de reposo sabático de Apocalipsis 14:7, el cambio más importante que harían los sabatarios en el mensaje del primer ángel se centraba en las palabras “la hora de su juicio ha llegado”. Los mil eritas habían identificado la escena del juicio de Daniel 7, la purificación del Santuario de Daniel 8:14 y el juicio de Apocalipsis 14:7 como el juicio que tendría lugar en la Segunda Venida. Así que, para el os, era un juicio ejecutivo; un momento en el que Dios repartía las recompensas según lo que las personas hubiesen elegido y hecho (ver Mat. 16:27). Carlos Fitch declaró que el juicio de Apocalipsis 14:7 se refería a la “destrucción” del mundo. Los sabatarios, después de años de estudio para algunos de el os, llegarían a ver el juicio de esos textos como un juicio preadvenimiento, o lo que finalmente l amaron Juicio Investigador. Sin embargo, esa nueva interpretación causaría rupturas en sus filas, y no todos los dirigentes sabatarios aceptarían el concepto hasta mediados o fines de la década de 1950. Algunos críticos del siglo XX enseñaban que los adventistas rápidamente establecieron el Juicio Preadvenimiento poco después de 1844, como una apología del chasco. Esa podría sonar como una interpretación verosímil, pero no concuerda con los datos históricos. Por un lado, el concepto de un juicio preadvenimiento se originó antes del chasco de octubre de 1844; Josías Litch había desarrolado la idea a fines de la década de 1830. Su punto central, en ese entonces, era que el Juicio debía preceder a la resurrección. En 1841, escribió que “ningún tribunal humano pensaría en dictar sentencia sobre un prisionero hasta después del proceso; mucho menos Dios”. Por lo tanto, antes de la resurrección, Dios traería toda obra humana a juicio. En la resurrección, dictaría sentencia de acuerdo con sus halazgos. Varios mil eritas adoptaron el concepto de Litch antes de octubre de 1844. Y esa no fue una tarea difícil, ya que la enseñanza bíblica de que Cristo recompensa a la gente cuando viene en las nubes del cielo sugiere que antes de ese momento Dios ya ha decidido quién se levantará en la primera resurrección. Podemos estar agradecidos de servir a un Dios justo, que no es arbitrario; que se basa en las evidencias, y no en los caprichos despóticos. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
23 de abril – El mensaje del primer ángel se redefine -3 – Meditación Matinal 2014
Pero se sentará el Juez, y le quitarán su dominio [al cuerno pequeño] [. .] y el dominio y la majestad [. .] sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán. Daniel 7:26, 27.
Ayer vimos que desde fines de la década de 1830 Josías Litch comenzó a interpretar “la hora de su juicio ha llegado”, de Apocalipsis 14:7, como algo previo al día del Juicio Final. Litch creía que el proceso (o juicio) preadvenimiento había comenzado en 1798, al final del período de tiempo profético de los 1.260 días de Daniel 7:25; y que terminaría antes de la Segunda Venida, al final de los 2.300 días. La idea de un juicio preadvenimiento no murió con el chasco de octubre de 1844. Enoch Jacobs –que no era sabatario–, por ejemplo, después de analizar el pectoral del juicio usado el Día de la Expiación, declaró en noviembre de 1844 que, “a menos que haya ocurrido algo tan decisivo como la configuración del Juicio el décimo día [el 22 de octubre de 1844], el antitipo todavía no está dado”; la profecía no se cumplió, y todavía estamos en tinieblas. Para Jacobs, “el Juicio se sitúa antes de la aparición personal de Cristo y de la resurrección de los santos”. Nuevamente, en enero de 1845, Apolos Hale y Joseph Turner llamaron a una interpretación más profunda de la parábola de las bodas. En particular, señalaron que la parábola de las bodas de Lucas 12 menciona que la gente debía esperar hasta que Cristo regresara de las bodas. Siguieron diciendo que la parábola de las bodas de Mateo 22 contiene una escena de juicio, en la que el rey examina a sus invitados con el fin de determinar si llevan puesto el vestido de bodas. Turner y Hale relacionaron esas parábolas de bodas con la del reino por parte de Cristo, en la escena de juicio de Daniel 7. Llegaron a la conclusión de que, a partir del 22 de octubre, Cristo tenía una nueva obra que realizar “en el mundo invisible”. Por lo tanto, proclamaron: “¡El Juicio está aquí!” Para el 20 de marzo de 1845, Miler había equiparado el juicio de Apocalipsis 14 con la escena de juicio de Daniel 7. Hizo notar que desde 1844 Dios estaba en su “condición judicial, decidiendo los casos de todos los justos”, para que “los ángeles puedan saber a quién recoger” en la Segunda Venida. “Si esto es cierto”, añadió Miler, “quién puede decir que Dios no está ya justificando su Santuario”. Gracias, Señor, por la lógica de tu Palabra. Gracias, porque finalmente quitarás las fuerzas egoístas que han controlado a este mundo y establecerás un Reino eterno, en el que gobierne la justicia. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).    24 de abril – El mensaje del primer ángel se redefine -4 – Meditación Matinal 2014
Y entró el rey para ver a los convidados, y vio al í a un hombre que no estaba vestido de boda. Mateo 22:11.
Ayer vimos que Enoch Jacobs, Apolos Hale, Joseph Turner y Guilermo Miler, para fines de 1844 y comienzos de 1845, habían relacionado la fecha de octubre y la doctrina del Santuario con el juicio celestial preadvenimiento, de Daniel 7. Por lo tanto, aquellos no sabatarios habían comenzado a considerar que los textos mil eritas centrales, como el juicio de Daniel 7 y la llegada del esposo a las bodas, significaban la llegada de Cristo al Juicio Preadvenimiento, y no su regreso en las nubes del cielo. Ese mismo razonamiento se aplicaba a la purificación del Santuario de Daniel 8:14 y a la hora del juicio de Apocalipsis 14:7. Pero ¿y los líderes sabatarios? ¿Cuál era la postura de el os en cuanto a la enseñanza del Juicio Preadvenimiento, a finales de la década de 1840? José Bates era muy positivo sobre el tema: “Con respecto a ‘la hora de su juicio ha legado’”, escribió en 1847, “debe haber orden y tiempo porque Dios, en su condición judicial, ha de decidir los casos de todos los justos, para que sus nombres sean registrados en el Libro de la Vida del Cordero, y estén plenamente preparados para ese momento memorable de su cambio de la mortalidad a la inmortalidad”. Y a fines de 1848 afirmó que “los santos muertos están siendo juzgados ahora”. Bates, probablemente haya sido el primero de los dirigentes sabatarios en enseñar el Juicio Preadvenimiento. Entendemos que el 5 de enero de 1849 Elena de White estuvo de acuerdo con él sobre el tema. Pero, Jaime no. En septiembre de 1850, todavía disentía abierta y agresivamente con Bates sobre el tema del Juicio Preadvenimiento. En ese mes, escribió que “muchas mentes han sido confundidas por las visiones conflictivas que se han publicado sobre el tema del Juicio”. “Algunos [refiriéndose a Bates] han afirmado que el Día del Juicio era anterior a la Segunda Venida. Esta visión, por cierto, carece de fundamento en la Palabra de Dios”. Una lección secundaria aquí es que incluso los pioneros adventistas del séptimo día diferían entre sí respecto de temas importantes. No obstante, se las arreglaban para respetarse mutuamente. Necesitamos ese espíritu en nuestros días. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
25 de abril – El mensaje del primer ángel se redefine -5 – Meditación Matinal 2014
He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Apocalipsis 22:12.
Ayer dejamos a Jaime White vociferándole a José Bates que él estaba confundido encuanto al Juicio, en su creencia de que era anterior a la Segunda Venida. “Esa enseñanza”, declaró Jaime, “por cierto carece de fundamento en la Palabra de Dios”.Para Jaime, “el gran día del Juicio durará mil años”, y comenzaría en ocasión de la Segunda Venida. En cuanto a un juicio preadvenimiento, White había observado que “no es necesario que la sentencia final se dé antes de la primera resurrección, como algunos han enseñado; porque los nombres de los santos están escritos en el cielo, y Jesús y los ángeles por cierto sabrán a quiénes resucitar para llevarlos a la Nueva Jerusalén”. De modo que, a fines de septiembre de 1850, White se oponía a su esposa y a Bates, sobre el tema de un juicio preadvenimiento. Pero, eso cambiaría gradualmente. Existen evidencias circunstanciales del cambio de White que aparecen en la Review de febrero de 1854, en la que publicó un artículo de J. N. Loughborough que unía el mensaje del primer ángel con el Juicio Preadvenimiento. Aunque Loughborough no lo había escrito con la idea de publicarlo, Jaime indica, en una breve introducción, que igualmente lo publicó porque “satisface las consultas que nos han presentado”. Todas las dudas acerca de la postura de Jaime se disiparon en enero de 1857, cuando publicó un tratado hecho y derecho del Juicio Preadvenimiento, bajo su propio nombre. Ese mes, publicó que tanto los justos como los injustos “serán juzgados antes de que sean levantados de los muertos. El Juicio Investigador de la casa, o la iglesia, de Dios tendrá lugar antes de la primera resurrección; así también, el juicio de los injustos ocurrirá durante los mil años de Apocalipsis 20, y serán resucitados al final de ese período”. La terminología de “Juicio Investigador” había sido usada anteriormente, ese mes, por primera vez en un artículo de Elon Everts. Para 1857, los adventistas sabatarios habían aceptado ampliamente la enseñanza del Juicio Preadvenimiento. El desarrolo de la doctrina del Juicio Preadvenimiento ilustra muy bien cómo dirige Dios el conocimiento de sus seguidores a través del tiempo: siempre está guiando, mientras su pueblo trata de comprender mejor su Palabra. Su tarea es proporcionar esa Palabra; la nuestra es estudiarla con oración, mientras tratamos de conocer cada vez más la voluntad y los caminos de Dios. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
26 de abril –¡El Juicio es una buena noticia! – Meditación Matinal 2014
Mientras observaba yo, este cuerno libró una guerra contra los santos y los venció. Entonces vino el Anciano, y emitió juicio en favor de los santos del Altísimo. En ese momento los santos recibieron el reino. Daniel 7:21, 22, NVI.
¡El Juicio es una buena noticia! ¡El Juicio es evangelio! ¿De verdad? Sin duda, no es así como muchos adventistas han considerado el tema. Recuerdo la primera vez que asistí a la Iglesia Adventista. Como vivía en un barco de la marina mercante en la bahía de San Francisco, no tenía ni el más mínimo interés en el cristianismo ni en el Juicio. Pero, conocí a una chica que me llevó a la iglesia. Aquel o fue como un trauma para mi organismo. Pero, el golpe que me dejó fuera de combate vino cuando una “anciana” (debió haber tenido unos cuarenta años) se paró frente al grupo de jóvenes y comenzó a agitarles su dedo huesudo, haciéndoles saber, en términos muy claros, que más les valía quedarse despiertos de noche desenterrando y confesando cada pecado que hubiesen cometido alguna vez; al fin y al cabo, nadie sabía cuándo saldría su nombre en el Juicio celestial. Y, cuando les tocara, si tenían un pecado sin confesar, no pasarían la eternidad en el destino de su opción preferente. Décadas de esa enseñanza no solo expusieron a los adventistas a interpretar como una “mala noticia” el Juicio Preadvenimiento, sino también los llevó a despreciar la enseñanza misma. Eso es deplorable, porque la visión bíblica es que, para el pueblo de Dios, el Juicio Preadvenimiento es una buena noticia; de hecho, es la mejor de todas. Según Dios le dijo a Daniel, el Juicio Preadvenimiento es “para”, o “en favor de”, los santos. La Biblia muestra que el Juez divino está de nuestra parte; de hecho, es Dios quien envió al Salvador. No está tratando de hacer que la gente no entre en el cielo sino, por el contrario, de hacer entrar a cuantos más pueda. ¡El Señor quiere que su casa se llene! Pero, no todos aceptan su ofrecimiento de salvación y el cambio de corazón que brinda. Algunos se rebelan contra sus caminos, maltratan a los demás, y se vuelven agresivos y destructivos. Él no puede permitir que eso continúe para siempre; por esa razón, el os pasan a ser juzgados. Para aquel os que deciden llevar una vida de rebelión activa contra Dios y sus principios, el Juicio, obviamente, no es una buena noticia. Pero, para los cristianos es la mejor noticia de todas. El Juicio de Dios es su vindicación. Porque está a su favor, es el acontecimiento que les abre las puertas del Reino eterno. ¡Alabado sea Dios por su Juicio amante! (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
27 de abril – Reflexionemos sobre el Juicio – Meditación Matinal 2014
Por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos. Hechos 17:31.
Juicio. Un tema horrendo, para algunos; lleno de esperanzas, para otros; y un tema complejo para todos. Hoy, queremos retroceder y dar una mirada al alcance del tema. La mayoría cree que el Juicio es un evento único, que ocurre en algún momento cercano al tiempo del fin para los que mueren. Para 1857, Jaime White había llegado a considerar que el Juicio Final tenía cuatro fases distintas. Estimaba que la primera fase era el Juicio Preadvenimiento, o Investigador, de los que decían ser seguidores del Dios de la Biblia. Los primeros adventistas legaron, a través del análisis de la tipología del Día de la Expiación, al hecho de que incluiría solamente al pueblo de Dios. Ese día, el sumo sacerdote entraba en el Lugar Santísimo usando el pectoral del juicio, que tenía inscritos los nombres del pueblo de Dios. Era por el os que intercedía en el día del juicio anual. La segunda fase, según la veían los adventistas, era un juicio ejecutivo, que tendría lugar en la Segunda Venida, cuando Dios, en su papel ejecutor, derramaría bendiciones sobre su pueblo (Apoc. 22:12; Mat. 16:27). La tercera fase es el juicio de los mil años, mencionado en Apocalipsis 20:4. “Y vi tronos”, leemos, “y se sentaron sobre el os los que recibieron facultad de juzgar”. A esta altura, te estarás preguntando qué más queda por juzgar; al fin y al cabo, los justos están en el cielo con Dios, y los injustos están durmiendo en sus tumbas. Eso es cierto en ambos casos. Pero, los impíos todavía no se han enfrentado con la destrucción eterna. Y, antes de eso, Dios da la oportunidad a cada persona de revisar los registros de los injustos durante el milenio. Como no quiere que nadie se quede con dudas, da tiempo para que todos entiendan que está haciendo lo mejor que puede, en una situación adversa. Por lo tanto, la fase milenial del Juicio, en cierto sentido, es un juicio “investigador” de los impíos; pero es, más bien, un juicio a la justicia de Dios y a la idoneidad de sus decisiones. La fase final del Juicio ocurre al final de los mil años, cuando un juicio ejecutivo acaba para siempre con aquel os que siguieron rechazando a Dios y sus principios (Apoc. 20:9, 12-15). La fase final no es feliz; pero Dios no tiene opción, si no desea forzar la voluntad de las personas, y si desea crear un universo en el que no haya cabida para el pecado y las relaciones destructivas. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
28 de abril –¿Cuándo comienza el sábado? -1 – Meditación Matinal 2014
De tarde a tarde guardaréis vuestro reposo. Levítico 23:32.
A diferencia del Juicio Preadvenimiento, los principales dirigentes del adventismo primitivo no tuvieron ninguna disputa entre sí sobre cuándo comenzaba el día de reposo. A pesar del hecho de que los bautistas del séptimo día, del cual Bates indirectamente recibiera el sábado, lo observaban de puesta de sol a puesta de sol, Bates argumentaba que debía guardarse desde las 18 del viernes hasta las 18 del sábado. Propuso esa postura en su libro de 1846 sobre el sábado, afirmando que “la historia muestra que los judíos [. .] comenzaban sus días a las 6 de la tarde”. No sé en qué historia se habrá fijado o si habrá inferido su conclusión de lo que haya estado leyendo, pero estaba totalmente equivocado. Bates también expuso razones teóricas para guardar el sábado de 18 a 18. En pocas palabras, sostenía que si todos honraran el sábado de salida de sol a salida de sol, o de puesta de sol a puesta de sol, entonces habría gente en diferentes latitudes que guardaría el sábado en diferentes horarios. Y a Dios, desde luego, no le gustaría eso. Por lo tanto, concluyó, como la puesta del sol era a las 18 en el Ecuador durante todo el año, si todos respetaban ese horario, todos guardarían el mismo sábado, como Dios quería. Eso no era un asunto de poca importancia para el buen capitán. Al fin y al cabo, dijo en 1849, “es tan pecaminoso a la vista de Dios rechazar intencionalmente la luz bíblica en cuanto al inicio del sábado [. .] como no guardarlo”. Esa es una poderosa convicción. Y Bates era un hombre poderoso y persistente, cuando estaba convencido de algo. Como resultado, repetidamente la iglesia acogió el mensaje de que el sábado comenzaba a las 18. Bates se las arregló para vender su interpretación a casi todos los sabatarios, incluyendo a Jaime y Elena de White. Por lo tanto, durante diez años el os y casi todos los demás adventistas guardaron erróneamente el sábado. Pero, ¡hay un problema! ¿Cuál es la actitud de Dios para con ese error? ¿Los entregó a la cárcel espiritual, porque se equivocaron? Obviamente, no: hay amplitud en la misericordia de Dios. En nuestra sinceridad, nos acepta al í donde estemos. Pero, no se detiene al í; también, nos guía tiernamente en la senda de la verdad. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
29 de abril –¿Cuándo comienza el sábado? -2 – Meditación Matinal 2014
Sino en el lugar que Jehová tu Dios escogiere para que habite al í su nombre, sacrificarás la pascua por la tarde a la puesta del sol. Deuteronomio 16:6.
¿Cómo pudo permitir Dios durante diez años que su pueblo viviera equivocado en cuanto al horario de inicio del sábado? No lo sé. Pero, sí sé que así fue. Quizás eso nos diga algo acerca de él. Deberíamos entender que no todos los adventistas creían que Bates tenía razón en su argumento de las 18 horas. Algunos creían en la idea de la salida del sol; y otros, en la puesta del sol; y aun otros, en la medianoche. Para 1854, el asunto se había vuelto tan problemático que Jaime White temía que hubiera “división, a menos que la cuestión se resolviera mediante el buen testimonio”. White afirmó que nunca había quedado totalmente satisfecho con el horario de las 18, y que los sabatarios nunca lo habían investigado plenamente en la Biblia. Más adelante, señaló que la “postura” obstinada de Bates “sobre el tema, el respeto por sus años y por su vida piadosa” indudablemente fueron las razones de por qué “no investigamos antes” el tema en la Biblia, “tan a fondo como algunos otros puntos”. En el verano de 1855, White pidió al joven John Nevins Andrews que preparara un estudio sobre el tema, basado en la Biblia. Andrews era el hombre apropiado. Minucioso hasta la exageración, ejecutó la tarea con mucha determinación. Como era un firme creyente en el horario de las 18, Andrews quedó impactado con lo que descubrió: 1. “Sacrificarás la pascua por la tarde a la puesta del sol” (Deut. 16:6). 2. “Quedará impuro hasta el anochecer […] y al ponerse el sol quedará puro” (Lev. 22:6, 7, NVI). 3. “Al atardecer, cuando ya se ponía el sol, la gente le levó a Jesús todos los enfermos” (Mar. 1:32, NVI). Se iba acumulando un texto tras otro, a medida que Andrews exponía evidencias bíblicas sobre la definición bíblica de “tarde” [que algunas versiones en castelano traducen como “noche” o “atardecer”]. Sus conclusiones: (1) que la Escritura no ofrecía ninguna evidencia para las 18 horas y (2) que “la Biblia, mediante varias afirmaciones claras, establece el hecho de que tarde/crepúsculo es a la puesta del sol”. Presentó esas conclusiones en una reunión general de sabatarios, el 17 de noviembre de 1855, y el os se alinearon con esta “nueva” luz bíblica. Señor, ayúdanos a mantener la mente abierta, aun cuando estemos convencidos de que sabemos la verdad. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).
30 de abril –¿Cuándo comienza el sábado? -3 – Meditación Matinal 2014
Éstos […] examinaban las Escrituras, para ver si era verdad lo que se les anunciaba. Hechos 17:11, NVI.
La Biblia y la búsqueda diligente de ela eran primordiales para los primeros adventistas sabatarios. Así fue, como vimos ayer, con la hora de inicio y de final del sábado. Jaime White informó que el estudio bíblico de Andrews, a fines de 1855, había disipado las dudas de casi todos los presentes en cuanto a que la idea de la puesta de sol era lo correcto. Indudablemente, él se incluyó en ese grupo. Pero, no todos estuvieron de acuerdo con las conclusiones de Andrews. Según dijo White, “Bates y algunos otros” no concordaban en ese punto con el cuerpo de creyentes. José había enseñado la postura de las 18 horas durante una década, y se atrincheró con el objetivo de defender su postura. Aquí había un problema. Algunos dirigentes del movimiento se aferraban a la antigua postura, aun después de que el estudio bíblico enunciara, texto tras texto, que la “tarde” bíblica comenzaba a la puesta del sol y que, por lo tanto, el sábado también, necesariamente y por definición bíblica, comienza a la puesta del sol; de hecho, Dios había enseñado claramente que “de tarde a tarde guardaréis vuestro reposo” (Lev. 23:32). Pero, a pesar del estudio bíblico sobre el tema, “Bates y algunos otros” todavía trataban de justificar el antiguo criterio mediante la aplicación “lógica” de su razonamiento humano, basado en textos vagos de aquí y de al á. Ahora bien, Jaime White no identifica quiénes eran esos “algunos otros” que estaban en contra del cuerpo eclesiástico sobre el tema de la hora de inicio del sábado. Pero, Urías Smith al menos nos dice quién era uno de el os. Era Elena de White. La tensión sobre el asunto, con dos o tres fundadores del movimiento en desacuerdo con la mayoría, debió haber sido grave y evidente para todos. Dos días después de que Andrews presentara su estudio, recordó Jaime más adelante, “tuvieron una sesión especial de oración”, durante la cual “la señora W. tuvo una visión. Un punto de esta fue que la hora de la puesta del sol era correcta. Eso resolvió el asunto con el hermano Bates y otros; y la armonía general ha predominado desde entonces entre nosotros sobre este punto”. Ya sea que nos guste o no, quienes estamos en la iglesia todavía no nos ponemos de acuerdo. Podemos estar agradecidos porque Dios siempre está dispuesto a guiar a su pueblo hacia la unidad. (Veja o Comentário da Lição da Escola Sabatina: clique aqui).

Meditações Diárias – Meditação Matinal – Abril 2014 – Amin Rodor – Encontros com Deus – Ligado na Videira

O Poder da PalavraMeditações Diárias 2014 – 1º de abril
Assim será a palavra que sair da Minha boca: [...] fará o que Me apraz e prosperará naquilo para que a designei. Isaías 55:11
Minha proximidade inicial com a Igreja Adventista era apenas geográfica. Nossa casa, numa pequena cidade no interior norte do Espírito Santo, ficava exatamente ao lado do prédio da igreja. Inicialmente os membros, na maioria de origem alemã, reuniam-se em uma casa nos fundos do terreno. Tenho a vaga lembrança de ter assistido a uma reunião naquele local e de assentar-me em um banco sem encosto. O prédio atual foi construído depois por um grupo que veio de Baixo Guandu.
Lembro-me de, naquele período, ter estudado em três escolas. Não sei exatamente em que ordem, mas imagino que primeiro foi no Grupo Escolar. Depois, por alguma razão, na Escola Adventista, vizinha de minha casa. Então fui para a Escola Paroquial, próximo à Igreja Matriz, no alto de um morro. Por algumas influências na escola católica, fui feito coroinha, um daqueles meninos que ajudam o padre a rezar a missa, repetindo frases em latim e balançando o incensário.
Meu primeiro contato com as Escrituras, contudo, aconteceu na Escola Adventista de forma curiosa. O certificado escolar tinha a gravura de uma árvore. Sob suas copas, estava desenhado um pequeno riacho. Logo abaixo,
havia um texto bíblico: “O justo será como árvore plantada junto a ribeiros de água” (Sl 1:3). As palavras poéticas do salmista e o próprio quadro enchiam minha imaginação. Creio que o Espírito Santo, o grande intérprete do evangelho, já estava me impressionando.
Mais tarde, quando cursava o antigo ginásio, um de meus irmãos começou a namorar uma moça que viera do colégio adventista de Petrópolis, no Rio de Janeiro. Era filha da família Krüger, líderes da igreja adventista local. Na casa dela, ele aprendia as doutrinas bíblicas.
Em nossa casa, as repetia. “O sábado bíblico”, “o estado dos mortos”, tudo isso me impressionava muito. Depois vieram os estudos bíblicos formais e a influência de uma família adventista vizinha. A irmã Selma Dan nos ensinava falando com sotaque pesado. Estudando sobre o anticristo e o misterioso número 666, como a família Dan entendia, tomei minha decisão. Com a mudança para Taguatinga, em Brasília, alguns meses depois de meu batismo, o contato com outros cristãos adventistas e as oportunidades de participar na igreja confirmaram meu chamado espiritual. E tudo começou com um texto bíblico no boletim escolar! (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
O Novo Homem em CristoMeditações Diárias 2014 – 2 de abril
E vos revistais do novo homem, criado segundo Deus, em justiça e retidão procedentes da verdade. Efésios 4:24
Karl Marx referia-se ao “novo homem” que deveria emergir do triunfo da ideologia comunista. Isso aconteceria depois do triunfo histórico dos oprimidos sobre os opressores. A criação do novo homem, para Marx, era vista puramente em termos materialistas. O “novo homem e a nova sociedade” seriam possíveis apenas pela derrota do capitalismo. Os meios de produção como fábricas e terras, por exemplo, não deveriam ser propriedade de uma pessoa, mas de toda a sociedade. No marxismo, para se chegar ao “novo homem”, é imperativo que se transformem primeiro as condições externas dos oprimidos.
A história, contudo, não está do lado da visão marxista do homem. Em cada lugar em que sua revolução foi vitoriosa, quer na Rússia, na China ou em Cuba, o que se verificou não foi o surgimento do “novo homem”, mas o surgimento do “novo opressor”.
Qual o problema do marxismo? Ele é vítima de uma visão superficial do homem, não levando em conta a doutrina bíblica do pecado. O conceito cristão do “novo homem” repousa na compreensão paulina do homem, como escravizado pelo pecado e feito livre por meio da obra redentora de Cristo. A autoemancipação do marxismo falha porque espera, ao mesmo tempo, muito e muito pouco: muito do homem, que consistentemente transforma sua capacidade criativa em fins destrutivos; e muito pouco ou nada de Deus, o qual vem de além da esfera do homem para oferecer nova direção e possibilidades.
Desde seu início, o cristianismo opera uma revolução isenta de utopias, que começa no interior e alcança o exterior. O Novo Testamento faz referências a escravos, sem encorajar demandas de classe e revolução. Dos senhores, não é exigido que libertassem seus servos. Contudo, encontramos um denominador comum extraordinário: “Porque o que é chamado pelo Senhor, sendo servo, é liberto do Senhor; e, da mesma maneira, também o que é chamado, sendo livre, servo é de Cristo” (1Co 7:22, ARC). O sentido essencial desta verdade teve profundo efeito prático na vida dos cristãos.
Na conversão, recebemos uma nova identidade que se coloca acima de todas as outras. Assim, antes de sermos brancos ou negros, ricos ou pobres, educados ou sem estudo, somos novas criaturas em Jesus Cristo, e isso passa a ser a nossa orientação primária, mais importante que todas as outras identificações, e nos consideramos irmãos. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Açucarando o EvangelhoMeditações Diárias 2014 – 3 de abril
Porque os tais são falsos apóstolos, obreiros fraudulentos, transfigurando-se em apóstolos de Cristo. E não é de admirar, pois o próprio Satanás se transforma em anjo de luz. 2 Coríntios 11:13, 14
Faz alguns anos, o U.S. News & World Report publicou, como artigo de capa, o tópico sobre a espiritualidade no mundo atual, informando que a religião, em muitas partes do mundo, tomou um manto de psicologia popular. Muitas congregações crescem oferecendo uma teologia açucarada, com uma dieta light de sermões preocupados com temas como “realização pessoal”, como ser “melhor parceiro”, “melhor empregado”, “melhor chefe” e “amigo” e até como “perder peso”. Mesmo admitindo que alguns desses tópicos possam ser uma preocupação da igreja, eles não podem ser o foco central da pregação.
Muitos pregadores modernos têm enfatizado unilateralmente os atributos da misericórdia, perdão e amor de Deus, mas negligenciado igual ênfase em Sua justiça, santidade e inimizade contra o pecado. Poderia ser que, na tentativa de agradar as pessoas e nos tornarmos simpáticos aos que queremos alcançar, estejamos comprometendo os ensinos das Escrituras? É evidente que, como o contexto em que pregamos muda, devemos fazer ajustes em nossa forma de apresentar o evangelho, mas isso não muda sua essência. Enquanto métodos de comunicação podem variar, o fundamento da verdade bíblica deve permanecer inalterável.
Em nossa pregação, não mudamos Deus nem Sua verdade. Devemos manter em equilíbrio dois polos da proclamação cristã; de um lado, manter a identidade, o caráter bíblico do conteúdo proclamado; de outro, manter a relevância, que é o relacionamento da revelação com o contexto humano atual. Muitos querem ser relevantes sem ter identidade bíblica. Outros querem reter a identidade, mas no processo deixam de ser relevantes. Os dois perigos são reais. A preocupação com a relevância tende a levar à “contextualização pragmática” do evangelho, conduzindo à utilização de recursos estranhos à Palavra de Deus. O outro perigo é a tentativa de ser “bíblico” e cair na bibliolatria, respondendo a perguntas que ninguém está fazendo. Ou tentar responder, no século 21, a questões do século 19. De qualquer maneira, devemos entender que o único evangelho capaz de satisfazer às necessidades humanas é o evangelho real, ministrado em sua fórmula original, sem açucaramentos ou diluições. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Uma Ilha no Tempo  – Meditações Diárias 2014 – 4 de abril
Havendo Deus terminado no dia sétimo a Sua obra, que fizera, descansou nesse dia de toda a Sua obra que tinha feito. E abençoou o dia sétimo e o santificou; porque nele descansou de toda a obra que, como Criador, fizera. Gênesis 2:2, 3
O mundo moderno é uma extensão da Babilônia espiritual. Essa não é apenas uma invenção do gênio humano, mas de forças malignas sobrenaturais cujo objetivo é anuviar a mente e anestesiar a percepção das pessoas. Vivemos em meio ao caos generalizado, em que muitos não percebem até que ponto estão sendo afetados. Os seres humanos se tornaram quase como robôs. Dormindo pouco, lutando em meio ao tráfego, enfrentando pressões bizarras de todos os ângulos, não é de admirar que estatísticas indiquem que uma em cada cinco pessoas é hoje diagnosticada mentalmente enferma. Mais do que em qualquer outro tempo, necessitamos redescobrir o poder restaurador do sábado.
Diferentemente do batismo, santa ceia ou lava-pés, o sábado é um símbolo instituído por Deus no início da história humana. Ele vem da perfeição original e traz o hálito do Éden, anterior ao pecado. Foi dado como presente de Deus, no clímax da criação, para os primeiros seres humanos. Deveria estender-se a toda a humanidade. No esquema da criação, a obra de Deus se move do espaço para o tempo, e o tempo está dividido entre tempo comum e tempo especial. O tempo comum flui para o tempo especial. Nessa lógica, a criação não é um fim em si mesma: o ser humano não encontra realização plena nos dias do tempo comum, naquilo que possa fazer ou realizar. O alvo final da atividade semanal e da vida não é encontrado do primeiro ao sexto dia da semana. O clímax é o repouso do ser humano na presença do Criador.
O sábado é um perpétuo memorial de que ninguém alcança seu propósito no trabalho como se fosse um animal de carga. O alvo final da vida é a comunhão com Deus. Isso é indicado pelo fato de que o ser humano foi criado apenas no sexto dia. O sábado é o sétimo dia da semana, mas o primeiro dia de existência de Adão e Eva. Eles repousaram, então, não porque estivessem cansados. Repousaram para comungar com o Criador. Em Sua presença, iriam alinhar suas prioridades. Hoje não é diferente. Os olhos precisam ser abertos para que vejamos o que é fundamental. É o homem em rebelião que busca realização independentemente de Deus, como se a vida se esgotasse nos dias do tempo comum. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Barnabé, Filho de ExortaçãoMeditações Diárias 2014 – 5 de abril
José, a quem os apóstolos deram o sobrenome de Barnabé, que quer dizer filho de exortação, levita, natural de Chipre, como tivesse um campo, vendendo-o, trouxe o preço e o depositou aos pés dos apóstolos. Atos 4:36, 37
Dos inúmeros e anônimos pregadores das boas-novas na igreja primitiva, apenas alguns poucos emergem claramente das páginas do Novo Testamento. Barnabé é um dos poucos missionários que antecederam Paulo acerca de quem sabemos algo. Mas o pouco que conhecemos dele sugere sua importância. Judeu da diáspora, viveu em Chipre, mas tornou-se um dos mais primitivos discípulos em Jerusalém.
Seu nome era José, mas passou a ser chamado de Barnabé pelos apóstolos. O termo “Barnabé” é interpretado por Lucas como “filho de exortação”. Ele é descrito como “cheio do Espírito” (At 11:24). Curiosamente, Barnabé, em todas as cenas bíblicas em que aparece, é sempre uma figura de apoio, sempre a serviço de outros:
É ele quem introduz Paulo à igreja, depois da conversão deste (At 9:27). Provavelmente foi o primeiro a reconhecer o potencial do apóstolo.
É enviado pelos apóstolos para apoiar o trabalho em Antioquia, enquanto o cristianismo era pregado aos gentios em nova escala (At 11:22).
É enviado, com Paulo, de Antioquia a Jerusalém em uma missão de misericórdia (At 11:29, 30).
Ajudou Paulo na primeira viagem missionária, partindo de Chipre (At 13 e 14). De fato, Barnabé foi o líder original, embora Paulo tome o papel principal posteriormente.
No Concílio de Jerusalém, é ele quem defende as reivindicações dos cristãos gentios (At 15:1-32).
Ele acompanhou Paulo a Antioquia, em envolvimento missionário (At 15:35).
Na segunda viagem missionária, Barnabé aconselhou que levassem João Marcos, que havia desertado anteriormente. Como Paulo se recusasse a fazê-lo, Barnabé acompanhou o jovem Marcos em uma dupla missionária, impedindo que ele desistisse de seu chamado (At 15:36-40).
Barnabé continuou a serviço do evangelho, o que é indicado pelas referências que Paulo faz a ele como alguém conhecido dos gálatas (Gl 2:1, 9, 13), dos coríntios (1Co 9:6) e dos colossenses (Cl 4:10). Segundo a tradição, Barnabé foi martirizado no ano 61 a.C. Como vemos no texto de hoje, ele colocou suas posses à disposição da igreja. A fragrância de sua vida chega até nós. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Aprendei de MimMeditações Diárias 2014 – 6 de abril
Vinde a Mim, todos os que estais cansados e sobrecarregados, e Eu vos aliviarei. Tomai sobre vós o Meu jugo e aprendei de Mim, porque sou manso e humilde de coração; e achareis descanso para a vossa alma. Porque o Meu jugo é suave, e o Meu fardo é leve. Mateus 11:28-30
Nessa exclusiva referência a respeito de Si como “humilde de coração”, Jesus nos apresenta a chave para o descanso que Ele nos oferece. Vivemos na cultura da “autopromoção”, da “defesa dos próprios direitos”, da “preocupação em ser o primeiro”, de “ganhar por intimidação”, da incansável busca por “tronos” e uma dúzia de outras agendas a serviço do eu. O que não entendemos é que tal atitude é precisamente o que mais destrói nossa paz. Estamos tão ocupados em nos defender, promover-nos ou manipular outros em nosso favor que nos programamos para uma nova guerra a cada dia. Mas o egoísmo pode ser muita coisa, menos algo novo:
A Grécia dizia: “Seja sábio, conheça a si mesmo.”
Roma ordenava: “Seja forte e se discipline.”
O judaísmo insistia: “Seja bom e se ajuste à lei.”
O hedonismo seduzia: “Busque o prazer e se satisfaça.”
A educação orienta: “Seja hábil, expanda seu universo.”
A psicologia motiva: “Seja confiante e se autoafirme.”
O materialismo apregoa: “Seja possessivo, realize-se em possuir.”
O humanismo ensina: “Seja capaz, creia em si mesmo.”
O orgulho afirma: “Seja superior, promova os interesses pessoais.”
Jesus Cristo ensinou-nos algo diferente: “Seja altruísta, vença o egoísmo, subjugue a inclinação de explorar os outros e ‘tirar vantagem em tudo’. Seja generoso, porque, afinal, são os mansos que herdarão a terra.” Quando eu penso neste surpreendente Jesus e em Sua desafiadora atitude, tão em descompasso com nossa natureza, eu não posso deixar de balançar a cabeça e sorrir. Em nossa sociedade “ganhe-tudo-o-que-você-pode”, o conceito de vitória sobre o egoísmo e ser aquele que serve é considerado uma piada ou tolice.
Paulo, depois de exortar os filhos do reino a nada fazer por partidarismo, considerar os outros superiores a si mesmo, não ter em vista o que é próprio, senão também o que é dos outros (Fp 2:3, 4), desafia-os a nutrir o mesmo sentimento encontrado em Jesus: “Embora sendo Deus, não considerou que o ser igual a Deus era algo a que devia apegar-Se; mas esvaziou-Se a Si mesmo, vindo a ser servo” (Fp 2:6, 7, NVI). (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Os que Nasceram Duas VezesMeditações Diárias 2014 – 7 de abril
Ao anoitecer, pode vir o choro, mas a alegria vem pela manhã. Salmo 30:5
William James, em seu clássico The Varieties of Religious Experience (As Variedades da Experiência Religiosa), aplica a metáfora dos dois nascimentos para pessoas religiosas. Os que nascem “uma vez” são pessoas que atravessam a vida sem nunca experimentar complicações em sua fé. Eles podem ter dificuldades financeiras, desapontamentos, mas nunca atravessam tempos que realmente parecem contradizer sua experiência religiosa. A compreensão que eles têm de Deus, quando chegam à velhice, não é diferente do que aprenderam sobre Ele na infância.
Para James, os “nascidos duas vezes” são pessoas que atravessam enormes crises, chegando mesmo a perder a fé para então recuperá-la. E a nova fé é muito diferente daquela que foi perdida. Em vez de experimentarem apenas dias de céu azul, algumas vezes o Sol parece lutar para sair da tempestade, embora sempre consiga reaparecer. Deus, conforme eles apresentam, parece mais real. Ele não é simplesmente o “paizão” que sempre mantém os filhos “seguros e secos”. Ao contrário, Deus os capacita a prosseguir através da noite escura de um mundo perigoso. Esses são como um osso que quebra e depois de curado é mais forte no lugar em que se partiu. A fé manifestada por eles é mais forte do que antes, porque em algum momento aprenderam que podem depender de Deus e assim sobreviver às perdas e tragédias. Depois das desilusões, a fé é mais forte porque testemunhou que muito de sua antiga confiança eram apenas deuses falsos.
Imagino que os salmos foram escritos por pessoas que tiveram que lutar para descobrir onde Deus estava escondido na vida delas, e não por aqueles para quem Deus era muito óbvio. Presente, mas não óbvio. O salmo 30 é um exemplo disso. Atribuído a Davi, ele foi escrito por alguém recuperado de séria enfermidade, alguém liberto de um fosso de opressão, cercado de inimigos por todos os lados. Ele vai ao templo não como o adorador superficial, acostumado a repetir suas frases mecânicas. Ele, que se julgava inabalável (v. 6), descobriu que a caminhada com Deus não é um passeio no parque. Em tempos de grande tribulação, ele perdeu a fé simplória, substituindo-a por uma compreensão profunda de Deus, que aqui se revela em louvor e agradecimento. Ele aprendeu que o choro não dura para sempre. A alegria, cedo ou tarde, triunfa. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Vós Sois a Luz do MundoMeditações Diárias 2014 – 8 de abril
Vós sois a luz do mundo. [...] Assim brilhe também a vossa luz diante dos homens, para que vejam as vossas boas obras e glorifiquem o vosso Pai que está nos Céus. Mateus 5:14, 16
Percebemos o que Jesus está dizendo? “Para que vejam as vossas boas obras.” Não boas opiniões, boas ideias religiosas, teorias, discursos nem palavras que impressionem.
Sandra, uma moça atraente que se tornou adventista, resolveu que não mais teria namorados de fora da igreja. Em decepção, desabafou mais tarde que os rapazes da igreja, pelo menos aqueles com quem ela se relacionara, não eram diferentes dos “pagãos” que conhecera. Eles podiam até pretender ser diferentes, podiam defender ideias cristãs, mas para ela era impossível ver qualquer diferença.
Eu sou a “luz do mundo”, mas, se trapaceio em meus negócios, exploro os outros e tiro vantagens deles, se roubo, minto, dou informações falsas, não pago minhas dívidas, calunio e não controlo meu temperamento, então eu “desligo” a luz, crio um “apagão”. O argumento de Jesus é simples, mas extraordinário: o valor da luz está no seu contraste com as trevas. Quando a luz deixa de iluminar, ela não apenas perde o seu valor, mas deixa de existir como luz. Jesus falou de ações concretas, não de propaganda religiosa. É precisamente isso que o mundo está esperando dos cristãos.
O Adventist Kettering Medical Center, em Ohio, foi edificado sobre o poder do testemunho cristão. O milionário Eugene Kettering buscou uma instituição com quem se associar para construir um estabelecimento médico de alta qualidade. Escolheu os adventistas. A Igreja Adventista enviou então George Nelson para trabalhar com o Sr. Kettering no projeto. Esses dois homens, embora de origens diferentes, tinham algo em comum: devoção à honra e à excelência. Depois de alguns encontros, o Sr. Kettering foi ao escritório do irmão Nelson e, casualmente, deixou sobre sua mesa o primeiro cheque. Quando Nelson viu o cheque, mais tarde, ele estava em seu nome, no valor de 1,2 milhão de dólares.
Muitos anos depois, um pouco antes de Eugene Kettering morrer, George Nelson o visitou. Perguntou-lhe por que, em tão pouco tempo de relacionamento, havia confiado a ele tal soma de dinheiro. “George”, respondeu o Sr. Kettering, “eu confiava em você mais do que confiava em mim.” Que poderoso testemunho! Lembre-se: sem caráter cristão, não há testemunho cristão. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Quem Eu Seria Se Pudesse SerMeditações Diárias 2014 – 9 de abril
Amados, agora, somos filhos de Deus, e ainda não se manifestou o que haveremos de ser. Sabemos que, quando Ele Se manifestar, seremos semelhantes a Ele. 1 João 3:2
Quem Eu Seria se Pudesse Ser é o curioso título de um livro que vi na vitrine de exposição na Fundação Síndrome de Down, em Campinas, onde levamos nosso filho Mike para algumas de suas terapias. O livro, que adquiri posteriormente, trata da “viagem imperfeita” e das fronteiras, muitas delas insuperáveis, de pessoas limitadas por alguma disfunção intelectual.
Desde o nascimento de nosso filho com a Síndrome de Down, observo seu desenvolvimento, às vezes muito lento. Muitas vezes, testemunho seu enorme desejo de aprender. Observamos seu incansável trabalho em encher cadernos e mais cadernos, copiando exercícios que ele não entende, ou simplesmente escrevendo seus pequenos arabescos, em sua formidável tentativa de acompanhar as outras crianças. Pergunto-me, em algumas ocasiões: Quem seria ele, não fosse sua enorme limitação? Em casa, temos sido abençoados pelo Mike. Seu jeito de anjo, sua inocência, sua bondade, seus comentários ingênuos e sua forma de ver as coisas nos surpreendem de diversas maneiras. Temos com ele uma regra muito clara: para um ser limitado, amor ilimitado.
Por outro lado, todos nós tornamo-nos disfuncionais em relação ao plano original de Deus. Ao nascer, Mike foi diagnosticado como portador da “trissomia vinte um”. Em linguagem simplificada, podemos dizer que isso afeta cada célula de seu corpo. Assim somos nós, completamente afetados em cada “célula” de nossa estrutura espiritual. Nosso desenvolvimento em viver a vontade de Deus é muitas vezes lento e reticente. Por vezes, quase desanimador. Mas Jesus é um grande otimista!
Lembre-se, Deus também tem uma regra imutável em relação às nossas debilidades: amor e paciência ilimitados. Se não desanimarmos e permitirmos que Deus atue, Ele aperfeiçoará a boa obra que iniciou em nós (ver Fp 1:6).
Sua graça finalmente triunfará suprema, e seremos afinal aquilo que Ele projetou. O texto de hoje sugere um contraste entre o que é conhecido e aquilo que vamos ser. Somos agora “filhos de Deus”, mas o pleno significado disso ainda está no futuro. Ainda aguardamos a revelação daquilo que seremos em nosso estado final: “Transformados, de glória em glória, na Sua própria imagem” (2Co 3:18). (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Quão Grande És Tu!Meditações Diárias 2014 – 10 de abril
Ó Senhor, Senhor nosso, quão magnífico em toda a Terra é o Teu nome! Pois expuseste nos Céus a Tua majestade. Salmo 8:1
Uma dificuldade séria do homem moderno é que ele gasta muito tempo no ambiente das coisas “criadas” pelas próprias mãos: carros, trens, escolas, shopping centers, aviões e eletrônicos. E, como tem domínio dessas coisas, ele se julga muito grande. Assim, não é por acaso que a vida se torna enfadonha e pouco inspiradora. Alienamo-nos do contato com as coisas criadas por Deus, as quais impressionavam nossos ancestrais e os levavam a responder com reverência às belezas insuperáveis da ordem criada.
Pense no sentimento de fascínio ao contemplar um céu estrelado longe das luzes artificiais da cidade. Imagine a reverência, quase temor, suscitada pelos raios, relâmpagos e poderosos trovões. Coloque-se diante do espetáculo das incansáveis ondas do mar, que se quebram na praia em um entardecer. Essas coisas ajudam a ver, de uma perspectiva diferente, tanto nós próprios como o mundo. Há quase um século, o teólogo alemão Rudolf Otto escreveu o clássico The Idea of the Holy (A Ideia do Sagrado). Otto sugere que o ser humano tem fome do Sagrado. Existe nisso um elemento quase estarrecedor. Encontrar o Sagrado é encontrar-se com uma realidade tão grande que nos faz tomar consciência de nossa embaraçosa pequenez. Isso acontece, segundo Otto, não porque sejamos pequenos, mas porque o Sagrado é muito grande, numa escala desconhecida. Talvez por isso, Tomás de Aquino, quando perguntado por que depusera a pena e deixara de escrever, respondeu que ele tivera uma visão do Santo, e isso o fazia sentir que tudo o que escrevera não passava de palha.
Na próxima vez que você for ao zoológico, observe a relativa pouca atenção dada aos animais pequenos. Contudo, observe as filas dos que querem ver o leão, o tigre, o elefante e o gorila. Por quê? Talvez porque, mesmo sem entender, nós nos sintamos afirmados ao ver que há criaturas maiores e mais fortes do que nós. Seres que não criamos e que, naturalmente, escapam ao nosso domínio. A mensagem é tanto humilhante como confortadora: nós não somos o poder final. Isso nos ajuda a entender nosso lugar no Universo. Considere a suprema grandeza de Deus, em meio às suas dificuldades, e pense nisto: “Não diga a Deus que você tem grandes problemas. Diga aos seus problemas que você tem um grande Deus.” (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Você e o DinheiroMeditações Diárias 2014 – 11 de abril
Ao Senhor pertence a Terra e tudo o que nela se contém, o mundo e os que nele habitam. Salmo 24:1
Deus provê para cada pessoa dois elementos básicos: tempo e talentos. Esta é a estrutura da vida. O tempo é igual para todos. Os talentos são diferentes de pessoa para pessoa. O dinheiro, em grande medida, é o resultado da combinação do tempo e do talento. Tempo e talento não podem ser acumulados, mas juntos podem produzir algo que pode: o dinheiro. Assim, de maneira real, o dinheiro representa parte do tempo e do talento utilizados para adquiri-lo. O desperdício do dinheiro, além de ser desperdício do talento e do tempo, é o desperdício da própria vida.
O plano de Deus para nos libertar da atração fatal do dinheiro é ensinar-nos a não permitir que aquilo que possuímos venha a nos possuir. Quando falamos dos planos de Deus para a vida, devemos lembrar que eles não podem ser entendidos pelo homem natural (2Co 2:14). Tais planos não lhe parecem razoáveis porque (1) o homem é criatura finita e não pode entender plenamente os caminhos de Deus; e (2) Deus veste Seus planos em mistério e não os revela em todos os detalhes para que desenvolvamos um relacionamento de fé com Ele.
Nas Escrituras, aprendemos que os dízimos pertencem ao Senhor (Ml 3:8-10). Por meio da devolução sistemática e fiel daquilo que Ele separou como um símbolo, Ele nos ensina os princípios básicos de Seu reino:
Submissão: “Não só de pão viverá o homem” (Mt 4:4).
Dependência: “Buscai, pois, em primeiro lugar, o Seu reino” (Mt 6:33).
Obediência: “Dai [...] a Deus o que é de Deus” (Mt 22:21).
Prioridade: “Onde está o teu tesouro [...]” (Mt 6:21).
Lealdade: “Não podeis servir a Deus e às riquezas” (Mt 6:24).
Confiança: “Não andeis ansiosos” (Mt 6:25).
Compromisso: “Fazei discípulos de todas as nações” (Mt 28:19).
O dízimo é baseado em convicção teológica. Sem a doutrina da criação, ele não tem fundamento sólido. O dízimo pode parecer um absurdo lógico. Em última instância, ele representa a rejeição do egoísmo e a libertação da tirania das coisas. Porque pertence ao Senhor, Ele é santo, como o sábado. Porque Jesus só menciona o dízimo uma única vez (Mt 23:23), alguns sugerem que lhe falta base no Novo Testamento. Jesus mencionou a necessidade da conversão, também, apenas uma vez (Jo 3:3), e ninguém contestaria o imperativo dela com base na estatística. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Jesus, o Senhor da VidaMeditações Diárias 2014 – 12 de abril
Fez Jesus diante dos discípulos muitos outros sinais [...]. Estes, porém, foram registrados para que creiais que Jesus é o Cristo, o filho de Deus, e para que, crendo, tenhais vida em Seu nome. João 20:30, 31
Cada evangelho teve uma audiência primária específica. Em grande medida, isso determinou seu conteúdo. Mateus escreveu para judeus; Marcos, para romanos; Lucas, para grupos de gregos convertidos à fé cristã. João foi escrito, no fim do 1º século, para a igreja. Destinava-se a uma geração de cristãos que não haviam conhecido a Cristo. Cristãos que estavam se perguntando: Quem é Jesus Cristo? O texto de hoje indica o propósito desse evangelho. João está dividido em duas partes. Na primeira seção, capítulos 1 a 12, o evangelho trata dos atos de Jesus. João não usa a palavra “milagre”. O que Jesus realiza são “sinais”. Os sinais são como parábolas que apontam para uma realidade além de si mesmas. Os sinais em João suscitam a pergunta: Quem pode realizar obras assim? E sugere a resposta: Apenas Deus!
João registra sete sinais. Todos eles com características exclusivas desse evangelho. No primeiro, Jesus transforma água em vinho (2:1-12), o que trata da questão da qualidade. O segundo sinal é a cura do filho de um oficial do rei, que estava a uma distância acima de 32 quilômetros (4:43-54).
Distância não é problema para Ele. O terceiro é a cura do paralítico de Betesda (5:1-8), inválido por 38 anos. Tempo não está fora de Seu poder e controle. O quarto sinal (6:1-13) é a multiplicação de pães para uma grande multidão. Quantidade não é obstáculo para o Senhor. No quinto sinal, Jesus anda sobre o mar (6:16-21). Forças naturais Lhe obedecem. Depois Ele cura um cego de nascença (9:1-11). Este sinal tem que ver com o acaso.
Ele é superior às forças cegas e perplexidades da vida. Finalmente, é descrita a ressurreição de Lázaro (11:17-44). Jesus Cristo é maior que a morte. Leia o contexto desses casos. Observe que João intensifica a dimensão do problema para enaltecer Aquele que é a solução. Lázaro, por exemplo, não apenas estava morto; ele já estava em decomposição.
Tais sinais cobrem todas as áreas da vida. Você está buscando qualidade? Ele é a resposta. Seu problema tem que ver com distância, tempo, quantidade, forças naturais, acaso ou a própria morte? Jesus Cristo veio a nós e entrou em nossa história para dar sentido a nossa existência. Creia e tenha vida em Seu nome! (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Na Pessoa de Nosso SubstitutoMeditações Diárias 2014 – 13 de abril
Então, Pilatos O entregou para ser crucificado. João 19:16
A justiça divina foi satisfeita na pessoa de nosso substituto. Tal princípio provê a chave que abre a compreensão para o mistério que cerca aquelas passagens relacionadas à morte de Cristo. De fato, Sua paixão seria inexplicável sem essa chave explanatória. Sem esse princípio interpretativo, a morte de Jesus não seria apenas um absurdo, mas uma monstruosa injustiça.
Por que seria torturado e condenado o inocente Filho de Deus? No jardim do Getsêmani, Ele diz aos guardas: “Deixai ir estes” (Jo 18:8). Com isso, Jesus indica que é Ele que deve ser preso. Por quê? Da mesma forma, no julgamento perante o Sinédrio, quando a sentença condenatória é passada, acusado de blasfêmia, Ele guarda silêncio (ver Mt 26:63). Jesus não argumenta, nunca tenta Se defender. Veja-O perante Pilatos: Ele não responde às acusações. Cinco vezes, contudo, Pilatos, confuso, pronuncia que Jesus é “inocente”, “justo” ou “sem culpa”. Mas, ainda assim, Ele é condenado à morte. Como entender tal contradição? Nenhum tribunal com um mínimo senso de justiça validaria tal sentença.
Há apenas uma explicação: Jesus é ao mesmo tempo justo e culpado. Como Deus encarnado, Ele é absolutamente inocente das acusações que Lhe são atribuídas. Ao mesmo tempo, como substituto dos pecadores, Ele é aos olhos de Deus culpado de todas essas acusações. Em Si mesmo, Ele é inocente, mas culpado como nosso substituto. Jesus assume nosso lugar de modo consciente. Assim, nós estávamos lá em Suas cadeias. Perante o trono da justiça divina, nós merecíamos tal condenação. Nós, eu e você, éramos os verdadeiros culpados dos crimes atribuídos a Ele: rebelião, insurreição, blasfêmia, sedição. Mas, como nosso substituto, Ele diz: “Deixai ir estes.” Ele não diz: “Deixai-Me ir.” Você entende? Como nosso representante, tudo o que Lhe é atribuído é verdade. Então a sentença de morte contra Ele, afinal, não é injusta, porque aquela era nossa sentença.
Olhando para a cruz, ao vê-Lo despido, em vergonha e humilhado, podemos perguntar: “Quem é esse?” Você pode ser tentado a responder: “Esse é o Filho de Deus.” Errado. Esse é você e também sou eu na pessoa de nosso representante. Como nosso substituto, a Ele é imputada a culpa de todos os crimes, traições, de todos os desvios que você possa imaginar – de todos, em todos os tempos. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
TitanicMeditações Diárias 2014 – 14 de abril
Quando andarem dizendo: Paz e segurança, eis que lhes sobrevirá repentina destruição. 1 Tessalonicenses 5:3
Completa-se hoje 102 anos do naufrágio do Titanic, o colosso dos mares. Por muito tempo, creu-se que aquela noite era a mais improvável para o desastre. O mar “estava como um gramado” calmo, as estrelas mais brilhantes do que nunca. Investigações recentes, contudo, têm argumentado que aquelas aparências eram enganadoras. Vários fatores se combinaram para a tragédia. O frio e a clareza do céu refletido no espelho das águas criaram uma miragem que tornou quase impossível que se percebesse o perigo.
Aliada a esses fatores, encontramos a arrogância da autoconfiança. Essa é a única explicação do motivo pelo qual o Titanic, que recebeu diversas advertências pelo telégrafo quanto à presença de icebergs, não alterou sua rota. Informado do perigo, o capitão Smith optou por manter a mesma direção e velocidade, confiante de que o navio estava acima de qualquer ameaça.
Quando o grito “iceberg logo à frente” soou, uma manobra foi feita para desviar o Titanic, mas já era muito tarde. Aproximadamente às 23h45, aconteceu a colisão. O gelo abriu um rombo no casco do navio, e a água passou a jorrar para dentro dos compartimentos.
Foi apenas quando a água gelada começou a invadir as cabines e os salões de jogos que a irreversibilidade da situação ficou evidente. Engenheiros calculam que, uma hora após o choque, mais de 25 mil toneladas de água tenham inundado o Titanic. Por volta de 1h30 da madrugada, a proa estava totalmente submersa. A popa inclinou-se num ângulo de 45 graus, e o peso da estrutura fez a embarcação rachar-se entre a terceira e a quarta chaminés. Os passageiros nos barcos lançados ao mar testemunharam horrorizados o navio descer para o mergulho sem retorno, engolido pelas águas escuras e gélidas do Atlântico Norte. Às 2h20, o gelado Atlântico silenciou as vozes e gritos de 1.500 pessoas que tiveram, então, seu destino selado. O Titanic, a pérola da White Star Line, o gigante de 269 metros de comprimento e 46 mil toneladas, obra-prima de 7,5 milhões de dólares, um tributo à engenharia náutica, tido como insubmersível pelos especialistas, não concluiu sua primeira viagem. Tal tragédia lembra-nos do perigo de se confiar nas aparências. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
O Que Te Falta?Meditações Diárias 2014 – 15 de abril
Jesus, fitando-o, o amou e disse: Só uma coisa te falta. Marcos 10:21
Essa é a narrativa do jovem que vai a Jesus e diz: “Bom Mestre, que farei para herdar a vida eterna?” (Mc 10:17). “Por que me chamas bom?” (v. 18). Essa é a resposta de Cristo, buscando desarmá-lo e forçá-lo a pensar. “Em que sentido Eu lhe pareço bom?” Então Ele leva o rapaz a extrair uma resposta dos próprios recursos. O jovem conhecia os mandamentos e os guardava desde a infância, mas isso não lhe dera nenhuma segurança espiritual, o que sugere um problema em sua religião.
Não há qualquer razão para pensar que ele fosse um hipócrita ou arrogante. Jesus aceita sua sinceridade e nada diz em contrário à sua afirmação. O moço tinha buscado viver pelas regras, contudo sentia-se vazio e, mais que isso, fora do círculo da vida eterna, alienado de Deus. Ser bom guardador da lei não fora suficiente. Ele sentia que havia algo mais a ser experimentado, mas não sabia precisamente o que era. Para muitos, a vida cristã é uma questão de alvos e a realização deles. Algo que deve ser vivido de acordo com algumas metas. Esse jovem havia alcançado seus alvos. “Que farei?” Ele pensa que conhece o método. Para ele, salvação é uma questão de “fazer”. Aí reside o problema.
O texto de hoje, diz que Jesus olhou para o jovem e “o amou”. Seu coração se enterneceu. Esse moço não era uma fraude. Era sincero, e Jesus buscou libertá-lo das algemas, dizendo: “Só uma coisa te falta.” Então, segue uma sequência de cinco imperativos: “Vai, vende [...], dá [...]; vem e segue-Me” (v. 21). O terceiro e quarto imperativos são separados por uma promessa: “E terás um tesouro no Céu.” Jesus intencionou que esse fosse o momento da grande libertação. “Vem e segue-Me”: aí está a ênfase e a resposta de sua busca. Jesus buscou satisfazer a necessidade mais profunda, libertá-lo da vida mesquinha e das garras do poder que o fazia viver numa concha. Havia, no centro da existência, um ídolo que necessitava ser desalojado. “Ele, contrariado com essa palavra, retirou-se triste” (v. 22).
O que ele queria? Um “remédio doce”? E você, querido irmão ou irmã, o que lhe parece difícil deixar para ser um verdadeiro discípulo de Cristo? Provavelmente, aí está seu ídolo. O chamado para romper com nossas idolatrias deve ser visto como um ato libertador. Lembre-se: por Jesus, realmente não deixamos nada que, afinal, não seja para nosso bem permanente. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
O Incomparável Jesus CristoMeditações Diárias 2014 – 16 de abril
E toda língua confesse que Jesus Cristo é Senhor, para glória de Deus Pai. Filipenses 2:11
O impacto de Jesus sobre a história e a vida de homens e mulheres é inigualável. Muitos governantes, líderes militares, políticos, gênios, artistas, filósofos e teólogos vieram e se foram. Alguns entraram para a história. Mas todos eles estão soterrados nas areias do tempo. Apenas Cristo permanece tão atual como o jornal que vai sair amanhã. Sua pessoa inspirou milhares de livros e músicas. Seu lugar entre todos os nomes é insuperável.
James Allan Francis escreveu uma belíssima página sobre Jesus Cristo, com o título “Uma Vida Solitária”:
“Ele nasceu numa vila obscura, filho de uma camponesa. Cresceu em outra vila, onde trabalhou numa carpintaria até os 30 anos. Então, por três anos, foi um pregador itinerante. Nunca escreveu um livro. Nunca assumiu qualquer posição. Nunca teve uma família ou possuiu uma casa. Ele não cursou uma faculdade. Nunca visitou uma cidade grande. Nunca viajou mais de 350 quilômetros além do lugar onde nascera. Não fez qualquer uma daquelas coisas que normalmente associamos com grandeza. Tinha apenas 33 anos quando a maré da opinião pública se ergueu contra Ele. Seus amigos O abandonaram. Foi entregue aos inimigos e suportou o escárnio de um julgamento injusto. Foi pregado numa cruz entre dois ladrões. Enquanto morria, Seus executores disputavam Seu manto, Sua única propriedade. Depois de morto, foi colocado em um túmulo emprestado pela piedade de um amigo.
“Dezenove séculos vieram e se foram. Hoje Ele permanece como o personagem central da humanidade, o líder de todo avanço humano. Todos os exércitos que já marcharam, todos os navios que já navegaram, todos os parlamentos que já se reuniram, todos os reis que já reinaram, colocados juntos, não tiveram sobre a vida dos homens neste planeta o impacto que teve essa única vida solitária.”
De muitas maneiras, Seus inimigos têm tentado transformá-Lo em um mito e descaracterizar Sua identidade exclusiva. Filmes e canções irreverentes, produtos da ficção humana, surgem de tempos em tempos. Nisso eles não ficam muito longe dos Seus inimigos clássicos: Anás, Caifás, o Sinédrio, Herodes, Pilatos, fariseus e saduceus. Mas Jesus permanece e tem a última palavra sobre a vida e a morte. Seja hoje uma testemunha dEle, onde você estiver. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
BarrabásMeditações Diárias 2014 – 17 de abril
Naquela ocasião, tinham eles um preso muito conhecido, chamado Barrabás. Mateus 27:16
Os quatro evangelhos fazem referência a Barrabás, uma figura misteriosa que surge em conexão com o julgamento de Cristo. A tradição a seu respeito é reticente. Prisioneiro, ele aguardava a execução. Desejando libertar Jesus, talvez influenciado pela mensagem de sua esposa, Pilatos sugere uma escolha entre os dois: Jesus ou Barrabás? Ele é colhido por uma estarrecedora surpresa: “Solte-nos Barrabás”, grita a multidão.
Qual é a razão para uma escolha como essa? Os líderes religiosos daquele tempo sabiam que poderiam prender Barrabás novamente, quando necessário. Mas como poderiam silenciar alguém como Jesus Cristo? Como parar um Homem que, sem qualquer arma, representava um perigo revolucionário capaz de subverter o judaísmo e todo o Império Romano? O que fariam com Alguém cujas armas eram Suas novas ideias sobre Deus e as pessoas, capazes de explodir as velhas categorias religiosas? Barrabás poderia explorar seus conterrâneos, mas ele não ameaçava governar a vida de ninguém. Por outro lado, Jesus apresentou um reino que governa de dentro para fora. Sem imposição, conduz a uma lealdade superior à vida e à morte.
Naquela tarde da Páscoa, três ladrões, talvez do mesmo grupo, deveriam ser crucificados: Dimas, Gestas e Barrabás. Barrabás é liberto no último instante, e Jesus é crucificado em seu lugar. Aqui nós temos a mais perfeita ilustração do princípio da substituição. A história de Barrabás é a história da salvação por meio da morte de Jesus Cristo. Seu nome, “Bar Abba”, significa “filho do pai”. Como ele, todos nós, filhos do pai Adão, somos culpados de rebelião e sedição contra Deus, ladrões de Sua glória, assassinos de nós próprios e de outros, prisioneiros do pecado. Barrabás, no corredor da morte, apenas aguardava a execução. Ele deve ter olhado para as palmas de suas mãos, imaginando como seria a dor dos cravos rasgando a carne, dilacerando a cartilagem e os ossos. Ouviu então o sinistro barulho da chave abrindo a pesada porta de ferro. Ouviu os passos dos guardas. “Chegou minha hora”, pensou. Sua cabeça estava pesada e confusa.
Parecia até ouvir seu nome gritado por enorme multidão. Ainda não sabia exatamente o que estava acontecendo. Abismado, ouviu que estava livre: “Pode ir para casa.”
Isso é substituição: Jesus tomou nosso lugar. Ele foi feito pecado para que sejamos feitos justiça de Deus. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Outro Tipo de Rei Meditações Diárias 2014 – 18 de abril
Tornou Pilatos a entrar no pretório, chamou Jesus e perguntou-Lhe: És Tu o rei dos judeus? João 18:33
Educado por Roma, Pilatos era um homem que pensava de modo prático. Tudo o que ele queria era uma resposta simples. Preto no branco, breve. Do estilo verdadeiro ou falso. Não posso deixar de pensar que Pilatos estava estarrecido. À sua frente, encontrava-se Jesus, enfraquecido pela noite anterior de abusos, lábios inchados, marcados por sangue ressecado. Desacompanhado, sem qualquer comitiva em Seu favor. Certamente não havia nada nEle que parecesse real. Ridicularizado, coroado com espinhos, com filetes de sangue vivo ainda a escorrer, uma jocosa capa vermelha, Sua posição não parecia adequada a um rei. Mas o Homem intrigava o procurador.
Os olhos de Pilatos haviam sido treinados pelo que já vira acerca de reis. Mas a experiência passada não o havia preparado para Jesus. Ele sabia apenas de reis mantidos pelo sangue e pela espada. Um rei sem aparente poder não fazia sentido para Pilatos. Sem dúvida, ele estava familiarizado com a saga de assassinatos e traições que caracterizava Herodes e seus sucessores. Ele deveria conhecer melhor ainda Tibério César, que não hesitara em mandar matar seus rivais. A história dos césares que haviam precedido Tibério deveria ser familiar a Pilatos. É nesse contexto que ele pergunta se Jesus é um rei.
Diante dessa realidade, não poderia haver resposta simples que não produzisse mal-entendido ainda maior acerca da verdade. Muito preconceito deveria ser antes removido da cabeça de Pilatos. Jesus testou o homem que o julgava: “Essa pergunta é tua, ou outros te falaram a Meu respeito?” (v. 34, NVI). Embaraçado, Pilatos mudou de estratégia. “Que fizeste?”, ele perguntou (v. 35). A resposta de Jesus o deixou ainda mais perplexo: “O Meu reino não é deste mundo. Se o Meu reino fosse deste mundo, os Meus ministros se empenhariam por Mim, para que não fosse Eu entregue aos judeus” (v. 36). “Meu reino não é deste mundo!” Não há nenhum domínio para ser protegido. Nenhuma fronteira para ser guardada. Nenhum exército a ser treinado. Nenhuma submissão a ser imposta. Um reino sem coerção. Este é o reino de Cristo. Este é o reino da graça!
Jesus desmente a ideia de que o poder começa no final do cano de uma arma, com a ponta de uma espada ou com imposições. Para Ele, o poder vem pela submissão a Deus. De fato, nos lábios de Cristo, o reino de Deus não é primariamente um lugar, mas um relacionamento com a pessoa do Rei. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Seu Lugar Junto à CruzMeditações Diárias 2014 – 19 de abril
E obrigaram a Simão Cireneu, que passava, vindo do campo, pai de Alexandre e de Rufo, a carregar-Lhe a cruz. Marcos 15:21
Os dias de Sua popularidade estavam no passado. Depois da ceia naquela quinta-feira, Jesus começa a sentir a intensidade e o peso do pecado, como substituto do homem culpado. No Getsêmani, Ele antecipa os horrores da segunda morte. Grossas gotas de sangue brotam dos poros, em resultado da extrema angústia. Sua convulsão é testemunhada apenas pelo silêncio das velhas oliveiras. Sua hora chegou! Preso, é submetido a cinco julgamentos irregulares, sob acusações ridículas. A essa altura, Jesus já deveria estar em estado crítico: sem alimento, água, em pé por muitas horas, esbofeteado, açoitado, coroado de espinhos. Finalmente, colocam sobre Ele a cruz (Jo 19:17), pelo menos a haste horizontal (patibulum), com um peso que podia variar de 15 a 30 quilos. Isso se prova muito para ele.
A caminho do Calvário, grandemente enfraquecido, a pele e os músculos dos ombros dilacerados, Jesus cai. A multidão O aperta.
Nenhuma fisionomia amiga. Os discípulos haviam fugido. Deus abandonado por Deus! Um homem que passa, talvez parando por curiosidade para ver a causa da comoção, é subjugado por mãos rudes e obrigado a tomar a cruz. Qual teria sido a reação inicial de Simão? Seu olhar se cruza com o olhar do Condenado. Simão observa melhor Seu semblante pálido, hematomas nos olhos, lábios inchados, fios de sangue ressecado marcando Sua face. No Homem, há algo que prende sua atenção. Ellen White sugere que Jesus nunca parecera tão belo, com a dignidade de um rei no trono.
Simão ligou-se ao drama do Universo no momento em que as portas do Céu se fecharam, impedindo que os anjos interviessem em missão de socorro. Quem era o homem ao lado de Cristo? Um judeu da diáspora, um prosélito que fora a Jerusalém para a Páscoa, como tantos outros (At 2:10)? Qual a impressão final do Calvário sobre ele, que inicialmente era apenas um curioso? Certamente o Espírito Santo lhe iluminou a alma. Seu testemunho alcançou depois a família. Por que haveria Marcos de mencionar seus filhos, Alexandre e Rufo, não fossem eles conhecidos na igreja de Roma, como indicado em Romanos 16:13? A história de Simão é representativa. Ela é um convite para nossa identificação com a cruz. Depois disso, nunca mais seremos os mesmos. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
O Poder de Sua Ressurreição – 1 – Meditações Diárias 2014 – 20 de abril
E, se Cristo não ressuscitou, é vã a vossa fé, e ainda permaneceis nos vossos pecados. 1 Coríntios 15:17
Na penumbra que conduzia à sepultura, as mulheres que iam visitá-Lo, no domingo cedo, provavelmente se apegavam a uma tênue esperança. Um perfume distante de lírio, mirra e aloés enchia o ar. Os lençóis que O haviam envolvido estavam marcados por manchas escuras de sangue. Do interior, contudo, vinha uma torrente de luz, como um sol que nasceu para nunca mais se pôr. “Ele não está aqui.” As palavras do anjo ecoaram como a voz de mil trombetas. Jesus voltara da morte. “Meu Senhor, que manhã!”, diz o hino negro spiritual.
A ressurreição de Jesus é a mais estupenda antecipação da fé. Não mais sofrimento nem derrota. Não mais separação. Nossas palavras são incapazes de capturar esse momento. John Masefield conta a história de uma mulher viúva que presenciou a execução de seu filho. Tudo o que lhe resta então é orar. E sua oração centraliza-se na esperança da vida eterna: “Preciso de repouso [...]. Repouso das coisas quebradas. Coisas tão partidas para serem consertadas.” Apenas o Deus da ressurreição é adequado para as coisas partidas que desafiam consertos. Abraçar a ressurreição de Jesus é crer na presença de uma realidade maior que a vida, capaz de iluminar o presente e o futuro.
A respeito da ressurreição, os cristãos creem em quatro verdades revolucionárias. Duas delas serão consideradas a seguir. As outras duas serão vistas no texto de amanhã. Primeiramente, ela é central, como afirma Paulo (1Co 15:16-19). Sem ela, tudo seria escuridão e morte. O desespero teria a palavra final, e nossa pregação seria loucura. Foi a ressurreição que projetou a igreja e levou o Novo Testamento a ser escrito. Ela confere credenciais à pregação. Confere poder para realizarmos obras de amor e compaixão
em nome de Cristo. Se não cremos nela, não somos Seus discípulos.
Em segundo lugar, a ressurreição é confortadora. Sem ela, na presença da morte, não veríamos significado em nada. O apóstolo Paulo afirma que Jesus é “as primícias dos que dormem” (1Co 15:20). Ele é o penhor da vida para todos os que adormeceram nEle. Esta é nossa confiança e nossa certeza, nossa fortaleza e refúgio. Ao depositar nossos queridos, amigos e parentes na sepultura, ainda podemos cantar. As palavras de Cristo ressoam em meio à dramática realidade: “Porque Eu vivo, vós também vivereis” (Jo 14:19). Porque Ele vive, a morte não é o ponto final. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
O Poder de Sua Ressurreição – 2 – Meditações Diárias 2014 – 21 de abril
Para O conhecer, e o poder da Sua ressurreição, e a comunhão dos Seus sofrimentos, conformando-me com Ele na Sua morte. Filipenses 3:10
Grandes homens podem nos ensinar a morrer com dignidade, mas apenas Jesus Cristo nos ensina a morrer com esperança. A morte morreu naquela sexta-feira quando Ele pendeu a cabeça. O atestado de óbito da morte foi emitido, no domingo, quando Ele partiu seus grilhões. Afinal, o coro de milhões de vozes entoará um cântico que encherá o Universo com uma nota de desafio: “Onde está, ó morte, a tua vitória? Onde está, ó morte, o teu aguilhão?” (1Co 15:55). Tragada para sempre terá sido a morte pela vitória.
A ressurreição de Cristo, como vimos ontem, é central, o fundamento da esperança cristã. Mais ainda, ela é confortadora; os que dormem nEle não estão esquecidos pelo Senhor. Além disso, a ressurreição constitui um desafio. Ela nos deixa com a tarefa de “contar a história”. Essa foi a primeira missão das mulheres que ouviram da ressurreição. Esse magnífico evento deve criar em nós o desejo de partilhar com os outros o seu poder, que subverte os poderes da morte. Em nossos encontros, em geral, falamos de tudo: economia, esportes, clima, pratos prediletos, entre outras coisas. De alguma forma, contudo, permitimos que o mundo nos convença de que religião é algo de caráter “privado”, e deveríamos silenciar em relação a ela. Mas Deus colocou no DNA humano a busca de significado, o desejo de uma conexão com o transcendente. A certeza de que Cristo ressuscitou deve operar em nós uma ressurreição similar, trazendo nova esperança e novo poder.
Finalmente, as boas-novas da ressurreição significam poder. Tal poder levou a igreja primitiva a sair de seu esconderijo, abandonando o medo e a perplexidade. Como afirma o texto de hoje, Paulo passou a viver no poder da ressurreição. Jesus havia voltado da morte. Para nós, como para aqueles primeiros cristãos, há poder para viver com confiança. Existe algo no que esperar, em que nossa busca por permanência, afinal, é satisfeita plenamente, em meio ao caos da presente era. Assim como todos morremos no primeiro Adão, os que O recebem vivem no Segundo Adão. Aleluia, glória ao Cordeiro que foi morto e vive! Há poder para vivermos livres das dúvidas, do medo e das forças que nos oprimem. O poder da ressurreição representa libertação, certeza da vida eterna, triunfo sobre a solidão. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
O Poder da GraçaMeditações Diárias 2014 – 22 de abril
Mas ide, dizei a Seus discípulos e a Pedro, que Ele vai adiante de vós para a Galileia. Lá O vereis, como Ele vos disse. Marcos 16:7
Pedro vira Jesus muitas outras vezes antes, em diferentes circunstâncias. Ele O tinha visto Se levantar e acalmar a tempestade com uma única palavra. Ele próprio fora resgatado quando afundava nas águas da noite tempestuosa. Pedro tinha visto Jesus estender as mãos e, com um toque, curar leprosos. Pedro testemunhara a cena em que Jesus tinha ressuscitado um morto, enterrado havia quatro dias. Estivera com Jesus no monte da transfiguração e vira Sua glória. Havia pessoalmente visto Jesus submetendo e expulsando demônios. Mas nada disso o havia convertido.
Agora, em imenso contraste, Aquele que repreendera os ventos, curara leprosos, ressuscitara mortos e fora glorificado no monte está ali, à sua frente, sozinho, sofrendo o abuso dos homens, acusado e desprezado. Na providência divina, o cantar de um galo chama a atenção de Pedro para Cristo, e os olhares se cruzam. Jesus tentara antes chamar a atenção de Pedro para conduzi-lo a uma compreensão realista de si, de sua autossuficiência e arrogância. Mas a tentativa não surtira qualquer efeito. Agora, é o olhar de Jesus que o toca e comove. Não há nenhuma repreensão ou acusação naquele olhar. Isso faz o que nada tivera poder de realizar. Esse é o poder inexplicável da graça. Mais bela e poderosa do qualquer outro recurso, a graça nos constrange, subjuga, persuade e transforma.
Certamente o olhar de Cristo alcançara Pedro, mas ele tinha que ser restaurado diante dos outros do grupo. Pedro ainda sente-se curvado sob um enorme fardo de vergonha e remorso. As mulheres vão ao sepulcro. “Ele não está aqui”, diz um anjo (Mc 16:6). No verso seguinte, Pedro é nominalmente mencionado. Jesus queria encontrar-Se com ele. Como você acha que Pedro teria se sentido ao ouvir isso? Jesus, o líder extraordinário, estava erguendo Seu discípulo. Em 1 Coríntios 15:4 e 5, Paulo sugere que, antes de Jesus aparecer a qualquer outro, Ele teve uma audiência a sós com Pedro. Na privacidade desse encontro, Pedro teve a oportunidade de dobrar-se perante Cristo e pedir perdão por todos os anos de cegueira. E lá, só eles dois, Jesus restaura Pedro completamente. “Pedro, Eu o perdoo. Eu havia orado por você. Agora, vá e testemunhe de Mim.”
Esse perdão e também esse desafio são colocados diante de nós hoje. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
O Resultado da GraçaMeditações Diárias 2014 – 23 de abril
À vista disto, Pedro se dirigiu ao povo: Israelitas, por que vos maravilhais disto [...] como se pelo nosso próprio poder ou piedade o tivéssemos feito andar? Atos 3:12
A evidência da conversão de Pedro se revela no livro de Atos. Ele vai ao templo com João. Encontram-se com um homem coxo e, em nome de Cristo, o curam. Então, “todo o povo correu atônito para junto deles” (v. 11). Pedro está no meio do círculo, sob holofotes, com o troféu da cura ao seu lado. Depois de tanto tempo ansiando poder, fama, prestígio, buscando ser o primeiro, tentando ser notado, chega a oportunidade. O irônico é que, quando ele tem a oportunidade, não tem mais o interesse. Pedro é outro homem. Desvia o foco da atenção de si para Jesus: “Por que fitais os olhos em nós?” (v. 12). O espetáculo aqui não é a cura do coxo, mas a cura de Pedro. Transformado, ele aprendera qual é o lugar do discípulo.
O desdobramento da história aparece em Atos 4. Pedro e João são encarcerados “até ao dia seguinte” (v. 3). Dentro de algumas horas, ele teria outro encontro com Caifás. Da última vez, seu desempenho fora um vexame. Mas, agora, ele podia dizer com convicção que seria diferente. “No dia seguinte, reuniram-se em Jerusalém as autoridades, os anciãos e os escribas com o sumo sacerdote Anás, Caifás [...] e todos os que eram da linhagem do sumo sacerdote” (At 4:5, 6). A reunião seria com os pesos-pesados do judaísmo. Um grupo poderoso, capaz de intimidar, tendo ainda nas mãos o sangue de Jesus.
“Mandaram trazer Pedro e João diante deles e começaram a interrogá-los:
‘Com que poder ou em nome de quem vocês fizeram isso?’” (v. 7, NVI). O circo está novamente montado. Com brilho de ódio nos olhos, eles não podem ocultar as intenções. A resposta vem de Pedro: “Então, Pedro, cheio do Espírito Santo, lhes disse: ‘Tomai conhecimento [...] de que, em nome de Jesus Cristo, o Nazareno, a quem vós crucificastes, e a quem Deus ressuscitou dentre os mortos, sim, em Seu nome é que este [coxo] está curado perante vós’” (v. 8-10).
Incrível! Pedro e João, cercados pelos poderosos representantes do Sinédrio, não retrocedem um milímetro. Caifás provavelmente pensou que poderia fazer a história daquela noite no pátio de sua casa se repetir. Pedro fala, mas note a qualificação: “cheio do Espírito Santo”. A graça divina dera à sua voz um tom de autoridade e poder que fez estremecer o Sinédrio. Precisamente o que Deus quer fazer conosco. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
O Que Jesus Fez Por VocêMeditações Diárias 2014 – 24 de abril
Cristo em vós, a esperança da glória. Colossenses 1:27
Recentemente, comprei um pequeno livro curiosamente intitulado 101 Things Jesus Has Done for You (101 Coisas que Jesus Fez por Você), escrito por Jessica Inman. O livro é um tipo de celebração daquilo que as Escrituras testemunham que Jesus Cristo fez por nós. Em cada página, há um texto bíblico e um pequeno comentário. Claro, essas “101 coisas” não poderiam esgotar tudo o que Jesus fez e faz por nós.
De fato, tudo o que Jesus fez por nós não caberia em nenhuma lista. Deus colocou em nossa galáxia um símbolo de Cristo: o Sol. O que o Sol é para a Terra, Jesus é para nossa vida. Sem Ele, a vida não seria possível. Quando Cristo Se torna o centro de nossa vida, o contentamento substitui nossa ansiedade, nossos medos e inseguranças. Em consequência, três dos mais eficientes inimigos da alegria são subvertidos:
1. Cristo nos liberta da visão limitada e amplia nossos horizontes. Isso nos assegura nova confiança. Algemas que nos prenderam por muito tempo são partidas. O que grandemente nos incomodava ganha outro significado e pode ser visto com a marca de Deus em nós, uma característica particular de Sua graça. Mais ou menos como o “espinho na carne” de Paulo (2Co 12:7-10).
Então, como o apóstolo, experimentamos força e vitória na fraqueza.
2. Cristo nos liberta de nossa preocupação com a opinião dos outros. Isso eleva o nível de nosso contentamento e senso de adequação. As “observações” e críticas vindas de outras pessoas não serão tão importantes. Charles Cooley, sociólogo moderno, formulou uma lei interessante. Segundo ele, “nós não somos quem pensamos ser, mas somos o que pensamos que a pessoa mais importante em nossa vida pensa a nosso respeito”. Quem é a pessoa mais importante em sua vida? Se Jesus ocupa tal lugar, você experimentará libertação e segurança inigualáveis. O que Ele pensa a seu respeito? Olhe para o Calvário. Para Ele, você é alguém único, especial, tão valioso, tão importante, que Ele morreu para que você viva. O que outros possam pensar já não será mais o ponto de referência.
3. Jesus Cristo acalma nossos temores em relação ao futuro. Isso provê esperança incomparável e certeza nos desafios diários. E o amanhã? Cristo já o conhece; assim, Ele não pode ser tomado de surpresa. Não sabemos o que nos aguarda no futuro, mas sabemos com quem podemos aguardar o futuro. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Debaixo do SolMeditações Diárias 2014 – 25 de abril
Considerei todas as obras que fizeram as minhas mãos, como também o trabalho que eu, com fadigas, havia feito; e eis que tudo era vaidade e correr atrás do vento. Eclesiastes 2:11
A revista americana Forbes devotou o número comemorativo de seu 75º aniversário, em 1992, a um único tópico: “Por que nos sentimos tão mal quando temos tudo para nos sentir tão bem?” Observando que os norte-americanos vivem, do ponto de vista material, melhor que qualquer outro povo ao longo da história, a revista convidou 11 observadores da cultura moderna para analisar a razão de tão alto índice de depressão, ansiedade, desajustes e suicídios. A causa dominante foi atribuída à alarmante perda dos valores absolutos e do próprio significado da vida.
Peggy Noonan, jornalista da rede de televisão CBS e escritora de discursos dos presidentes Ronald Regan e George Busch, observou que “somos a primeira geração que esperou encontrar a felicidade aqui na Terra, e essa busca tornou-nos grandemente infelizes”. Materialismo, realização profissional e financeira, relacionamentos e prazer são em geral as avenidas comuns percorridas por milhões de pessoas na tentativa de serem felizes. Nessa busca, o homem moderno transformou seu mundo em um grande parque de diversão. Tal sociedade deveria ser a última a sentir-se enfadada, angustiada e deprimida, mas esse não é o caso.
Salomão inicialmente tentou toda sorte de experimentos na busca da felicidade. Leia o capítulo 2 de Eclesiastes. Ele empreendeu grandes obras, edificou casas, plantou vinhas, fez jardins e pomares. Construiu açudes, comprou servos, possuiu bois e ovelhas. Amontoou prata, ouro e tesouros. Proveu-se de cantores, cercou-se de “mulheres e mulheres” (v. 4-9). Com que resultado? Ele descobriu aquilo que os psicólogos hoje chamam de “lei do retorno decrescente”. Como qualquer droga, o prazer exige doses cada vez maiores para produzir a mesma satisfação, e no final traz apenas o desespero e o desencanto. Salomão conclui, então, que “nenhum proveito havia debaixo do sol” (v. 11).
Salomão inicialmente buscou propósito “debaixo do sol”, expressão que ocorre 29 vezes no livro de Eclesiastes, para descobrir que a verdadeira felicidade só pode ser encontrada “além do sol”, nAquele que transcende a vida aqui. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Judas, o TraidorMeditações Diárias 2014 – 26 de abril
Jesus, porém, lhe disse: Judas, com um beijo trais o Filho do homem? Lucas 22:48
De minha infância, trago memórias das celebrações da Páscoa, entre católicos, na maioria descendentes de italianos, em uma pequena cidade do interior capixaba. Lembro-me das cenas vívidas de linchamento de um boneco de pano, personificando Judas, espancado, apedrejado e dilacerado pelos participantes do cortejo. Judas é realmente o mais notório apóstolo de Cristo. Seu nome aparece sempre como o último em cada lista bíblica dos doze, nos evangelhos. Em cada caso, ao seu nome é acrescentada uma qualificação: “Aquele que O traiu.” Judas é o maior exemplo de fracasso em toda a história humana. Transformou em perfídia um dos mais sublimes gestos de amor: o beijo. Sua história escura é um sinistro exemplo das profundezas do mal de que o coração humano é capaz. Ele gastou três anos com Jesus, mas seu coração progressivamente se tornou um pedaço de granito.
Enquanto os outros 11 apóstolos representam para nós um enorme encorajamento, exemplificando como pessoas comuns podem ser usadas por Deus, Judas é uma solene advertência. Ele serve de alerta acerca do potencial maligno da indiferença espiritual, de privilégios desperdiçados e de oportunidades negligenciadas. Judas é a clássica ilustração de que vícios alimentados podem endurecer o coração.
Aqui está um homem que se aproximou do Salvador tanto quanto era possível. Desfrutou de Sua influência e testemunhou de forma íntima o que Cristo ensinou. Contudo, permaneceu em descrença, intocável, selando seu destino eterno de maneira irreversível.
Judas começou exatamente onde os outros iniciaram. Mas não chegou a desenvolver fé verdadeira e sincera. De modo contrário aos outros, ele não foi realmente transformado. Progressivamente se tornou mais e mais um filho do inferno. Daquilo que o Novo Testamento ensina sobre ele, aprendemos duas lições básicas. Primeiramente, sua vida nos relembra de que é possível estar perto de Cristo, em associação com Ele, mas viver essa experiência de modo superficial. Nesse caso, em vez de sermos transformados pela verdade, somos endurecidos por ela. Em segundo lugar, Judas nos relembra de que, a despeito da enormidade das traições humanas e atentados contra Deus, Seu propósito não pode ser subvertido. Os piores atos humanos, de maneira misteriosa, cooperam para que Seu soberano propósito prevaleça. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
O Maior Resgate da HistóriaMeditações Diárias 2014 – 27 de abril
Não se turbe o vosso coração [...]. Na casa de Meu Pai há muitas moradas. [...] Voltarei e vos receberei para Mim mesmo, para que, onde Eu estou, estejais vós também. João 14:1-3
A revista Time, na edição de 19 de junho de 1995, em seu artigo de capa, intitulado “O Escape do Piloto”, conta a dramática história do capitão da força aérea norte-americana Scott O’Grady. Na guerra da Bósnia, ele tivera seu avião abatido por um míssil inimigo. Antes de descer para o mergulho fatal, ao sul de Bihac, O’Grady conseguiu ejetar-se do avião F-16.
No solo, usando o equipamento de sobrevivência, ele encontrou um rádio transmissor PRC-112. Por causa do mau tempo, O’Grady conseguiu fazer um só contato com outro piloto norte-americano, o capitão Thomas Hanford, indicando sua sobrevivência e localização aproximada. A partir daí, teria início o pesadelo de uma longa espera. Caçado pelos inimigos, fugitivo em um território desconhecido, solitário, com frio e faminto, alimentando-se de folhas, raízes e pequenos insetos, O’Grady se perguntava se alguém estaria preocupado com sua sorte.
As horas se arrastavam com lentidão, sem qualquer sinal de ajuda externa. O que o capitão Scott O’Grady não sabia é que, enquanto isso, a maior potência militar do planeta estava mobilizada para seu resgate. A inteligência militar norte-americana reunida no Pentágono, com o interesse direto do então presidente Bill Clinton, planejava cada detalhe da operação.
Finalmente, na madrugada de 8 de junho, seis dias depois da queda, Scott O’Grady foi resgatado em uma operação de precisão cirúrgica. Sua localização exata havia sido determinada com a ajuda de satélites, e ele foi transportado para casa a salvo.
O maior resgate de todos os tempos, contudo, encontra-se no futuro. Ao longo da história, os cristãos têm aguardado com paciência o retorno de Jesus. A esperança do segundo advento baseia-se em promessas específicas das Escrituras Sagradas. A fé nesse evento, como apresentada nos mais primitivos credos do cristianismo, é a afirmação da certeza de que Deus está no controle do Universo, é responsável por Sua criação e absolutamente fiel à Sua Palavra empenhada. “Virei outra vez” é a frase-chave da promessa. Desde que foram pronunciadas pelo Senhor, essas palavras têm ardido no coração de incontáveis cristãos, como tocha em meio a densa escuridão. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Lendas e BoatosMeditações Diárias 2014 – 28 de abril
A falsa testemunha não fica impune, e o que profere mentiras não escapa. Provérbios 19:5
Enquanto vivi no Canadá, veio-me às mãos um texto que traduzi. Trata-se, aparentemente, de uma bela mensagem de ânimo e motivação. O texto refere-se a um momento crítico na vida da águia que a força a tomar uma decisão drástica. Veja o relato:
“A águia, o pássaro que mais vive em sua espécie, chega até 70 anos. Mas, aos 40 anos, uma águia depara-se com uma crise extraordinária. Ela deve então escolher renovar-se ou morrer. Aos 40 anos, suas garras estão compridas e flácidas. Ela já não consegue caçar ou segurar o alimento. Seu bico torna-se longo e curvo. Suas asas, pesadas em razão das penas velhas, estão apertadas contra o peito. Uma alternativa é deixar-se morrer. A outra é recolher-se nas alturas de um pico solitário. Aí a águia comprime-se contra o paredão e inicia um processo de renovação que dura 150 dias. Primeiramente, ela raspa o bico contra a parede até arrancá-lo e espera que o novo bico nasça. Então, ela arranca as garras enfraquecidas para que outras, novas e possantes, as substituam. Finalmente, ela retira suas penas velhas para que outras robustas surjam no lugar. Cinco meses depois, a águia inicia, como nova, o que se chama de voo da renovação, para viver mais 30 anos!”
Extraordinário, não? Usei essa ilustração uma ou duas vezes, fazendo as aplicações óbvias para a vida cristã, que com a rotina se desgasta e envelhece. Pensei em incluí-la neste livro, com esse mesmo objetivo. Mas descobri um sério problema com a narrativa: ela não é verdadeira! Busquei várias fontes, consultei livros e especialistas, mas consistentemente tais fontes apresentam as incorreções científicas e lógicas que tornam a história improvável. A mais evidente: como poderia a águia sobreviver cinco meses sem o bico? Em resumo, é pura lenda.
Às vezes, penso seriamente sobre a origem das “lendas”. E o que dizer dos boatos tão comuns sobre pessoas que conhecemos? Como devemos agir diante de inverdades que destroem vidas e reputações? Não creio que a ilustração da águia, embora uma lenda, possa causar grandes males, mas esse não é o caso de outras “estórias” inventadas, ampliadas ou maldosamente divulgadas pela maledicência dos que se julgam superiores por terem informações “privilegiadas”. Diante de um boato, pergunte-se: É verdadeiro? É necessário? A quem interessa? (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
Quando o Sucesso FalhaMeditações Diárias 2014 – 29 de abril
Entrega o teu caminho ao Senhor, confia nEle, e o mais Ele fará. Salmo 37:5
Voando de Toronto para Orlando, onde iria servir como tradutor para a língua portuguesa do evangelismo via satélite do pastor Mark Finley, não pude deixar de observar dois casais assentados do outro lado do corredor. As esposas iam juntas na cadeira detrás. As crianças, também juntas, estavam em bancos mais distantes. Na frente, iam os dois homens, na posição paralela ao meu assento.
Aparentemente, eram sócios que estavam saindo de férias. Mas aqueles homens pareciam distantes da família. Tinham os computadores abertos e discutiam os investimentos feitos, analisando detalhes administrativos da empresa. Pareciam estar em uma viagem de negócios, embora todos vestidos para visitar a Disney World. Pensei comigo: Qual será o significado das férias para essas esposas e filhos? Hoje, anos depois, ainda penso neles: Como estariam?
Para muitos, a magia do casamento é o sucesso financeiro. Imagine quantos cônjuges se tornam alienados um do outro e dos filhos, perseguindo a “borboleta dourada” ou a “mosca azul” do sucesso profissional e econômico, julgando que isso dará estabilidade ao casamento. E, no processo, o que realmente acontece?
Recentemente, conheci um livro extraordinário de Steven Berglas, intitulado The Success Syndrome (A Síndrome do Sucesso). O livro aponta os perigos interpessoais, emocionais e psicológicos do sucesso na sociedade moderna. Berglas observa que o “sucesso” representa, muitas vezes, o início do comprometimento moral das pessoas que lutam para alcançar o “topo” da pirâmide. A ironia é que, quando chegam lá, elas realmente chegaram ao fundo do poço em sua vida familiar, moral e espiritual. Com frequência, os filhos, o cônjuge e a família de modo geral são destruídos e deixados para trás como fragmentos abandonados à margem da estrada. Não é estranho que aquilo que julgamos ser a chave da felicidade se torne precisamente a causa de nossa infelicidade e destruição?
Por isso, as Escrituras são tão enfáticas: “Entrega o teu caminho ao Senhor, confia nEle, e o mais Ele fará.” O texto não sugere preguiça, falta de esforço, dedicação ou planejamento. Tudo o que é sugerido é que devemos ter um profundo senso do que é prioritário. As primeiras coisas em primeiro lugar. Devemos nos lembrar de que todo o sucesso alcançado fora de casa não compensará o fracasso no próprio lar. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)
PrioridadesMeditações Diárias 2014 – 30 de abril
Se o Senhor não edificar a casa, em vão trabalham os que a edificam; se o Senhor não guardar a cidade, em vão vigia a sentinela. Salmo 127:1
O salmo 127 trata de algumas das preocupações universais do ser humano: construir, proteger, realizar. Não realizar nada, não construir e não proteger seriam atitudes consideradas insensatas. Contudo, a mensagem central desse salmo é que não há sacrifício nem trabalho humano que sejam capazes de substituir a presença de Deus.
O verso 2 não sugere que o esforço no trabalho seja errado. O que é errado é deixar Deus de fora de nossos esforços. Se o Senhor não é incluído como o fundamento daquilo que fazemos, o que fazemos não passa de árvore marcada para cair. Tudo aquilo que tem base falsa, a despeito de nossa dedicação e ansiedade, não passa de futilidade. É correr atrás do vento!
O ser humano, sem a assistência divina, facilmente pode perder o senso do que é importante. Passa a confundir o ouro verdadeiro com lata e perde o que realmente tem significado. O que ganharão afinal os homens de negócios que trabalham desde manhã até a noite e, para completar a rotina, ainda levam trabalho para casa? Alienação e distanciamento da família? Saúde debilitada? Vida abreviada? O que edificarem será com grande probabilidade mal gasto por aqueles que nada fizeram.
Ironicamente, o salmo 127 é um dos poucos salmos atribuídos a Salomão, o velho rei de Jerusalém que, em parte de sua vida, esqueceu-se do que era prioritário. Edificou casas, plantou vinhas, entregou-se a diversões, construiu palácios e acumulou riquezas (Ec 2:3-11). Mas sua edificação, tanto literal quanto figurativa, foi destruída. Seu reino pereceu em ruínas. Seus casamentos se tornaram uma desastrosa negação de Deus e uma enorme fonte de frustração.
O que aconteceria se hoje, em vez de atolar-se em trabalho, você se desse ao luxo de completar o dia com outras atividades que talvez não lhe tragam resultados imediatos? Que tal se você, neste dia, reservasse tempo para almoçar com o cônjuge, fizesse um piquenique com os filhos, visitasse seus pais ou alguém idoso ou enfermo? Difícil? Pense no seguinte: em dez anos, tais atividades serão as mais lembradas. Os negócios e preocupações que lhe parecem tão importantes hoje terão desaparecido, e você não terá deles a mínima lembrança. (Clique aqui: Comentário da Lição – Ligado na Videira)